La inesperada muerte de
Rita Barberá y todas las circunstancias que la han rodeado abre una vez más la
caja de los truenos política y mediática, desencadenando un debate público
sobre los presuntos culpables de tan lamentable suceso. Que si ha sido el
linchamiento mediático y político de los medios y partidos contrarios al PP,
que si la cúpula dirigente popular al abandonarla a su suerte tras ser
investigada, que si hay o no que garantizar la presunción de inocencia, que si
una cosa es dicha presunción de inocencia y otra las responsabilidades
políticas, que si… En fin un verdadero torbellino de opiniones para todos los
gustos en un huracán de tertulias televisivas, artículos periodísticos, charlas
y entrevistas radiofónicas y, por qué no, en charlas y discusiones en bares,
restaurantes y tabernas. Todo ello adobado por determinados mensajes en las
redes sociales que preñados de mal gusto y rozando lo delictivo evidencian las
dosis de deshumanización de muchos sujetos. Que si Rita debiera haberse ido
cuando fue imputada, que si cuando fue denunciada, que si cuando salió a la luz
la presunta trama delictiva de financiación del PP, que si…. En fin, más de lo
mismo. Y todo ello en medio de un tenso funeral al que, a título de amigo,
asistió Rajoy, entre otros compañeros, diciendo “fue un enorme honor ser amigo
de Rita” mientras el mismísimo cuñado de Barberá afirmaba que “ha muerto de
pena y en esa pena la fundamental aportación la han tenido los suyos”, mientras
su sobrina reprochaba que “esto no tendría que haber pasado”. Así las cosas, el
Gobierno dice que “moralmente” duda del pacto anticorrupción, pues fuentes de
La Moncloa creen que sólo debería exigirse la dimisión cuando se abra el juicio
oral, aunque indican que respetarán el acuerdo firmado con Ciudadanos por estar
en minoría, mientras anuncia que agilizará la instrucción judicial para evitar
“casos Barberá”, negociando con C´s y PSOE acortar la duración de las causas
para que no haya juicios políticos. Ha tenido que morir Rita para que nos demos
cuenta del guirigay que hay montado en torno a la corrupción, de que la peor
estrategia es la del famoso “y tú más”, la de arremeter contra la de los
enemigos y tapar o justificar la de los amigos, la de la ley del embudo en
cuanto a las responsabilidades políticas, mezclándolas con las responsabilidades
judiciales, cuando, a mi juicio, lo más correcto, sería dejar actuar a los
tribunales en lo que respecta a las jurídicas y establecer por ley un idéntico
criterio para exigir a todos el momento procesal en que un presunto delincuente... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)
viernes, 25 de noviembre de 2016
jueves, 24 de noviembre de 2016
MUERE RITA BARBERÁ
Inesperadamente, de
repente, muere a los 68 años de edad la senadora popular y ex alcaldesa de
Valencia Rita Barberá en un hotel de Madrid al sufrir un infarto, mientras
hacía frente a las sospechas de corrupción, que ella siempre negó, cuya causa,
al parecer, pensaba archivar el Supremo, donde había declarado como investigada
dos días antes. Obviamente las circunstancias de su muerte sacuden a la opinión
pública, máxime cuando llevaba año y medio sufriendo un verdadero calvario
político, social, judicial y mediático, al extremo de haber tenido que dejar la
militancia del PP, donde militó toda su vida, y pasar al Grupo Mixto como
senadora. Hay quien dice que murió de pena, de soledad y de tristeza, pues,
como sucede con muchos políticos, antes de que la Justicia se pronunciara al
respecto Barberá ya había sido condenada previamente, lo que, debiera hacernos
reflexionar sobre la muerte a la presunción de inocencia que hemos dado en
nuestra democracia, siendo un requisito básico en cualquier sistema
democrático. Aunque muchos la habían abandonado, la cúpula del PP ensalza la
trayectoria política de su exdirigente, recordando Rajoy que “dedicó su vida al
partido”, aunque un sector del mismo cuestiona el trato que el partido le ha
dado últimamente. Nada mejor pues que transcribir lo que han dicho cualificados
dirigentes populares: “lamento que haya muerto habiendo sido excluida del
partido al que dedicó su vida” (Aznar); “tenemos que tener claro que la
presunción de inocencia es un pilar de la democracia” (Catalá); “ha sido
vilipendiada; todos tenemos que reflexionar sobre nuestras acciones” (Rafael
Hernando); “los partidos y los medios de comunicación debemos analizar cuáles
son los límites” (Villalobos); “no se puede culpar a una persona cuando los
tribunales no se han manifestado” (Sánchez-Camacho); “ha sufrido una cacería
injustificada; lo siento mucho, es una situación tristísima” (Posada)…. Y así
sucesivamente. Lo cierto es que Rita ya no está entre nosotros y sólo cabe
desearle que descanse en paz. Su familia pide que no vayan políticos al
funeral, aunque parece ser que Rajoy, conmocionado, asistirá al último adiós y
asegura que “es muy duro”. Es obvio que la familia no quiere un funeral
político: “murió de tristeza; no pararemos hasta limpiar su imagen”. En cuanto
al resto de dirigentes políticos, que han manifestado su pésame por tan
inesperada muerte, cabe destacar que los diputados de Podemos no han
participado en... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)
miércoles, 23 de noviembre de 2016
EL CONGRESO MANDA
Como era previsible con
un Gobierno en minoría parlamentaria es el Congreso de los Diputados quien
decide y manda respecto a la gobernabilidad en España y cada grupo
parlamentario deberá asumir la responsabilidad que le corresponda al respecto.
El Congreso vota a favor de elevar el salario mínimo al admitir a trámite, con
el voto en contra del PP, una proposición de ley para subirlo a 800 euros
mensuales en 2018 y a 950 euros en 2020. Por otro lado, Rajoy gira a la
izquierda para reformar las pensiones y acepta subir las cotizaciones a los
salarios altos, tal como piden PSOE y Podemos, además los Presupuestos asumirán
el coste de las pensiones de viudedad y orfandad, mientras el Gobierno estudia
la supresión progresiva de los regímenes especiales. Los PGE de 2017 aportarán
a las pensiones 2.100 millones, y según el Pacto de Toledo el Gobierno ahorrará
a la Seguridad Social las tarifas planas y reducciones por contratación. Por
otro lado Montoro rectifica a C´s y reducirá al menos 5.000 millones de techo
de gasto, mientras Rajoy hace ese guiño a PSOE y Podemos, ofreciendo eliminar
el tope máximo de las cotizaciones. Al final, como las lentejas, si quieres las
comes y, si no, las dejas, es el inexorable destino de un gobierno en minoría
parlamentaria: o tragas con lo que la mayoría decida o, sencillamente, dimites
y que de nuevo los españoles decidan quién y cómo ha de gobernar España. Los
españoles tendremos que habituarnos a ver como una serie de propuestas u
objetivos del partido que sostiene al gobierno, sin mayoría suficiente, son
rechazadas, o que iniciativas de la variopinta oposición prosperan de forma
inexorable. Quienes sostenían que permitir la investidura del candidato popular
era entregarse a la derecha en este caso, o mentían o andaban altamente errados
pues precisamente desde la oposición mayoritaria se pueden conseguir una serie
de objetivos (cuestión distinta es si ello es bueno o malo; el tiempo lo dirá)
que en ningún caso hubiesen sido pensables en caso de obligar a la repetición
de elecciones en su momento. Cuestión distinta es que si el Gobierno considera
que no es aceptable lo que el Congreso le mandata que ejecute pueda dimitir en
cualquier momento, pero obviamente tendría que comparecer ante los ciudadanos
explicando las... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)
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