La Audiencia de Palma abre la vía para que la
Infanta Cristina se siente en el banquillo de los acusados al imputarla como
“cooperadora necesaria” de los delitos fiscales supuestamente cometidos por su
marido en 2007 y 2008 que suman un fraude de 337.143 euros, exonerándola de los
delitos de blanqueo de capitales. Por tanto, al margen de la decena de delitos
que se le imputan a Urdangarín, el juez Castro tiene finalmente en sus manos la
decisión de sentar o no a la Infanta en el banquillo, en tanto que cabe la
posibilidad de aplicarle el criterio de la “doctrina Botín” que, en su día se
aplicara sorprendentemente al ya fallecido banquero. Ya ven que siempre hay un
resquicio jurídico, legal por supuesto, que escapa al sencillo sentido común de
la mayoría de los mortales y que, en el caso que nos ocupa, permite librar de
juicio a un acusado por delito fiscal, como es el caso, si sólo lo pide la
acusación popular. En fin, que, después de tanto tiempo y tanto revuelo en su
momento, todavía estamos sin conocer al cien por cien cual será el recorrido
judicial que tendrá que afrontar la hermana del Rey en puertas del juicio oral
del “caso Nóos”. Por su parte Zarzuela, que deja en la Infanta la decisión de
renunciar o no a sus derechos dinásticos, aunque ya lleva tiempo apartada de
toda actividad de la Casa Real y sin percibir ningún tipo de dinero, muestra,
como no puede ser de otra forma, respeto absoluto por el fallo de la Audiencia
y, obviamente, por la decisión que finalmente adopte la Justicia al respecto.
Lamentablemente no hace lo propio la ... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)
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