lunes, 27 de julio de 2015

INEVITABLE CHOQUE DE TRENES


                        Según un sondeo de NCRepor, la lista soberanista catalana se quedaría a 12 escaños de la mayoría, pues la suma de los votos de Convergencia y ERC perdería once diputados respecto a enero, tras anunciar que irían juntos a las elecciones; por otra pare Ciudadanos triplicaría el resultado de 2012 al lograr 27 representantes en el Parlament, donde Podemos entraría con 16 escaños; en definitiva, los resultados serían: Juntos por el “sí” ganaría las elecciones con el 35´8% de los votos, seguido de Ciudadanos con el 19´1%, Sí se puede-Podemos con el 12´8%, PSC-PSOE con el 12%, PP con el 8´2%, UDC con el 4´6%, y CUP con el 4´2%. Por otra parte, los catalanes no creen ya posible una solución pactada y, según un sondeo de Metroscopia, una mayoría de catalanes y de españoles culpan a Mas y Rajoy del inevitable choque de trenes, tal como califican algunos el conflicto planteado por los independentistas catalanes. Parece mentira que a estas alturas de la película, algunos mantengan que las pretensiones de Artur Mas y compañía, antidemocráticas y totalitarias a todas luces, y la contundente postura de Rajoy en defensa del Estado de Derecho, como es su obligación, supongan un choque de trenes, cuando, en el mejor de los casos, de lo que se trata es de un tren descarrilado, pilotado por Mas y Junqueras, que ha perdido el rumbo y camina hacia un abismo inevitable. Poner a nivel de igualdad (choque de trenes) a España con Cataluña, que pertenece a ella, al todo con una de las partes, al Estado de Derecho español con una de las CCAA que lo conforman, a los defensores de la democracia con los totalitarios antidemocráticos, es un error de bulto garrafal, impensable en cualesquiera de los Estados Democráticos del Mundo. Que Mas y compañía son culpables y responsables del desaguisado, no cabe duda alguna; que Rajoy, como el resto de presidentes del Gobierno español anteriores, sea culpable es bastante más dudoso, salvo que esa culpabilidad se refiera a... (sigue leyendo en
Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)

domingo, 26 de julio de 2015

NOS LO JUGAMOS TODO


                        Dice Oriol Junqueras, respecto a su diabólica política independentista, que “nos lo jugamos todo”, lo que si se aplicara al Estado de Derecho no estaría exento de razón, pues los totalitarismos, como es el caso, no se juegan absolutamente nada, simplemente serían frenados en su deriva antidemocrática y rupturista. Quien realmente se juega todo frente a la amenaza independentista es el Estado de Derecho y, precisamente por ello (más vale tarde que nunca) Rajoy, como Presidente del Gobierno democrático de España, moviliza al Estado en agosto para frenar a Mas y compañía, el TC retrasa sus vacaciones a la espera de la convocatoria del 27-S y Moncloa aborda ya la posibilidad de suspender la autonomía si fuere necesario, tal como está establecido en nuestra democrática Constitución. Además, el “sí” a la independencia cae 10 puntos desde la confesión del ex president Pujol de su fortuna en Andorra, confirmando que el soberanismo sigue en caída. Por otra parte, aparece el inolvidable ex presidente Rodríguez Zapatero, responsable de muchas de las dificultades por las que en este grave asunto del independentismo atraviesa España, y mete de nuevo la pata (prefiero considerarlo así) diciendo que “el derecho a decidir es un monumental lío que divide a la gente”. Ignora el ocurrente ZP que el “derecho a decidir” está más que clarificado por la ONU y por toda la Comunidad Internacional, que ampara legalmente dicho derecho a una serie de territorios en los que concurran determinadas circunstancias que, para bien o para mal, no se dan precisamente en Cataluña, como no se dan ni en La Rioja o el resto de territorios autonómicos, ni en comarcas, ni en pueblos de España. Me temo que el “monumental lío” está en la mente de Zapatero que, en este asunto, tiene una... (sigue leyendo en
Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)

sábado, 25 de julio de 2015

DECORAR LOS AYUNTAMIENTOS


                        Ahora resulta que colocar imágenes del Jefe del Estado, es decir el Rey, en lugar preferente en los ayuntamientos, tal como dice la ley, democráticamente establecida, es simplemente un asunto de decoración de los mismos. Es lo que se deduce tras la caprichosa retirada, por orden  de Colau, del busto de Juan Carlos I y del retrato de Felipe VI, posteriormente colocado en el Salón de Plenos por el portavoz del PP, ya que Podemos defiende semejante actuación con el argumento de que la alcaldesa “decore el Ayuntamiento como quiera”, mientras ella argumenta que lo hace por sus “convicciones republicanas”. En fin, simplemente un tema de decoración, como si se tratara del salón de su domicilio. La miopía política y el sentido patrimonialista del poder que tienen semejantes personajes les incapacita para entender que los símbolos de la Corona, porque así lo han decidido los españoles, trascienden las convicciones personales de cada uno, incluso la figura concreta de este o aquel rey, sino que representan a todos los españoles y su unidad, como sucede en cualquier Jefatura de Estado de cualquier estado democrático. Dicho de otra forma, Colau y su pandilla, puede tener a nivel personal las convicciones que le venga en gana, tan respetables como otras cualesquiera, pero como alcaldesa de todos los barceloneses (de todos, que no sólo de sus partidarios) está obligada a cumplir la ley y respetar al resto de instituciones que democráticamente los españoles, incluidos los barceloneses, se han dado. ¿Es tan difícil de entender? Lo triste es que retirar el retrato del Rey sólo conlleva, además de la reposición del mismo, una multa como sanción administrativa de hasta 1.500 euros, que esperemos se imponga a la citada alcaldesa. Lo grave es que no se trata de una mera ignorancia, sino de una estrategia de los grupos antisistema, tanto independentistas como radicales izquierdistas y populistas, para derribar el “régimen del 78”, comenzando por eliminar los símbolos de la Monarquía de los ayuntamientos donde gobiernan. No en vano, lo de Barcelona no es un asunto aislado, también sucede en Cádiz y otras ciudades, como Zaragoza, quitando el nombre de Príncipe Felipe al principal pabellón deportivo de la ciudad, o Montcada, retirando los símbolos monárquicos, en tanto que, en Baleares (donde el catalán vuelve a ser obligatorio    para los funcionarios), Armengol pide que se abra al público Marivent… En fin, cualquier cosa con tal de... (sigue leyendo en
Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)