domingo, 18 de febrero de 2024

AHORRAR TRABAJO A LA JUSTICIA

                         Mientras nuestro Jefe de Estado, el Rey Felipe, defiende como debe ser solemnemente en su alocución a los nuevos jueces que “la independencia judicial es sagrada”, pide que “todos la respeten” e insta a respetar las resoluciones judiciales y la igualdad ante la ley, principios básicos esenciales que todos los demócratas debiéramos defender en cualquier Estado y al margen de nuestra ideología política democrática (sólo para los filo-totalitarios de izquierdas o de derechas debiera quedar lo contrario), nos sorprende una vez más Oscar Puente, nuestro flamante ministro de Transportes (y eso que lleva bien poco como ministro), argumentando para defender la patética ley de amnistía, que antes rechazaba al igual que su Jefe Pedro Sánchez, que hay que aprobarla ahora en el Congreso de los Diputados para “ahorrar trabajo a la justicia” y evitar procedimientos judiciales que desemboquen en un indulto y añade “ahorrémonos el trabajo de juzgarlos para luego indultarlos” en sintonía con la propuesta del Presidente del Gobierno al prófugo Puigdemont de conceder el indulto para quienes no pudieran ser amnistiados a cambio de sus siete votos en la Cámara Baja, tal como ha anunciado el Consejero de la Generalitat, Campuzano, sin que nadie lo desmienta; y además el clarividente ministro añade que la Justicia “muy sobrada de recursos tampoco está”, olvidando que, en todo caso, sería obligación del Gobierno al que pertenece dotarla adecuadamente. Ya ven, tamaña barbaridad es literal, como lo oyen: un despropósito totalitario que en cualquier otro gobierno democrático hubiera provocado “ipso facto” la dimisión o el cese del ministro….pero no en esta España, gobernada por un gobierno minoritario que se autodefine “progresista y de izquierdas” cuando es sostenido, entre otros, por conservadores secesionistas radicales de derechas, incluso perseguidos por la Justicia. Y ante tan insólita propuesta totalitaria del ministro Puente, que sólo puede entenderse como producto de una supina ignorancia o de una mentalidad totalitaria inaceptable, sólo cabe añadir a semejante barbaridad que, ya puestos a jugar al totalitarismo y ahorrar en esfuerzos y gasto (aunque para otras cosas el gasto y el endeudamiento no importe), mejor suprimimos el Ministerio de Justicia y así nos ahorramos no sólo el trabajo inútil de los jueces sino también el dinero que ello supone y con ello suprimimos uno de los tres poderes del Estado, el Judicial, delegando sus competencias en el Poder Ejecutivo (y todos contentos). Pero el problema es que el ministro Puente no es el único cabo suelto en esto de la amnistía y los jueces, pues Carmen Calvo, recién nombrada Presidenta del Consejo de Estado y ex vicepresidenta del Gobierno, que antes también sostenía que la amnistía no era posible en ninguna democracia, tampoco en la española, porque “borra el delito”, ahora defiende la amnistía a capa y espada diciendo que la otorga “el pueblo soberano” a través de las Cortes Generales, sumándose así al elenco de despropósitos y ocurrencias que la caracterizan, como cuando dijo que “el dinero público no es de nadie”. Ante tamañas ocurrencias cabe preguntarse por quién estamos gobernados los españoles, mientras PSOE y Junts negocian la patética amnistía a la carta para el secesionismo y mientras el caos y la falta de personal prometido se llevan por delante al responsable de los fondos europeos, que contaba con la mitad de la plantilla solicitada a Montero (otra que tal baila), mientras en el área que gestiona las ayudas de Bruselas no descartan que se produzcan más dimisiones. Y es que Moncloa, una vez más, cede ante Junts y, por boca de Bolaños, confirma la amnistía “total” anunciando que el acuerdo con el prófugo de la Justicia pasa por cubrir a todos los independentistas, mientras el PP se lamenta de que “el Gobierno, como siempre, traga y pretende amnistiar a todos y por todo”. ¿Tragará Junts con que el Gobierno garantice la amnistía a Puigdemont aunque no pueda garantizarle su regreso inmediato que no depende de él? ¿Tragará con la propuesta del Govern catalán de que Sánchez indulte “a los que queden fuera de la amnistía”? Es lo que está por ver mientras el Presidente del Gobierno “desprecia” al Senado, donde el PP tiene mayoría absoluta, al ausentarse de la Cámara Alta durante cinco sesiones de control. ¡Quizá Puente o Carmen Calvo, con su reconocida objetividad y coherencia política argumental, puedan explicarnos hacia dónde vamos ya que su Jefe, Sánchez, no lo hace, cuando es el máximo responsable de lo que está pasando!.

            Entretanto, inmersos ya en este novedoso modelo democrático de sólo dos poderes independientes, el Legislativo y el Ejecutivo-Judicial, los gallegos acuden hoy a las urnas en las que el PP se juega mantener su hegemonía gubernamental en Galicia y el PSOE sólo aspira a que como alternativa gane el nacionalista BNG y los socialistas puedan auparle al poder para implantar en tierras gallegas el mismo modelo que nos gobierna en España, pero con el nacionalismo como fuerza hegemónica y no con el socialismo que es relegado al tercer lugar. El Gobierno apuesta todo no ya a que gane su candidato, que es imposible según los sondeos, sino a que..... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/).

 

miércoles, 14 de febrero de 2024

HUNDIR A FEIJÓO Y SALVAR A SÁNCHEZ

                         Si Feijóo esperaba una campaña gallega tranquila, dado el vaticinio demoscópico de su indudable victoria electoral al inicio de la misma, estaba más que equivocado, pues, desde que en las elecciones generales tuvo un éxito rotundo la estrategia de hundir a Feijóo y salvar a Sánchez, la cuestión no es ya quien gana las elecciones sino impedir que gobierne el partido vencedor de las misma, especialmente si éste es el PP, tal como ha sucedido con la formación del actual gobierno español. Pero el hecho de que en Galicia, donde todo apunta a un muy escaso apoyo electoral a Vox y, por tanto, no cabe apelar al voto del miedo a un futuro gobierno con la ultraderecha (el mantra utilizado para que el resto pacte con quien sea), sólo es posible ensombrecer la probable mayoría absoluta del PP aprovechando algún grave error de dicho partido para magnificarlo y con ello debilitar la credibilidad de Feijóo y tambalear su liderazgo….y este error ha sido proporcionado a mitad de campaña con un supuesto giro por parte de Feijóo en los indultos que ha descolocado sin duda al PP, ya que, al parecer, en un informal encuentro con los periodistas que cubren la campaña, se les llegó a decir que Feijóo llegó a estudiar la amnistía y que estaba dispuesto a conceder indultos cuando siempre ha sostenido públicamente que, a diferencia de Sánchez, serían la línea roja por la que él nunca pasaría incluso a costa de no ser investido presidente de Gobierno. Así las cosas, lo menos importante es si lo filtrado es cierto o no, pues lo importante son las conjeturas sobre si en los contactos con Junts y ERC se llegó a plantear el perdón y, de momento, mientras dirigentes populares ven con “estupor” que se abra a aplicar la medida de gracia y creen que es una “voladura controlada” ante posibles revelaciones de Junts al respecto, el desliz del PP con el “indulto” mete de lleno a PSOE y Vox en campaña, no para ganar los comicios, sino para impedir una mayoría absoluta del PP, mientras Feijóo se ve obligado a aclarar su postura y descarta el perdón al fugado señalando a la oposición en Galicia por embarrar la carrera electoral, mientras cinco ministros le acusan de “hipocresía” y el mismísimo Abascal critica la “estafa política” del PP. Por su parte, para animar el carnaval político, Junts entra en campaña, aunque no se presente en Galicia, para favorecer al BNG y amenaza con que “todo se sabrá”, mientras ERC, por boca de la prófuga Marta Rovira, sale diciendo que el PP también quiso negociar con ellos la investidura de Feijóo pero que ellos lo rechazaron porque jamás “hablamos con el PP”, mientras Feijóo reitera su rechazo a “la amnistía o indulto” a Puigdemont y Génova admite que sí hubo contactos con ERC pero por parte de un diputado popular y a “título personal”. El caso es que los supuestos contactos del PP con Junts y ERC ponen a la defensiva a Feijóo y éste se presenta como víctima de “calumnias”, mientras los ministros de Sánchez en plena campaña gallega le atacan con la mentira de que estaba dispuesto a conceder indultos, lo que, en todo caso no superaría la osadía de Sánchez de haberlos concedido y además pactar una amnistía con los secesionistas, mientras Zapatero ironiza que “dentro de unas semanas propondrá la beatificación de Puigdemont”, olvidando que el prófugo ya ha sido beatificado por Sánchez. Pero todo esto no importa, pues como sostiene el equipo del PSOE de Sánchez “lo que importa es sumar” sabiéndose de antemano perdedor.

            Así las cosas y a pesar del fango político el equipo del PSOE se vuelca con el nacionalista BNG y se dispone a pactar un gobierno gallego nacionalista presidido por Ana Pontón si, al final, la suma lo permite, pues Ferraz reconoce en privado que llegan al 18-F “muy mal” y trabajan para que el BNG logre echar al PP de la Xunta, por lo que los socialistas se centran en movilizar el voto joven y los abstencionistas, sabedores de que eso favorece a la candidata nacionalista, a la que ya ven incluso como candidata propia y creen que tiene un “50% de probabilidades” de gobernar. Ella, convencida del fiasco del PSOE y de la tendencia alcista del BNG, manifiesta que “viendo el nerviosismo del PP el cambio es imparable”, mientras Rueda, el candidato popular, pide el voto para evitar que gobierne la izquierda sectaria de siempre y el PSOE trabaja para que Vox llegue al 4´9% en Galicia ya que con dicho resultado no conseguiría ningún escaño pero impediría que el PP tuviera mayoría absoluta, con lo que la estrategia global de hundir a Feijóo y salvar a Sánchez sería un éxito como lo ha sido a nivel nacional tras los últimos comicios generales. De momento todas las encuestas, menos la del CIS de Tezanos, avalan una probable mayoría absoluta del PP gallego y, según NCReport, el PP mantendría la Xunta y el PSOE quedaría tercero, pues el popular Rueda conseguiría el 48´6% de votos y entre 40-41 escaños, frente a un PSOE que quedaría tercero con el 16´4% y entre 12-13, siendo segundo el BNG con el 26´1% y 21-22 escaños (un BNG que abraza la “vía catalana” del referéndum y la inmersión educativa total en gallego, mientras su candidata Pontón reclama un “estatus de nación” y “autogobierno financiero”). En fin, los gallegos tienen la..... (sigue leyendo en  Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)

domingo, 11 de febrero de 2024

CALLEJÓN SIN SALIDA….¿PARA QUIÉN?

                         La fiscal rechaza imputar a Rajoy por la “clara finalidad política” de la querella y se opone a la investigación orquestada por asociaciones independentistas desde Andorra contra el ex presidente en la llamada “operación Cataluña”….y, mientras tanto, nada menos que doce fiscales del Supremo (de los quince que forman la Junta) dan un revés al actual Gobierno PSOE-Sumar-Podemos (y resto de partidos radicales-secesionistas: PNV, Junts, ERC, EHBildu y BNG; es decir, prácticamente todos menos Vox) en su pretensión de sacar adelante una indecente amnistía a cambio de que los siete votos del prófugo Puigdemont sigan apoyando a Sánchez, lo que ha llevado a Junts (el más interesado de todos ellos, dado que su jefe, el prófugo, sería el beneficiario número uno de la amnistía) a imponer al PSOE, sí o sí, una “amnistía total” defendiendo a capa y espada “una ley que no contemple como excepciones los delitos de terrorismo y traición” pues en ello le va la libertad del prófugo eludiendo a la Justicia española, dado que la normativa europea impide que sean amnistiables semejantes delitos por los que el prófugo, entre otros, está siendo investigado judicialmente, pues no vaya a ser que se puedan probar en sede judicial y Puigdemont no se salve de la quema. Así las cosas, el abogado de Puigdemont tumba los gestos temerarios de Sánchez hacia el secesionismo (ofreciéndole cosas que ni siquiera dependen de él por muy Presidente de Gobierno que sea) y en el entorno del prófugo ven ya casi insalvable la imputación por terrorismo por parte del Supremo, al extremo de que dirigentes de Junts creen que el Presidente del Gobierno les está metiendo en un callejón sin salida, mientras que la Eurocámara, además, se dispone a investigar las injerencias rusas en el “procés” (otro asunto peliagudo) con el aval del propio PSOE (sería ya patético del todo que en Europa el PSOE de Sánchez defendiera lo contrario de sus colegas socialdemócratas), que, sospechosamente, respalda la resolución del Parlamento Europeo señalando a Puigdemont y sus relaciones con el Kremlin e instando a España a investigar las vinculaciones del secesionismo con los servicios secretos rusos, pero no respalda ninguna mención al prófugo, en tanto que la Comisión de Venecia se interesa por el “atajo” del PSOE a tramitar la amnistía y el CGPJ y los jueces creen que la norma atenta contra el Estado de Derecho. Por tanto, cierto que se puede hablar de “callejón sin salida”, como dice el entorno de Junts, pero no cabe decir que Sánchez es quien les ha metido en él, ya que lo correcto es decir que tanto Sánchez como Puigdemont se han metido ellos solitos y juntos en semejante callejón sin salida al priorizar ambos sus intereses personales espurios (Puigdemont para eludir la Justicia española burlándose de ella y Sánchez para seguir en el Gobierno) frente a los intereses generales, incluida la higiene democrática de nuestro Estado de Derecho que pasa por el respeto  escrupuloso y la defensa a ultranza por parte de las instituciones de nuestro ordenamiento jurídico como base de la igualdad de todos los españoles ante la ley (incluidos los secesionistas catalanes) y el respeto y acatamiento a las sentencias de los tribunales de Justicia, que no han de ser burladas ni solapadas sino, por el contrario, cumplidas con total contundencia tras poner a sus desertores en manos de los tribunales de Justicia, tal como prometió el mismísimo Sánchez a los españoles antes de necesitar los siete votos de Junts, diciendo exactamente que le traería a España para ponerlo ante los tribunales, en vez de pactar con él yendo a negociar a su guarida de Waterloo. Así pues, no es que Sánchez meta a Junts en un “callejón sin salida”, es que ambos, él y Puigdemont, se han metido en dicho callejón y lamentablemente con su antidemocrático proceder han metido de alguna manera a todos los españoles en el mismo. Menos mal que la democracia, aunque siempre vulnerable, resiste bastante bien los ataques de los totalitarios, sobre todo si los ciudadanos son capaces de seguir apostando por la libertad, obviamente acotada por el marco de la Constitución y defendida por el cumplimiento del ordenamiento jurídico derivado de ella. 

            Así las cosas, la crisis de los fiscales debilita a Sánchez ante Bruselas pues el desencuentro judicial descoloca a Moncloa en la negociación que tiene abierta con Reynders, mientras el PP ve una oportunidad para no ceder nada sobre el CGPJ bajo la presión de la rebelión de las togas y mientras Europa exige a España investigar la conexión rusa de Puigdemont, expresando la Eurocámara su “profunda preocupación” por la “injerencia” en el 1-O, citando una reunión del ex president catalán y condenando “los ataques contra los jueces” (insólito en democracia) al constatar que los independentistas “exigen una amnistía” por este caso, por lo que un comité europeo lo analizará y remitirá a la Cámara un informe con propuestas. Por su parte la Audiencia de Barcelona envía a juicio a 46 policías por las cargas del patético 1-O, así pues, los independentistas, mientras eluden someterse a los tribunales de justicia y reniegan y huyen de ellos, logran llevar a juicio a los policías por las citadas cargas y algunos de ellos manifiestan “no me entra en la cabeza que me condenen por hacer un uso proporcional de la fuerza”, alegando los antidisturbios que...... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/). 

 

miércoles, 7 de febrero de 2024

AL BORDE DEL COLAPSO DEMOCRÁTICO

                         La temeridad antidemocrática de Pedro Sánchez para adecuar la ley de amnistía a los intereses personales de Puigdemont y de él mismo (como si no fuera ya suficiente sumisión haberle concedido una ley de amnistía) es de tal magnitud que pone a nuestro país al borde del colapso democrático provocando tal deterioro de nuestro sistema constitucional de incalculables consecuencias. En efecto, tras los cambios de opinión sobre si la amnistía cabía en la Constitución Española o no (Sánchez, cuando no se lo exigían para gobernar tenía claro que no cabía y ahora que se lo exige el prófugo tiene claro que sí cabe), el asunto es ahora si dicha amnistía abarca a algunos delitos o no, como puede ser el de terrorismo, la malversación o la traición, dado que en la UE son de difícil encaje legal; pero, como se está investigando judicialmente al respecto al mismísimo Puigdemont y cabe la posibilidad de que los jueces puedan probar que sí cometió alguno de dichos delitos, se trata de modificar en el Código Penal el concepto de terrorismo para darle satisfacción al prófugo y sacarle de la quema, viendo si entre los grados menos sangrientos del terrorismo pueden colarse como “desórdenes públicos”, lo que le permitiría ser amnistiado….y todos contentos, pues, en caso contrario, ya lo dijo Turull, “colorín colorado” el cuento de que siga gobernando Sánchez se habría acabado. Es así de fácil de entender. Pero lo preocupante y obsceno es que, mientras juristas y magistrados debaten sobre si en el procés se cometieron delitos de terrorismo o no, el Presidente Sánchez, autoproclamándose en juez supremo absoluto ya ha dictado sentencia pública diciendo que todos los secesionistas serán amnistiados porque no han cometido delitos de terrorismo, cuando entre los expertos hay todo tipo de dudas y opiniones dado que el Derecho y su aplicación no es una ciencia exacta y, por tanto, lo que procede es dejar a los jueces instructores trabajar para buscar las pruebas pertinente que corroboren o no la comisión del delito. Así las cosas, el Fiscal del Tribunal Supremo, en sintonía con Sánchez, no ve delito de terrorismo en el caso Tsunami y, por tanto, rechaza imputar a Puigdemont y al resto de investigados al respecto por el juez García-Castellón, dándose la circunstancia curiosa de que dicho fiscal había emitido previamente un informe en sentido contrario y cambió de opinión tras visitar al Fiscal General del Estado, quien, como todo el mundo sabe, es nombrado por el Gobierno y su presidente, Sánchez, tuvo el descaro de decir públicamente que, por tanto, dependía del Ejecutivo que es quien lo nombra, con lo que es bien fácil deducir que, según su criterio, el Fiscal General del Estado más bien se convierte en Fiscal General del Gobierno y por tanto, defiende los intereses del Ejecutivo y no los del Estado (una aberración conceptual inaceptable). En efecto, Álvaro Redondo defendió en un primer informe que había indicios para abrir causa contra Puigdemont y sostenía que “participó en conductas con la evidente intención de atentar contra la paz pública” pero luego modificó su criterio e hizo un segundo informe en sentido contrario tras reunirse con García Ortiz, aunque ambos niegan que ello haya influido en el cambio de decisión, mientras PSOE y Junts se conjuran para resucitar la amnistía, de momento aparcada, y buscan una vía para reactivar la negociación y aprobar la ley tras el 18-F y, con total seguridad, desvincular a Puigdemont del posible delito de terrorismo sería el lubricante fundamental que desatascaría semejante bodrio político-judicial a la carta en favor del fugado, en el que no faltan todo tipo de acusaciones contra los jueces incluso desde la tribuna del Congreso de los Diputados sin que la Presidenta Armengol se inmute, en tanto que, ante semejante panorama, el CGPJ considera que la inviolabilidad parlamentaria no justifica la falta de respeto.

            Pero como los jueces, a pesar de las críticas, siguen instruyendo las causas en que Puigdemont está implicado, Sánchez ofrece ahora a Junts limitar los plazos de las instrucciones judiciales a cambio de no tocar la ley de amnistía rechazada por Puigdemont porque no le protege a él personalmente, mientras los fiscales debaten el citado informe que no ve terrorismo en el “caso Tsunami”….otro despropósito inaceptable. En efecto, Sánchez busca aplacar a Junts dando más poder a los fiscales y ofrece a Puigdemont cambiar la Ley de Enjuiciamiento Criminal para reducir los plazos de instrucción de los jueces a cambio de no tocar el texto rechazado de la ley de amnistía que ya está al borde de la constitucionalidad, si es que no la ha rebasado, y pone una sombra de duda diciendo que hay instrucciones judiciales “que se alargan en el tiempo”, como si los jueces lo hicieran adrede. Por su parte los fiscales del Supremo ven indicios de...... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)

domingo, 4 de febrero de 2024

OSADÍA AUTORITARIA INFINITA

                         Cada día que pasa se pone de manifiesto la patológica osadía autoritaria de Sánchez y su Gobierno, que parece infinita, para mayor sorpresa de propios y extraños, pues muy pocos gobernantes democráticos se atreven personalmente a dictar sentencias anticipadas sobre asuntos que se están investigando en los tribunales de justicia. Sánchez, sin embargo, sí se atreve y, tras el varapalo que sus socios de Junts, ultranacionalistas de derechas, le acaban de dar en el Congreso rechazando la ley de amnistía que había pactado con ellos, nuestro osado presidente, como si tuviera el poder absoluto cuando ni siquiera tiene suficiente mayoría asegurada en el Congreso, declara solemnemente inocentes a los imputados por terrorismo, afirmando en plena investigación judicial que “todos” serán amnistiados “porque no son terroristas” (palabra de Dios), sentencia que, en todo caso, aunque finalmente llegara a ser cierta, habrán de dictar los jueces y no él, salvo que, confundiendo la gimnasia con la magnesia, él se auto-proclame juez supremo absoluto y entonces estemos hablando de otro tipo de régimen que poco tiene que ver con la democracia. Es más, ni siquiera pasando esta osadía autoritaria al capítulo de la opinión política tiene cabida semejante declaración, pues él, no opina ni dice que a él le paree así, sino que declara con rotundidad la inocencia de los investigados, mientras hay veinticuatro imputados en dos causas, entre ellos varios CDR ya en espera de juicio por preparar explosivos. Sánchez, como presidente del Gobierno democrático, debiera ser más prudente y más respetuoso con el trabajo de los jueces que instruyen las causas y no dictar sentencia judicial, que no le corresponde, por más que Fiscalía en el caso Tsunami, que no en otros, critique o discrepe del juez por “falta de argumentos” y tilde de “injustificada e inmotivada” la exposición del juez García-Castellón relacionando a Puigdemont y Rovira con el terrorismo, asunto que, en todo caso, habrá de dilucidarse cuando haya la pertinente sentencia en firme una vez agotados todos los recursos que las partes consideren oportunos. No cabe pues que todo un Presidente de un Gobierno democrático asegure y prometa (en este caso a Puigdemont, para que apoye su ley de auto-amnistía) que “todos los independentistas serán amnistiados” porque “no son terroristas”, y menos cuando en la definición del PSOE 153 terroristas presos no lo serían (en su mayoría se trata de etarras o yihadistas que no cometieron delitos de sangre) y con esta amnistía hecha “ad hoc” a la carta para el secesionismo pasarían a ser amnistiables, como si ser terrorista  sólo exigiera el requisito de ser un sanguinario y como si no hubiera en el terrorismo distintos grados de participación en el delito. Y, en todo caso, de ser las cosas como dice Sánchez, el prófugo Puigdemont nada tendría que temer, pues si todos los secesionistas no son terroristas, no se entiende su reticencia a apoyar la patética ley de amnistía si excepciona el terrorismo como rendija para que alguno pudiera no ser amnistiados…..¿es que tiene alguna duda de que la investigación judicial pueda probar que se cometieron actos susceptibles de terrorismo y alta traición a pesar de que Sánchez ya ha dictado sentencia en sentido contrario? Ya ven, la osadía autoritaria de Sánchez es rechazada hasta por sus impresentables socios, pues no vaya a ser que la democracia sea capaz de prevalecer a pesar de los ataques intolerables que está recibiendo la Justicia no ya por parte de quienes huyen de ella, que no debieran ser tenidos como socios y sí perseguidos por todos, sino también por parte del propio Ejecutivo. Así las cosas, tras haber intentado los socialistas colar en la Eurocámara una enmienda para blindar más aún al prófugo y mientras Sánchez y Puigdemont retoman de nuevo las negociaciones para ver cómo reconducir de nuevo la descarrilada ley de amnistía, letrados del Congreso cuestionan que dicha ley se vote de nuevo ya que no hay precedentes de que una ley rechazada por el Pleno, como es el caso, vuelva a tramitarse, con lo que el PP reclama a Armengol, otra que tal baila, que declare “decaída” la norma, mientras Sánchez defiende su controvertido proyecto desde Bruselas y Feijóo reclama un freno al Gobierno para evitar el anti-europeísmo en España.

            Entretanto Bruselas intercede para desbloquear el Poder Judicial en España con el Comisario Reynders convocando al socialista Bolaños y al popular Pons en Bruselas en una mediación inédita que acaba sin ningún acuerdo al respecto, salvo la impresión de Reynders de que hay “un claro compromiso de las partes de trabajar juntas”, mientras Pons se muestra “pesimista” y Bolaños afirma que “esta vez tiene que ser la definitiva”. Los intervinientes se emplazan de nuevo a otra reunión para el día doce de febrero y Bruselas impone a ambos como condiciones reformar y renovar el CGPJ, atascado ya demasiado tiempo por la falta de acuerdo entre PP y PSOE, dado que la normativa actual fía el asunto a la buena voluntad de que ambos se pongan de acuerdo y estos no están dispuestos a hacerlo, y menos aun cuando el CGPJ se dispone a...... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/).

 

miércoles, 31 de enero de 2024

LA AMNISTÍA, BLOQUEADA

                         Por una vez en su trayectoria política Sánchez cumple su palabra y ¿qué es lo que pasa? Bien sencillo: que se pone de manifiesto inequívocamente, y por si alguien lo dudara todavía, que quien gobierna y manda en España no es él como Presidente del Gobierno sino el prófugo Puigdemont, que le teledirige desde su guarida de Waterloo, como ya todo el mundo sabe o debiera saber, condenando a todos los ciudadanos españoles, incluidos los catalanes, a sus fascistas designios a cambio del alto precio que Sánchez le paga por mantenerse en el Gobierno, es decir, a cambio de que los siete diputados que tiene Junts voten a Sánchez en el Congreso y escondan así la patética realidad de que el PSOE de Sánchez, que perdió las elecciones generales, no cuenta con la mayoría suficiente en la Cámara Baja para gobernar y ni siquiera pagando el alto precio antidemocrático que le cobra el prófugo por sostenerle en el poder, lo que, al final, pagaremos, sin duda alguna, todos los españoles, incluidos los catalanes, cuando acabe esta pesadilla totalitaria que estamos soportando en España, incluida Cataluña, por obra y gracia de Sánchez y su ambición personal desmedida. En efecto, después de que Sánchez, contra todo lo que prometiera antes de entenderse con el prófugo, haya cedido a todas las exigencias totalitarias del fugado y haya concedido escandalosas peticiones del secesionismo a cambio de los siete escaños con que cuenta el derechista y totalitario catalán (indultos, eliminación de la sedición, rebaja de la malversación, cesiones de competencias reservadas al Estado, etc etc) hasta llegar a esta intolerable amnistía pactada con el prófugo para todos los condenados y huidos del ilegal y totalitario “procés”, Puigdemont se da cuenta a última hora de que en el texto hay delitos, como el de terrorismo o la alta traición, que no se pueden amnistiar ya que el derecho europeo así lo contempla y, que dos jueces españoles están instruyendo dos casos, como es su obligación, por si el prófugo hubiese incurrido en la comisión de los mismos como jefe de la banda del ilegal “procés” y, en caso de que pudieran probado judicialmente, él quedaría excluido de la amnistía, decide miserablemente enmendar unilateralmente el texto presentado con el chantaje, una vez más, de que en caso contrario la ley no sale adelante en el Congreso, hasta que no tenga todas las garantías previas de su personal auto-amnistía, que es lo esencial del asunto.. Y así ha sido, pues, el prófugo Puigdemont, acostumbrado a que Sánchez hasta ahora haya reculado in extremis para plegarse a las indecentes imposiciones de Junts, en esta ocasión, contra lo esperado, el PSOE, ¡menos mal!, ha tenido la valentía de resistir inesperadamente (la ignominia tiene al final una verdadera línea roja casi imposible de cruzar ya que cruzarla supone caer en la perversidad, en este caso, perversidad anti-democrática total) ha rechazado su amnistía en la Cámara Baja, por lo que será devuelta a la Comisión de Justicia del Congreso para que durante un mes pueda ser negociada y pactada de nuevo y ser aprobada por fin antes de ser enviada al Senado, donde el PP cuenta con mayoría súper-absoluta; en definitiva, la amnistía, de momento, queda bloqueada y nos deja la incertidumbre de quien cederá para el desbloqueo final, si Junts o el PSOE, pues en caso de que ambos mantengan sus posiciones será la propia ley de amnistía la que no verá la luz, lo que obviamente sería la gran buena noticia que espera la inmensa mayoría de los ciudadanos españoles, incluidos los catalanes, que no entienden que la sedición y la malversación, tras ser indultados por el Gobierno sus autores, condenados en los tribunales con todas las garantías procesales, como en cualquier otro delito probado, requiera además ser ahora amnistiados para borrar totalmente sus graves antecedentes criminales contra el Estado de Derecho, como si sus delictivos comportamientos jamás hubieran existido.

Y ante semejante humillación al Gobierno y al propio PSOE y su trayectoria histórica reciente hasta la llegada del liderazgo de Sánchez, cabe preguntarse: ¿será porque Puigdemont y alguno más no han podido ser indultados ya que son prófugos de la Justicia y previamente habrían de haber comparecido ante los tribunales como hicieron el resto de sus compañeros de aventuras delictivas? Es lo procedente y el propio Sánchez, antes de tirarse al monte totalitario y antidemocrático del secesionismo, prometió por activa y pasiva que, como Presidente del Gobierno, traería al prófugo para ponerlo ante los Tribunales de Justicia (era su obligación como tal), pero nunca dijo ni prometió que, al final, lo traería en el Falcon y que le pondría alfombra roja como si se tratara de un verdadero gobernante de España que es en lo que “de facto” se ha convertido con sólo sus siete escaños. Y obviamente, antes o después, se le ha de ver la patita al lobo, pues Puigdemont, si no tiene garantizado al 100% su indecente e ignominiosa auto-amnistía, objetivo esencial de su movida fascista para denigrar y poner de rodillas a todo un Estado de Derecho y a su Gobierno, no va a ceder, pues no vaya a ser que al final los jueces, puedan probar sus..... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/). 

lunes, 29 de enero de 2024

PAGE, EL MALO DEL CUENTO

                         Sánchez y Puigdemont (tanto monta monta tanto, aunque el segundo monte algo más que el primero con muchos menos votos) no quieren contrincantes, ni críticas que puedan entorpecer su común proyecto de pervertir la democracia en su favor recíproco, y, menos aún, si éstos o éstas son o proceden de sus propias filas respectivamente. Pero a Sánchez, el bueno del cuento según los suyos, le ha salido un díscolo contrincante en su propio partido que, obviamente, representa el papel de malo y al que hay que desprestigiar o incluso eliminar como sea, no vaya a ser que, como amenazaba Turull hace unos días, al final, si no se legaliza la perversión democrática suficientemente para que su jefe Puigdemont salga indemne de sus totalitarias fechorías se llegue inevitablemente al “colorín colorado” y el cuento se acabe de una vez por todas. Es lo que ya ha pasado con otros contrincantes del pasado, ya inactivos en política, críticos con el proyecto de Sánchez de permanecer en el poder a costa de lo que sea, quienes, o bien han sido expulsados del partido o están expedientados, y, en todo caso, son desprestigiados y calificados por los sanchistas de piñón fijo como fachas o traidores vendidos a la extrema derecha, simplemente porque critican la deriva antidemocrática del Gobierno de coalición con cesiones progresivas de dudosa constitucionalidad al secesionismo de derechas más rancio y totalitario como son, entre otros, los post-convergentes de Junts del prófugo Puigdemont. Pero con Page, a quien Sánchez y sus fieles voceros, pretenden aplicar la misma medicina, hay un problema añadido ya que no sólo sigue en activo sino que además es el único dirigente socialista que en su demarcación territorial gana por mayoría absoluta a la derecha, mientras otros, incluido Sánchez, son incapaces de hacerlo en sus respectivas demarcaciones…..pero es que, además, Page consigue dichas victorias contundentes defendiendo los mismos argumentos y proyectos que Sánchez defendía incluso en la campaña electoral del 23-J hasta que tras el resultado negativo para él descubrió que, diciendo digo donde dijo Diego, podía seguir en la poltrona gubernamental si se sometía al chantaje y concedía todas la exigencias, democráticas o no, del resto de partidos muy minoritarios, sean de izquierdas o de derechas, salvo PP y Vox que, calificados ambos previamente por Sánchez como extrema-derecha, sumando sus votos se quedaban a las puertas de la mayoría absoluta y le relegaban a la oposición. Al final, visto lo visto, y como muchos temían y advertían, Sánchez, por mero interés personal se vende al diablo y conduce a los españoles de lo malo a lo peor cuando la solución menos mala tras el resultado del 23-J hubiera sido convocar nuevos comicios si es que no quería entenderse con el partido ganador y más votado de los mismos, como sí hicieron siempre todos sus antecesores, desde Suarez a Rajoy, pasando por Calvo Sotelo, Felipe González, Aznar o Zapatero, quienes siempre tuvieron claro dejar que gobernara el partido más votado y más aún cuando la alternativa era compleja, como es el caso, y de dudosa constitucionalidad mezclando radicalismos secesionistas con populismos y radicalismo de todo tipo, sean de izquierdas o de derechas, incapaces por su antagonismo contradictorio de hilvanar un mínimo proyecto gubernamental común, salvo el objetivo de permanecer en el poder como sea y a costa de lo que sea, lo que, en definitiva, supone un verdadero fraude democrático de consecuencias incalculables. Pero, ya ven, según el sanchismo, Page es el malo del cuento simplemente por defender justo lo que, mintiendo (perdón, “cambiando de opinión”), defendía Sánchez hasta el 23-J y por criticar la amnistía, que según Sánchez era inconstitucional, y por reprochar que las cesiones a Junts y al prófugo Puigdemont ponen al PSOE en el “extrarradio de la Constitución”, como dice Page, a lo que el ministro Puente, nuevo incondicional de Sánchez y su perro fiel para lo que haga falta, contesta que es Page quien lleva tiempo en el “extrarradio del partido” (cuando hasta ayer mismo defendía lo  mismo que Page sigue defendiendo) declarándole la guerra y mostrándole la salida, a lo que el manchego responde recordándole que él es quien con el partido centrado (el de siempre, no el de Sánchez) “gana las elecciones a la derecha” de forma contundente, mientras Puente, sin ser de los más damnificados, no obtuvo en Valladolid la suficiente ventaja para conservar la alcaldía al empatar en concejales con el PP.

            Pero es que, además, tras arrancar ERC y Junts a Sánchez el terrorismo light amnistiable por imperativo del prófugo (una chapuza indecente e intolerable, pues no cabe un terrorismo bueno y uno malo), Page, para defender las necesidades de Castilla La Mancha en la financiación autonómica, exhibe en Fitur sintonía con las vecinas CCAA del PP (Valencia, Murcia y Andalucía) para que el Gobierno no dé ni un privilegio más a Cataluña en detrimento de ellas, y coincide con Mazón, López Mira y Moreno Bonilla en pedir una compensación por su financiación inferior a la media, lo que provoca que el Presidente manchego sea definitivamente declarado por el sanchismo como el malo del cuento, tachándole de que..... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/).