lunes, 6 de noviembre de 2023

EL PACTO Y LA PASTA

                         El PSOE de Sánchez, con la complicidad de casi todos sus barones territoriales, acaba de firmar un acuerdo vergonzoso y vergonzante con ERC y ambos quedan a la espera de que Junts acabe firmándolo también, tras haber logrado los republicanos por su cuenta algunas concesiones más por parte del Presidente del Gobierno, que, hasta la fecha, sencillamente cede a todo con tal de poder ser investido y permanecer en el poder. En el citado pacto con ERC Sánchez, entre otras maldades y afrentas a los españoles, condona 15.000 millones de deuda a Cataluña (no hay que olvidar que en el pacto va también la pasta), cede las competencias ferroviarias de Cercanías (ya rechazada hace poco por la ministra por no ajustarse a la ley), aborda votar el “marco político de Cataluña” (es decir, el ilegal referéndum “del pueblo catalán”, con los eufemismos que se considere para que no se nos atragante al resto de españoles), incluye la patética y hasta ahora ilegal amnistía (total y amplia para todos los encausados y que, a ser posible, afecte a todo tipo de delitos, se enmarquen o no en el ilegal “procés”) y, por supuesto, acepta un verificador de lo acordado (el famoso relator internacional como notario o tutor de lo firmado ya que los firmantes no se fían unos de otros)….y todo ello sencillamente a cambio de que Sánchez permanezca en el poder tras haber perdido las elecciones, evitando así la convocatoria de nuevos comicios para que el pueblo, sin trampas ni cartón, decida nítidamente su destino, ya que se le engañó en las falsas propuestas de la anterior campaña electoral en tan peliagudo asunto; pero, ahora, ya ven, comicios no, pues no vaya a ser que el “presi” pierda más escaños en las urnas y sus aspiraciones personales de grandeza se vayan a pique. Este es, de momento, el alto precio antidemocrático que Sánchez nos hace pagar a todos los españoles; y digo “de momento” porque el prófugo Puigdemont, líder de Junts e imprescindible para consolidar esta locura gubernamental que pretende Sánchez, quiere más todavía y no se suma al patético pacto PSOE-ERC, exhibiendo su poder sobre los socialistas mientras plantea nuevas “discrepancias” para alargar la agonía del Gobierno y dejar claro, incluso a ERC, que quien tiene la sartén por el mango es él, aunque todos sabemos que se trata sencillamente de postureo y que la felonía ya está más que pactada, para mayor gloria de Sánchez y del secesionismo, y para mayor infierno del pueblo español, aunque los socialistas temen que la “purga” del prófugo con ERC, que es de lo que se trata en el fondo (de cara a las elecciones catalanas), ponga en riesgo el pacto conjunto de Sánchez con el independentismo. En efecto, Puigdemont quiere más y sabe que el ambicioso Sánchez está dispuesto a ceder a su chantaje, como ya ha cedido ante ERC en asuntos que hasta ayer mismo eran negados por el Presidente y hoy son aceptados e incluso alabados; el fugado, ante semejante tesitura, pretende por ejemplo que la amnistía beneficie a algunas personas bien cercanas a él, y Ferraz, con la boca pequeña, le acusa de alargar “artificialmente” los tiempos pero confía (¡cómo no!) en que “nada está roto”, a pesar de que el fugado exija ahora una “amnistía total”, más amplia incluso de la que exige ERC, exprimiendo así la necesidad de los votos de Junts que tiene Sánchez al límite temporal de las negociaciones y, al efecto, el prófugo reclama que en la amnistía se incluya a unos cien acusados de corrupción y terrorismo, además de los del caso de las conexiones con el Kremlin, y pide además que el Estado Español admita en la ley que es culpable de organizar montajes judiciales contra el independentismo…..el PSOE de momento dice que no lo acepta y lo atribuye a una estrategia de Junts para superar a ERC, pero, conociendo a Sánchez y sus tragaderas con lo que sea, ¿quién sabe qué pasará?. De momento sí sabemos que, lamentablemente, mientras un dirigente secesionista totalitario y prófugo de la Justicia sube tan alto cuando estaba ya casi desaparecido y acorralado, un Presidente del Gobierno español cae tan bajo cuando había prometido a los españoles que le traería a España para ponerlo ante los tribunales de Justicia. Es lo que sucede cuando la ambición nubla la razón y el sentido común.

            Obviamente, ante semejante felonía contra el Estado de Derecho y la Constitución, las reacciones no se hacen esperar y las CCAA critican este agravio de Sánchez contra ellas al privilegiar a ERC y Cataluña sin extender el mismo trato al resto de territorios, cuyos gobernantes exigen “igualdad” pues “lo que no pagan ellos, lo pagamos todos”, mientras Feijóo acusa al Presidente de “corrupción” por comprar una investidura con el dinero de todos y los populares consideran que se ha dado un paso más en la degradación del socialismo ya que..... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)

jueves, 2 de noviembre de 2023

ACATAR Y NO ATACAR LA CONSTITUCIÓN

                         Convendrán conmigo que la Constitución es el marco legal establecido democráticamente por la inmensa mayoría de los españoles y que, mientras esté vigente, todos, absolutamente todos, hemos de acatarla y no atacarla ya que es la garantía de que nadie conculque nuestros derechos ciudadanos según le convenga; es, en definitiva, la base de la democracia y del Estado de Derecho, y, por tanto, imprescindible para la convivencia en paz, libertad e igualdad de la ciudadanía. En ella se establecen los derechos, deberes y libertades de los ciudadanos, los mecanismos de su propia modificación para adecuarla al devenir de los tiempos y el papel de las diversas instituciones que conforman el Estado, así como la imprescindible división e independencia de los tres poderes básicos del Estado, es decir, el Poder Legislativo, el Ejecutivo y el Judicial, que cada uno de ellos y en sus respectivos ámbitos territoriales ejercerán sus respectivas competencias, que todos conocemos o debiéramos conocer. Así lo entiende la principal institución democrática, la Corona o Jefatura de Estado, que en España, como en otra serie de países con democracia avanzada, consiste en la Monarquía Parlamentaria, modelo por el que se decantan, entre otros, los ingleses, daneses, holandeses, suecos, noruegos.....poco sospechosos de no ser libres y democráticos, mientras que en España se pone en cuestión el modelo monárquico con el absurdo argumento de que no es democrático, dándose la paradoja de que, curiosamente, la Corona acata, sin reserva alguna, la Constitución elegida y promulgada por los españoles, mientras otras instituciones como, entre otras, el propio Gobierno, máxima instancia del Poder Ejecutivo, o algunos otros gobiernos territoriales, lo hacen con reticencias o simplemente se oponen a este modelo de Jefatura de Estado, intentando acabar con la Carta Magna mediante atajos antidemocráticos y al margen de los procedimientos establecidos que la propia Constitución contempla para ser modificada al respecto si quienes promulgan dicha reforma cuentan con las mayorías parlamentarias pertinentes, que no es el caso. Es obvio que la Jefatura del Estado sí acata y no ataca a la Constitución, tal como, una vez más, ha evidenciado durante el solemne acto de jura de la Constitución de la Princesa Leonor, con motivo de su mayoría de edad, que ha tenido que hacer en ausencia de tres ministros (los tres de Podemos, dentro del confuso marco de Sumar), de varias decenas de diputados (los de los cinco partidos que negocian con Sánchez su investidura, más los de Podemos, que forma parte del actual gobierno de coalición) y de los presidentes autonómicos del País Vasco y Cataluña…..precisamente todos ello son los que están negociando con Sánchez una investidura a cambio de varias cesiones de dudosa constitucionalidad y legalidad democrática. No obstante, Leonor, que “representa la unidad de España con sus singularidades” (justo lo que no quieren Sumar, Podemos, ERC, Junts, Bildu, PNV, BNG, IU, Compromís, Mes per Mallorca y Comunes….cuando entre todos juntos apenas representan a 1´5 millones de españoles con 57 escaños, justo los que necesita Sánchez para ser investido), mientras por fin el Presidente acepta “in extremis” posar protocolariamente con la Princesa, superando el temor a que sus impresentables socios se molestaran y no le garantizaran la investidura; en todo caso la heredera de la Corona y futura Reina o Jefa de Estado, manifiesta emocionada e ilusionada en su jura de la Constitución “pido que los españoles confíen en mí” y expresa su compromiso con los valores democráticos arropada por los tres poderes del Estado, jurando “velar por la unidad y permanencia de España” (justo lo que no quieren los socios de Sánchez), pues “tengo toda mi confianza en el futuro de España” y defenderé “siempre los intereses generales de nuestra nación”. Por su parte el Rey Felipe, su padre, le marca el principal deber como Jefe de Estado diciéndole “cumple y respeta la Constitución” y mientras celebra “la continuidad de la monarquía parlamentaria” insta a su hija a trabajar “día tras día” por la “democracia y la libertad” y para mostrarle su cariño le dice “no estarás sola en tu camino” mientras las Cortes con sus diputados y senadores puestos en pie la ovacionaban durante cuatro minutos…. ¡Qué paradoja, los demócratas de toda la vida se quedaban voluntariamente fuera del Parlamento!, es decir, fuera del Sancta Sanctorum de la democracia, son los socios con los que Sánchez cuenta para ser investido.

            Los ausentes, que libremente deciden desacatar la Constitución pero también libremente participar en las instituciones del Estado para seguir poniendo el cazo, son, ya ven, los demócratas y no los casi 300 parlamentarios que aplaudieron a la futura Jefa de Estado tras someterse a una jura para defender lo que los españoles han decidido. Pero el problema no es tanto de quienes deciden boicotear las instituciones del Estado, que son una flagrante minoría, sino en quienes descaradamente apuestan por ellos blanqueando su comportamiento antidemocrático y aupándoles a cogobernar con ellos sin exigirles ni siquiera que se arrepientan de su proceder totalitario. Por eso es reprochable que Sánchez, como Presidente del Ejecutivo, a pesar de que Moncloa dijera que daba “mucha importancia” al solemne acto de jura de la Constitución por parte de Leonor, estuviera reticente a posar con ella como señala el protocolo y peor aún que asegurara “lealtad del Gobierno” cuando tres de sus ministros y sus socios cargaban contra la Corona y contra la Constitución, sin que él dijera ni “mú” al respecto, seguramente para garantizarse una investidura indeseable, pues aunque argumenta que es la única vía posible para que haya gobierno (según él progresista con semejantes mimbres totalitarias), no es cierto ya que en democracia siempre cabe, ante la duda, acudir al pueblo para que en las urnas despeje el panorama. Ese pueblo que, según NCReport, confía en Leonor como futura Reina, pues el 70´4% de encuestados cree que reúne las cualidades para asumir la Jefatura del Estado, el 62´4% considera que la Corona cumple con su función y el 69´7% que traslada una imagen de modernidad….ya ven, los demócratas y modernos de toda la vida son los ausentes en el acto de jura de la Constitución, a la que ni respetan ni acatan, pero que encuentran al Presidente de Gobierno como el tonto útil para consolidar y seguir avanzando hacia sus fines a costa de lo que sea.

            En efecto, coincidiendo temporalmente con la ejemplar jura de Leonor en el Parlamento, Sánchez envía a Bruselas a su Secretario de Organización, Santos Cerdán, para que preste pleitesía al prófugo Puigdemont a cambio de que éste apoye la investidura y tras tan humillante acto ambas formaciones, PSOE y Junts, manifiestan que la negociación “avanza en la buena dirección”, mientras Sánchez escribe a los militantes que ahora (antes no) la amnistía es “el camino correcto”. Con este encuentro público Cerdán-Puigdemont, exigido por el prófugo para humillar al Gobierno y al Estado español, se culmina un ..... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/).

 

lunes, 30 de octubre de 2023

ESPAÑA SOY YO

                         Después de meses de secretismo y chalaneo negociador, Sánchez, seguramente porque ya tiene pactada con el secesionismo su investidura, decide hablar por fin sobre la “amnistía”, la palabra maldita hasta ayer pero, desde hoy, bendita y benefactora; y lo hace ante el Comité Federal del PSOE, el máximo órgano de dirección del partido que, en su día, él desacató para hacerse con el poder del mismo mediante un proceso asambleario, ajeno a los Estatutos, con el objetivo de que las decisiones las tomasen los militantes de base, cuando, a tenor del acatamiento ahora y la falta de crítica de sus miembros (excepto, la de Page, una “rara avis”), hoy se apoya en ese Comité Federal más dócil y domesticado, dispuesto a decirle “sí bwana” a todo lo que él diga o haga; sin duda hay que valorar la capacidad de Sánchez como manipulador, con la ayuda de su más íntimo círculo de fieles que participan de los beneficios derivados de mantenerse en el poder. Y, convencido de que será fielmente arropado por los suyos, defiende ahora en ese domesticado Comité Federal que apoya la amnistía que le exige ERC y Junts (por ilegal que sea, tal como él defendía hasta el 23-J), y que lo hace por “el interés de España”, añadiendo que “en ese interés y en defensa de la convivencia entre españoles, defiendo hoy la amnistía en Cataluña por los hechos acaecidos en la década pasada”, cuyos protagonistas, hoy sus socios esenciales, andan condenados e indultados por él o fugados de la Justicia, cuando él mismo avalaba, como no puede ser de otra forma y cuando no eran imprescindibles para ser investido. El Presidente, no obstante, admite que ese cambio de opinión, tan frecuente en su proceder, es para “hacer de la necesidad, virtud” y defiende ahora la amnistía por “interés nacional” y en “nombre de España”, reconoce que es la “condición” que pone Junts y ERC para investirle, que es “la única vía posible” para que haya Gobierno y que el olvido “no es un fin, es un medio para avanzar en el reencuentro y la concordia”. Y, dichas todas estas mentiras o verdades a medias, un Comité Federal domesticado aclama a Sánchez con la única nota discordante (y a medias) de García-Page, único gobernante autonómico que le queda al PSOE con mayoría absoluta, quien no aplaude a Sánchez y se reafirma como líder de la oposición interna manifestando que “acatar no es comulgar” y que “no hay garantías de que renuncien a volver al punto de partida”, advirtiendo de que “choca con el proyecto político del PSOE”…. No le falta razón a Page pues Aragonés, conseguida la amnistía, exige además un referéndum de autodeterminación convenido de que si Sánchez le necesita se lo concederá antes o después, y Puigdemont, por otro lado, afirma que no renunciará “nunca” al 1-O, pues está envalentonado porque va a ser amnistiado, cuando Sánchez había prometido a los españoles que lo traería a España para ponerlo ante los tribunales y reparar así el error de Rajoy a quien el expresident se le escapó escondido en un maletero. Y todo esto porque Sánchez, embadurnado por un egocentrismo y narcisismo patológicos, se ha instalado, salvando las distancias, en las tesis del absolutismo de Luis XIV del siglo XVII, que identificaba al Rey con el Estado con el famoso lema “el Estado soy yo” de Rey Sol, o, en el mejor de los casos, se ha instalado en el despotismo ilustrado de finales del XVIII con su eslogan “todo por el pueblo pero sin el pueblo”, pues a Sánchez en el Comité Federal solo le ha faltado decir “España soy yo” y, por tanto, lo que me viene bien a mí le ha de venir bien a los españoles, como les sucedía con Luis XIV a los franceses, o argumentar que todo lo hace “por el pueblo, pero sin el pueblo”, como sucedía a los españoles con Carlos III, ya que es obvio que el pueblo español no ha decidido en las urnas conceder una amnistía, pues curiosamente ni PP, ni PSOE, ni Vox, ni otros partidos minoritarios, proponían semejante medida cuando pedían el voto ya que la consideraban inconstitucional y sólo defendía la medida el secesionismo catalán a la baja y alguno más suelto por ahí que entre todos no llegan al 4% de los votos y, si añadimos otros más benévolos con la medida (PNV, EHBildu, BNG….), incluido Sumar ni alcanzan el 20% de los sufragios, frente al 80% de votos alcanzados por quienes se oponían tajantemente a la amnistía y la consideraban inconstitucional (PP, PSOE, VOX….y alguno más).

            Salvo que los españoles aceptemos que el Estado es Sánchez (España soy yo) y que él todo lo hace por bien del pueblo pero sin contar con los ciudadanos (todo por el pueblo pero sin el pueblo), a quienes se puede engañar prometiéndole una cosa en campaña para que le voten y hacer luego la contraria si a España le conviene (es decir, si le conviene a él), es inaceptable y repudiable lo que...... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/). 

 

jueves, 26 de octubre de 2023

PACTO SÁNCHEZ-DÍAZ

                         Como era de esperar y todo el mundo sabía, el Presidente socialista y la Vicepresidenta comunista, para presionar al resto de socios ya que se agotan los plazos para la investidura, firman un pacto con el objetivo de reeditar la coalición gubernamental si, como también se espera, los secesionistas se prestan a apoyar el proyecto pluriideológico a cambio de que la coalición PSOE-Sumar acepte sus chantajes en este mercadeo de intereses personales y no del interés general que es lo que debiera inspirar cualquier proyecto gubernamental democrático. Y titulo este artículo como “pacto Sánchez-Díaz” y no como “pacto PSOE-Sumar” ya que las discrepancias al mismo son evidentes tanto en las filas socialistas, con críticas internas importantes, como en las populistas, con críticas severas de uno de los partidos, Podemos, a lo pactado por su jefa con el líder socialista. Pero, en todo caso, el acuerdo ya se ha firmado y, si la derecha secesionista de Junts lo considera oportuno a cambio de cesiones intolerables, estamos encaminados a reeditar un Gobierno de coalición semejante, o peor aún, que el que ahora está en funciones suscrito en su día entre Sánchez e Iglesias, es decir, entre PSOE y Podemos, que tantos bochornosos espectáculos nos ha brindado a lo largo de la Legislatura, con discrepancias internas insalvables e intolerables, al extremo de que a veces el Ejecutivo se posicionaba en una cosa y en su contraria a la vez. Pero, en fin, según Sánchez y Yolanda, es lo que han dicho los españoles en las urnas; yo creo que eso no lo hemos dicho. El programa pactado, que para nada cita la amnistía (palabra maldita), incluye, entre otras cosas, bajar la jornada laboral a 37´5 horas semanales con igual salario, más medidas ecológicas, limitar los vuelos cortos, encarecer el despido de espaldas a los agentes sociales, subir en 10.000 millones el Impuesto de Sociedades, prolongar los tributos a la Banca y a las energéticas, una reforma fiscal para elevar los impuestos…..en definitiva, disparar la ya elevada presión fiscal y trabajar menos, lo que obviamente aboca a que serán las empresas (en España medianas, pequeñas y autónomos en su inmensa mayoría) quienes pagarán la investidura de Sánchez….y no pasa nada, pues si, económicamente, todo ello fuera viable, adelante, pero me temo que su viabilidad recaiga en seguir endeudándonos más ya que nada dice, ni una palabra, sobre la mejora de la productividad o el necesario cambio de una estructura económica que en España hace aguas por todas partes, situándonos a la cola de la UE en muchos asuntos. En definitiva, un pactado programa de gobierno para presionar a los demás socios para que se sumen al mismo, pero que, ya de entrada, suscita reservas de Podemos, dentro de Sumar, cuyos portavoces rechazan las advertencias que hacen los podemitas, mientras los secesionistas, imprescindibles para que salga el proyecto adelante, avisan de que su voto no es seguro, por más que todos, incluidos Sánchez y Díaz, sepamos que todo es postureo como el que ellos dos han mantenido hasta la firma de este acuerdo, ya que ninguno de los que participan de este macro circo político puede echar marcha atrás por meros intereses personales y de grupo, lo que pone en evidencia que al final, más pronto que tarde, reeditarán el anterior “gobierno Frankenstein”, hoy en funciones, pero con ingredientes más lesivos aún para la ciudadanía española y para la higiene democrática. Un postureo que incluye una supuesta consulta a las bases del PSOE sobre la coalición, que elude la amnistía (como si no formara parte esencial de la negociación), y que ya ha escenificado Puigdemont en su patético Consell de la República, cuyas bases con una participación del 4% (¡del 4%!, es decir, cuatro gatos) le piden que no apoye a Sánchez y que bloquee la investidura, siendo la primera vez que el prófugo conoce la opinión de sus bases (ya ven que bases) tras el 23-J, mientras él sigue exigiendo la “nación catalana” en un acuerdo paralelo a la amnistía, para llevar al PSOE al límite de la negociación de la investidura y que acepte una fórmula que permita superar el filtro de un Constitucional politizado en que las decisiones ya se sustentan cada vez más en criterios políticos estrictamente, con mayorías ideológicas entre sus miembros, que en criterios jurídicos estrictos, como debiera ser.

            La cruda y patética realidad es que un prófugo, Puigdemont, tiene en jaque al Estado de Derecho porque Sánchez, sea como sea y a costa de lo que sea, quiere seguir siendo presidente del Gobierno tras haber perdido las elecciones, y al efecto Turrull, Nogueras y Boye negocian cara a cara con los socialistas para sellar un pacto en pocos días (se acaba el tiempo), mientras Junts, su partido, da ya por conseguida la amnistía y reclama que los violentos CDR y los policías también sean amnistiados, dejando fuera a Borras. Pero además Puigdemont exige que el Estado, a sus pies, les devuelva siete millones de euros (la pela es la pela) pues Junts reclama también al PSOE el pago inmediato de las fianzas del procés a cambio de su voto, cada vez más caro, hasta que llegue la hora de la verdad y...... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/). 

  

lunes, 23 de octubre de 2023

EL PUNTO DE PARTIDA

                         Lamentablemente son los secesionistas, socios de Sánchez, quienes no mienten ni cambian de opinión, tienen claro lo que quieren, ya sea legal o ilegal, y así lo dicen y reivindican, mientras quién miente y cambia de opinión según le conviene es el Presidente de Gobierno con su ambigüedad calculada para que le apoyen su investidura. En efecto, Aragonés comparece en el Senado y dice claramente que la amnistía no es el objetivo final sino que es “el punto de partida” pues “el destino es votar la independencia” y, reafirmándose en lo dicho, se marcha de la Cámara legislativa sin esperar a escuchar a los barones del PP defendiendo la igualdad de los españoles, ni a escuchar a los socialistas que ni siquiera asisten al encuentro en la Cámara Alta, donde en semejantes circunstancias, se responde al órdago del President catalán y al silencio de La Moncloa en pleno clamor autonómico contra la “indignidad” de Sánchez, que lamentablemente se blinda con más escoltas ante el rechazo progresivo de la calle, mientras la nutrida comitiva del Presidente, que llega a alcanzar las cien personas, contrasta con la discreción con que se mueven otros líderes europeos como el socialista alemán Schols o la derechista italiana Meloni. Así pues Aragonés ve la amnistía como un punto de partida para un referéndum pactado, que sería ilegal si no votan todos los españoles (y eso es lo que le debería responder el Gobierno), y obviamente los barones del PP lo utilizan para cargar contra Sánchez, que nada dice al respecto, mientras doce CCAA levantan un muro ante él por la “igualdad” que el Presidente no defiende, con lo que presidentes autonómicos que representan y gobiernan al 70% de la población española avisan que no permitirán “privilegios por apoyo a la investidura” y al respecto dice el andaluz Moreno que “ningún territorio es más importante que otro” y la madrileña Ayuso añade que “perpetra la mayor traición posible a un país”, España, mientras el catalán Aragonés reitera en el Senado que la amnistía sólo es otro paso más para votar “la independencia en Catalunya”, que sería ilegal, y son ya al menos cinco CCAA las que dicen que recurrirán al Constitucional si el Gobierno condona la deuda catalana y no la de ellas. Pero no queda ahí el asunto, pues, animado por este espectáculo bochornoso para cualquier país democrático que se precie, dice el presidente peneuvista Ortuzar, otro socio de Sánchez, en este caso de derechas, que “nos sentimos nación vasca y es la hora de resolverlo”, que “una de las tareas del PNV será limitar los excesos ideologizantes en la acción legislativa”, que “es el momento de que en Madrid haya voluntad para sacar la reforma del Estatuto” y que “hablamos de nación, garantías, soberanía y de quien arbitra en caso de conflicto”, obviamente todo ello referente a la nación vasca o catalana, que jamás conformaron un Estado propio a lo largo de la Historia, pero no referente a la nación española que se constituyó en uno de los primeros Estados modernos y que hoy, por decisión de todos los españoles deja en la Constitución todas esas cosas que Ortuzar dice que es de lo que se ha de hablar y cuya respuesta democrática se resume en una sola frase: respeto y acatamiento a la legalidad constitucional vigente y a sus procedimientos para modificarla. No en vano Rollán, Presidente del Senado, manifiesta que “la amnistía dejaría a España en un Estado fallido” pues, como dice Aragonés, sólo es “el punto de partida” para que el siguiente paso sea usurpar el derecho de todos los españoles (tu derecho y el mío) para que sólo unos pocos de ellos (de momento vascos y catalanes) decidan sobre el futuro de España, mientras por ese camino otras CCAA, con muchos más argumentos sobre derechos históricos que Cataluña y País Vasco, por haber sido al menos alguna vez Estados independientes (como Asturias, Aragón, Galicia, Andalucía, Valencia, León, Castilla, Mallorca…etc) podrían optar a independizarse con argumentos más solventes y entonces cabría preguntarse cuántos Estados independientes cabrían en este fallido Estado español y a continuación cuántos cabrían en una supuesta fallida UE o Europa. En fin, una locura que sólo es posible parar aplicando con contundencia la legalidad vigente en vez de pisotearla como se está haciendo en España.

            Y por si todo lo anterior no fuera suficiente, además Junts y ERC presionan para que Moncloa acepte un mediador o relator internacional, polémica figura que ya provocó en su momento una grave crisis interna en el PSOE y se rechazó, pero que ahora, la necesidad narcisista personal de Sánchez de ser investido deja la puerta abierta a semejante felonía aunque, de momento, se resiste a que seamos tratados como una república bananera menor de edad a la que hay que tutelar. ¿Caeremos en semejante bajeza antidemocrática? Esa es la cuestión. Entretanto Puigdemont pretende además negociar con..... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)

  

jueves, 19 de octubre de 2023

EL CONFLICTO POLÍTICO

                         Asumida ya por Sánchez la tesis de los secesionistas de que el “procés” es un conflicto político y, por tanto, lo acontecido durante el patético 1-O no fue un flagrante delito contra el Estado de Derecho al formar parte de ese “conflicto político”, Moncloa sigue dispuesta a abordar una Ley de Amnistía, sí o sí, para intentar conseguir con ello el apoyo del secesionismo totalitario a la investidura del Presidente, aunque intenta rechazar amnistiar a los violentos CDR para asumir el coste del 1-O (ya sería demasiado) cuando doce de sus miembros están a punto de ir a juicio acusados de delitos de terrorismo y además ocho de ellos de tenencia de explosivos. Pero es que además del sometimiento de Sánchez a los chantajes del secesionismo, el prófugo Puigdemont exige que un mediador internacional arbitre las negociaciones para resolver “el conflicto político” como si España fuera una república bananera y no un Estado de Derecho democrático perteneciente a la UE y, por tanto, homologado y homologable con las democracias de sus Estados miembros, en las que sería impensable que sus respectivos gobiernos pactasen o negociasen semejantes asuntos con partidos liderados por fugados de la Justicia y sería igualmente imposible un arbitraje internacional para superar los conflictos políticos. Así las cosas y con semejante degradación democrática aceptada por el Ejecutivo español los díscolos del prófugo añaden tensión a la investidura, mientras Aragonés presiona y se dispone a exigir un referéndum “escocés” en Cataluña (como si la historia y el marco legal democrático de Reino Unido tuviera algo que ver con el de España), acudiendo hoy al Senado para defender sus exigencias ante los barones del PP, en tanto que Zapatero (otro que tal baila) se declara a favor de ella y Felipe González pide que, en todo caso, Sánchez consulte a los españoles sobre el asunto, como hizo él con el polémico caso de la permanencia de España en la OTAN, tras habernos metido en ella el Presidente Calvo Sotelo. Por su parte Feijóo, ante todo este embrollo, se planta en Barcelona y Bilbao con su “tercera vía” para presentar la próxima semana una propuesta de “autonomismo amable” frente a las cesiones de Sánchez, con el objetivo de actualizar su discurso y su programa sin renunciar a sus esencias en materia territorial, lo que de entrada parece estar sentenciado al fracaso. No obstante Moncloa sigue confiando en un acuerdo “in extremis” con el prófugo Puigdemont ya que sus encuestas son más pesimistas que las del CIS de Tezanos, que otorga al PSOE un apoyo del 32´6% frente al 32´2% del PP, y por ello las usan para presionar a sus socios y hacerles entender que repetir elecciones no les conviene a ninguno para no asumir el riesgo de un gobierno popular más perjudicial para todos ellos, con lo que lo que hay que hacer es garantizar gobernar esta legislatura con las mimbres que han dado los comicios del 23-J, por esperpéntico y variopinto que sea, valga lo que valga y cueste lo que cueste….cuestión distinta es lo que convenga al conjunto de los ciudadanos españoles y a la higiene democrática de nuestro país.

            Y en medio de este patético espectáculo la guerra entre Israel y Hamás pone en evidencia las antagónicas posturas entre los miembros socialistas y los populistas del Gobierno español, una evidencia más en la política exterior, al igual que en muchas otras políticas, en que la visión del socialismo democrático y del comunismo populista no son compatibles, provocando un caos gubernamental cuando el sector minoritario del Ejecutivo se niega a asumir colegiadamente las posturas mayoritarias del mismo o a dimitir, dado que el Presidente no les cesa. En efecto, el dividido Gobierno de Sánchez provoca una verdadera crisis diplomática con Israel que califica de “inmoral” a parte del mismo denunciando que se “alinea con el terrorismo” por lo que pide a Sánchez que “condene las vergonzosas declaraciones” por parte de algunos ministros, mientras Exteriores tilda de “falsedades” estas declaraciones sobre el Gobierno y acusa a Israel de difundirlas. Pero lo cierto es que Sánchez evita corregir a Belarra que reclama procesar a Netanyahu por crímenes de guerra, aunque la crisis diplomática causada por la ministra podemita le fuerza a..... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/). 

 

lunes, 16 de octubre de 2023

PALABRA DE SÁNCHEZ

                         Terminada la ronda de consultas de Sánchez para conocer con cuantos apoyos cuenta para ser investido Presidente del Gobierno, resulta que sólo cuenta, de momento, con los 121 escaños socialistas y los 6 de EHBildu, es decir, 127 en total, dado que el resto, incluidos los 31 de Sumar (su socio de Gobierno) le han dicho de momento “no a la investidura” salvo que Sánchez se someta a cumplir sus condiciones o chantajes, algunas de ellas, como la amnistía o el referéndum de autodeterminación, totalmente inadmisibles y de difícil encaje constitucional. ¿Qué se estaría diciendo si con semejante bagaje de votos el anterior candidato, Feijóo, ganador de los comicios, se hubiera presentado ante el Rey para ser candidato cuándo se dijo que con los 172 que le aseguraban (137 del PP, 33 de Vox, 1 de CC y 1 de UPN) no merecía serlo ya que era una irresponsable “pérdida de tiempo” por su parte? Imagínenselo. Pero no importa dado que Sánchez asegura a los ciudadanos que más tarde o temprano tendrá los votos que le faltan, los ansiados 50 o 51 (31 de Sumar, 7 de ERC, 7 de Junts, 5 de PNV y 1 de BNG) pendientes de confirmación condicionada para alcanzar los 176, 177 o 178 que supondrían su pírrica victoria en el Congreso de los Diputados, ya que, salvo BNG, que si se lo negara al final le dejaría con 177, el resto del variopinto grupo de posibles socios ha de apoyarle “sí o sí” pues con sólo la negativa de uno de ellos o su abstención daría al traste con la anhelada investidura del Presidente. ¿Sería esto perder el tiempo o no? Pero, en fin, no pasa nada, si lo dice Sánchez, sabiendo el valor que para los ciudadanos tiene su palabra, seguro que lo consigue….y si además dice a los ciudadanos que ya está dispuesto a conceder la amnistía del procés, pero no el referéndum de autodeterminación, como le exigen los secesionistas catalanes tanto de izquierdas como de derechas, su segura investidura está más que garantizada, pues a poco que se empeñe ERC y Junts en mantener la doble exigencia, gracias al cumplimiento de la palabra de Sánchez es obvio que habrá amnistía y referéndum pues ya saben, la palabra de Sánchez tiene un valor supremo ya que siempre cumple con lo que dice, y en caso contrario, si además cuenta con la palabra y la tesis de Zapatero, que acaba de manifestar que “si hay que cambiar de opinión se cambia”, tanto mejor pues ya sabemos que Sánchez es especialista en cambiar de opinión incluso cuando hace lo opuesto a sus promesas electorales. A tal efecto, el Presidente no ha tenido vergüenza alguna de prestarse a una foto con los de EHBildu, como pago a su previa confirmación de que le van a decir “sí” a su investidura (no sabemos si en medio del oscurantismo negociador ha habido algún otro pago en negro) y, al parecer, no tiene reparo alguno incluso en verse con Puigdemont en Waterlóo ya que los de Junts son los más reacios a apoyarle y se fían bien poco de sus promesas o de su palabra, lo que es bien extraño dada la fiabilidad que la palabra del Presidente tiene. Pero, visto lo visto, es casi lógico que los post-convergentes catalanes quieran amarrar fehacientemente que sus chantajes serán cumplidos tras haber comprobado que sobre Bildu, con quien ya se ha cerrado el pacto, Sánchez decía lo siguiente: “con Bildu no vamos a pactar, si quiere se lo digo cinco o veinte veces” (dijo a los periodistas en 2015), “el único partido con el que les anuncio que no vamos a entablar conversaciones es Bildu” (2016), “el PSN y el PSOE tenemos la misma posición, con Bildu no se acuerda nada” (2019)…..y ya ven lo que ha pasado. Bueno, también debiera pensar Puigdemont que de él dijo que lo traería a España para ponerlo ante la Justicia y ahora dice que, con la prometida amnistía, lo va a traer para exonerarlo sobre cualquier delito que haya cometido. Pero no se alarmen por estas mentiras y “cambios de opinión” de nuestro Presidente, su palabra es sagrada y sus “cambios de opinión”, que avala Zapatero, también lo son.  

            Así las cosas el PSOE quiere que Junts se comprometa con la legalidad (es como pedirle peras al olmo) cuando los de Puigdemont han hecho de la ilegalidad su razón de ser, y al efecto Ferraz busca un acuerdo de garantías con la “seguridad jurídica”, lo que contrasta con la flagrante desautorización de la Justicia, incluido el Tribunal Supremo, que supone la pretendida amnistía que Sánchez está dispuesto a conceder. Pero Sánchez está convencido de que podrá..... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)