miércoles, 21 de junio de 2017

EL NUEVO PSOE ECHA A ANDAR


                        Este nuevo PSOE de Sánchez, el PSOE de los militantes, echa a andar con Margarita Robles, que precisamente no es militante, como portavoz parlamentario, por lo que, de entrada, muchos se preguntan si no había ningún militante capacitado para asumir semejante responsabilidad. En todo caso, ella defenderá en el Congreso a un Sánchez que declara la guerra total al PP pero sin concretar todavía su proyecto, manifestando que “nuestro enemigo es este Gobierno, que vulnera y corrompe la Constitución”, mientras busca alianzas para “desmantelar” en la Cámara Baja la obra de Rajoy, pide a Ciudadanos y Podemos que dejen de vetarse mutuamente, reivindica el 15-M y un cordón sanitario contra el PP, busca el viejo y fracasado pacto Podemos-Ciudadanos contra Rajoy y su portavoz de la Ejecutiva reitera que “no va a desactivar nunca las iniciativas que surjan de las bases”. Así este “nuevo” Sánchez busca el viejo pacto imposible Podemos-Ciudadanos, una vez conformada su Ejecutiva con el respaldo del 70% del Congreso, el menor apoyo de la historia de los Congresos socialistas, mientras Susana Díaz y Javier Fernández se ausentaban de la proclamación final del nuevo liderazgo socialista, que, desde ya, inicia la sustitución de los liderazgos locales críticos. Entretanto, la nueva Vicesecretaria General, Adriana Lastra, se estrena y nos ilustra sobre el peculiar Estado Plurinacional de Sánchez, poniendo como ejemplos del mismo a Bolivia y a Baviera, al manifestar que “Bolivia es una nación de naciones, es un Estado Plurinacional” y que Baviera “es un Estado libre asociado en Alemania” y que “nadie dice que los bávaros no sean alemanes”, aunque, menos mal, que destaca que cada país “es un mundo” y que cada Constitución es “distinta”. Debiera haber añadido que cada historia de cada estado es también distinta y primordial en la actual conformación del modelo del mismo, para entender que ni Bolivia, ni Baviera, tienen nada que ver con España o Cataluña. Por su parte Rivera pide a Sánchez que no insista en el fracaso de 2016 mientras Ciudadanos frena en seco los planes del nuevo PSOE, asegurando “no vamos a entrar en su bucle ni volver al pasado”, mientras Rajoy ve inviable acuerdos con un Sánchez “podemizado” y su Ejecutivo cree que el líder socialista está mostrando “su peor cara” y que sólo “compite por el espacio electoral” de Iglesias, descartando cualquier negociación sobre la “plurinacionalidad”, aunque Margarita Robles, la nueva portavoz no militante del partido de los militantes, sostiene que “la victoria de Sánchez pone nervioso al Gobierno”. Lo cierto es que, tal como está el patio, la suma de 176 escaños en torno a Sánchez, como ya le sucediera antes, sólo es posible si... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)

martes, 20 de junio de 2017

SOMOS LA IZQUIERDA


                        Desde aquel lema o eslogan del XXVII Congreso del PSOE en 1976, “Socialismo es libertad”, el primero en España tras la Guerra Civil, y el del “Por el cambio” de la campaña electoral de 1982, que tantos apoyos concitó, hasta el actual de “Somos la izquierda” del XXXIX Congreso Federal, recién celebrado, ha llovido mucho. Tanto que los propios delegados al Congreso, los medios y los tertulianos hablan de un “nuevo PSOE”, como si el viejo PSOE ya no sirviera para nada, como si hubiera que enterrarlo, como si no hubiera existido, cuando es protagonista privilegiado y responsable primordial del cambio político en España, del tránsito de la dictadura a la democracia, del subdesarrollo al desarrollo en todos los sentidos, de la falta de libertades a la consolidación de la libertad, del aislamiento al reconocimiento internacional, de la desigualdad a la igualdad, del centralismo gubernamental a la descentralización territorial jamás pensada… En fin, de tantas y tantas urgentes necesidades que, tras el lema de su histórico Congreso definiendo su esencia principal como partido, “la libertad”, resumía en su eslogan de campaña electoral posterior, “el cambio”, que, en todos los sentidos, necesitaba nuestro país para situarse en un lugar privilegiado del concierto internacional, homologándose con la parte del mundo que apuesta por la democracia y la libertad. Y, obviamente, el éxito fue arrollador. Así suele suceder cuando los objetivos políticos de un proyecto son claros y cuando el análisis de la realidad es acertado. Y así fue hasta que en 1996, ya en plena democracia consolidada, se produce el siguiente relevo gubernamental, lógico y saludable en democracia, producto del lógico desgaste, de algunos desaciertos y de algunas conductas indeseables por parte de algunos dirigentes. Hasta aquí, todo normal, pero desde entonces el PSOE, lamentablemente, va de mal en peor, dando tumbos y palos de ciego, a pesar de que extraordinarias circunstancias propiciaran de nuevo su... (sigue leyendo en Blog Ojo crítico, http://jcremadesena.blogspot.com.es/)

domingo, 18 de junio de 2017

LA ESPAÑA PLURINACIONAL


                        Arranca sin duda con el XXXIX Congreso Federal del PSOE un “nuevo PSOE”, el de Pedro Sánchez, para algunos, un nuevo partido de izquierdas, tal como reza su lema “somos la izquierda”, que deja bien clara su intención de sustituir el partido reformista de centro-izquierda de Felipe González, que tanto apoyo electoral suscitó entre los españoles, por otro más radical que se sitúa claramente “a la izquierda” (“podemizado”, según algunos) con el objetivo de disputarle a IU-Podemos el electorado que le ha arrebatado en estos últimos tiempos. En efecto, con Pedro Sánchez y compañía, que obviamente margina a buena parte de los “barones” que no le apoyaron (el extremeño Fernández Vara y el vasco Patxi López se quedan), se pone en marcha un PSOE, orgánicamente desconocido hasta ahora, de corte presidencialista, liderado por un todopoderoso líder (al menos en cuanto a contrapesos se refiere, ya veremos si sucede igual en cuanto a imagen) y “sin barones” (salvo los fieles sumisos y algunos reciclables) para evitar que “compitan” con el jefe y que, en todo caso, deberán funcionar “en el ámbito de sus competencias”; así Pedro Sánchez, elegido directamente por la militancia, se protege con una dirección a su medida para evitar sobresaltos, como sucedió en el Comité Federal que le destituyó de su cargo para evitar su deriva política personal de convertirse en Presidente de Gobierno pactando con quien fuera y como fuera. Y, en efecto, con Pedro Sánchez y compañía, se ponen en marcha nuevos objetivos como la consagración de su “España plurinacional” (hasta ahora las “nacionalidades y regiones” se encajaban en el Estado de las Autonomías), aunque asumiendo, ¡menos mal!, que la “soberanía reside en el pueblo español”, pero contemplando una reforma constitucional en España para “perfeccionar el reconocimiento de su carácter plurinacional”, mientras su PSOE nuevo debate sobre la tercera república española. En fin, retos no exentos de contradicciones que este nuevo PSOE tendrá que ir despejando ante la ciudadanía en los próximos tiempos, mientras su contrincante en la lucha por el voto de “izquierdas”, IU-Podemos, acecha para sorpasarlo, y su contrincante por el voto de “centro”, Ciudadanos, ve un espacio propicio para... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)