jueves, 4 de febrero de 2021

SITUACIÓN INAGUANTABLE

                         Con estupor e impotencia los españoles soportamos una situación inaguantable desde el punto de vista sanitario, social, político y económico mientras nuestros gobernantes, incapaces de afrontar tan repudiable panorama, se enzarzan en estériles refriegas, internas o externas con la oposición, como si ello pudiera aportar algo positivo a la calamitosa situación que nuestra sociedad viene padeciendo en los últimos tiempos, sin visos de mejora a corto y medio plazo. El destino, o los votantes en las urnas, han querido que coincida esta insoportable crisis con el gobierno más débil y mal avenido de toda nuestra, ya no tan corta, historia democrática… y a sufrir las consecuencias toca. En cuanto a lo sanitario se refiere el desmadre de la “cogobernanza”, invento acuñado para eludir o diluir las responsabilidades, agrava sin duda una gestión ya de por sí difícil y compleja incluso cuando las cosas se tienen claras y se hacen bien. Aquí, mientras Sánchez bloquea en el Congreso las leyes antiCovid (el Parlamento sólo ha tramitado eutanasia, educación y reforma del Poder Judicial, aparcando todos los decretos urgentes contra el coronavirus), la tercera ola se ceba en otros enfermos crónicos, como, por ejemplo, los oncológicos (uno de cada cinco casos de cáncer se queda sin diagnosticar precozmente por la pandemia), ya que la saturación del sistema sanitario, uno de los mejores del mundo, impide la detección precoz de los tumores, cuando los sanitarios están al límite en los hospitales (como, por ejemplo, los del Infanta Sofía de Madrid que manifiestan que “es cuestión de tiempo que no aguantemos más” y “necesitamos días de no ver sufrimiento”) y ya hay colapso en las UCI de siete CCAA. Sanidad ya admite que el coronavirus ha provocado 10.000 muertes desde Navidad y los expertos avisan de que la Semana Santa coincidirá con otra “ventana de riesgo”, mientras un estudio de EEUU prevé, hasta mayo, 50.000 muertes más en España, que acumula nuevos records de fallecidos en esta tercera ola, superando ya los 60.000 por coronavirus con la suma de los 565 de ayer mismo. Por otro lado, las residencias, semillero de muerte y sufrimiento en esta crisis, recuperan la interlocución con el Gobierno pero Iglesias las rehúye (tras un año de pandemia Illa abandona el cargo sin reunirse y el Vicepresidente delega en su “número dos”), mientras el BCE sitúa a España a la cola de la zona euro en gasto contra la crisis, pues el Gobierno, a pesar de la propaganda, sólo inyectó, según un informe, un 1´3% del PIB frente a una media del 4% en la eurozona, aunque el Ministerio de Economía rebate el cálculo por excluir partidas como los 40.000 millones gastados en ERTE y eleva la factura al 5´5%. En definitiva, discusiones estériles sobre datos y estrategias, en plena campaña de vacunación, lenta e irregular territorialmente, mientras Simón, ante la avalancha de jetas que se las ponen al margen de los protocolos establecidos, en vez de diseñar un listado de prioridades, manifiesta que, si sobran vacunas y no se pueden guardar, hay que ponérselas a “alguien que esté por ahí”…..y curiosamente siempre hay alguien que está “por ahí” (¿no sería más razonable un listado anexo por si los convocados no acuden todos?, en fin, sin más comentarios). Y por si no fuera suficiente con este...... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/).

 

lunes, 1 de febrero de 2021

Y LOS DELINCUENTES, EN CAMPAÑA ELECTORAL

                             Decidido definitivamente por la Justicia que las elecciones en Cataluña se celebren el 14-F, lo que desbarata los planes de retrasarlas de los soberanistas catalanes, se inicia formalmente la campaña electoral en la que Illa se estrena con un mitin virtual para dar el pistoletazo de salida junto a Pedro Sánchez, mientras la Generalitat, contra los criterios de la Justicia y desobedeciendo a la Fiscalía, decide sacar de la cárcel a los presos del “procés” para que se lancen a hacer campaña pidiendo amnistía y amenazando con volver a repetir los hechos por los que están condenados. En efecto, la Generalitat, en la víspera del inicio de la campaña electoral, concede el tercer grado a los delincuentes soberanistas, condenados por sedición, entre otros delitos, y les mete en campaña electoral con el objetivo de contrarrestar el controvertido “efecto Illa”, que veremos a ver qué recorrido tiene, pues, en caso de fracaso, supondría un primer revés serio para Sánchez, quien se volcó con su candidato en el inicio de campaña al igual que Casado y Arrimadas hicieron con los suyos, en este caso, para presionar al PSOE. No en vano Sánchez se juega su blindaje en La Moncloa, pues el “efecto Illa” esconde la idea de forjar un tripartito nacional, catalán y vasco, con lo que los separatistas, en los que se apoya el Presidente del Gobierno, serían la muleta de Sánchez para esta legislatura y la próxima, dadas las tendencias electorales de los españoles casi inamovibles con la situación actual. Así las cosas, los delincuentes secesionistas se meten de pleno en la campaña electoral catalana y literalmente pasan de la cárcel al mitin por obra y gracia de la Generalitat y se apoderan del protagonismo de la misma a la espera de la Fiscalía, con lo que el independentismo exhibe a sus líderes excarcelados, quienes avisan al Estado, contra el que atentaron, de que lo “volverán a hacer” para presionar al PSC y neutralizar el “efecto Illa”. Así, con toda desfachatez, los delincuentes excarcelados, convencidos de su impunidad, dejan bien claras sus intenciones: “lo volveremos a hacer, obedeciendo siempre a nuestra conciencia frente a las leyes injustas”, dice Cuixart; “nos tienen miedo, no quieren que hablemos, aunque nos encierren en las cárceles, este país ganará”, dice Junqueras; “hagan lo que hagan la Fiscalía o el TS, nosotros seguiremos luchando por el reconocimiento de la amnistía” dice Jordi Sánchez. Ya ven, se rigen por sus propias conciencias, no por la legalidad democrática vigente y, por tanto, lo que no se ajuste a sus conciencias son “leyes injustas”, lo que a todas luces haría imposible cualquier tipo de convivencia pacífica; y mienten descaradamente al decir que no queremos que hablen y por ello los encerramos en las cárceles, pues lo que no queremos es que delincan y, al efecto, se les mete en la cárcel por los delitos cometidos, como a cualquier otro delincuente, y no por lo que piensen o digan….por tanto, nada que objetar a que sigan luchando por el reconocimiento de la amnistía o lo que consideren oportuno, pero, eso sí, dentro del marco legal vigente que, en estos momentos, les sitúa (o debiera situarles) en prisión por sus graves delitos cometidos. En definitiva, chulería, toda; arrepentimiento, ninguno…..eso sí, desde la absurda e indecente libertad graciosamente otorgada por la Generalitat, gobernada por ellos mismos, que actúa al margen de la Justicia en muchas ocasiones. Y, mientras los insumisos dicen “no iré a la mesa electoral, vulnera mi derecho a la salud” y Pere Aragonés inaugura la campaña de ERC con un mitin junto a los delincuentes Junqueras y Romeva, Junts per Catalunya asegura que declarará la independencia catalana si el secesionismo obtiene más del 50% de los votos. Ya ven, más de lo mismo, en tanto que la encuesta del “CIS catalán” contradice a la de Tezanos, que otorgaba un indiscutible triunfo de Illa, y prevé un empate técnico entre ERC y JxCat, con lo que la irrupción de los presos del procés en semilibertad podría poner en peligro el ansiado “efecto Illa” para el PSC que quedaría en tercer lugar. Al parecer, los catalanes no están dispuestos a restablecer en Cataluña de forma clara y contundente las bases sólidas para el restablecimiento de la democracia con todas las consecuencias, lo que debiera empezar con que las instituciones gubernamentales se plegaran no ya a la democracia sino al sentido común….y no parece que..... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)

jueves, 28 de enero de 2021

E ILLA SE LARGA

                             En pleno pico de la tercera ola de la pandemia de Covid, con record de contagios (93.822 casos en el fin de semana) desde que empezó la pandemia, con los hospitales casi desbordados, con las UCI a punto de colapsarse, con las muertes en cifras de máximo, sin garantizar el reparto de vacunas y con el aviso de Bruselas de que media España debería estar aislada, el Ministro de Sanidad, Salvador Illa, se larga y, en el peor momento de la pandemia, deja el Ministerio para ser candidato del PSC a las autonómicas catalanas. Y se larga (o lo larga Pedro Sánchez, que justifica su fuga en el desafío catalán) con el reproche generalizado del Congreso de los Diputados, pues todos los grupos, incluidos los socios del Gobierno y Podemos, le exigen que, al menos, dé explicaciones antes de irse ante la grave situación sanitaria por la que atraviesan los españoles. Pero, nada de nada, pues, ya en la víspera de su relevo, el Presidente que, junto a Illa y a la ministra Darias, visitaba la Agencia Española de Medicamentos, agradecía al ministro su labor como tal y definía como “desafío apasionante” la que emprende ahora por ser “muy necesaria para Cataluña y para España en la labor de reencuentro”.  En definitiva, el Gobierno esquiva el control parlamentario al llevar 65 días sin comparecer en el Congreso a pesar de la que está cayendo y de la fuga del ministro. Sánchez afronta con ajustes leves la necesaria remodelación del Gobierno y, como se preveía, sustituye a Illa en Sanidad por Carolina Darias, la Ministra de Política Territorial, y a este ministerio eleva al amortizado Iceta que por fin consigue ser ministro, mientras que, de paso, salva al Ministro Escrivá ante Iglesias ya que Podemos intentaba forzar su dimisión aprovechando el obligado “ajuste” en Sanidad. Y mientras Illa reafirma en su despedida que “España no necesita en estos momentos un confinamiento domiciliario”, Sánchez pide “abonar la esperanza” frente al “miedo y la incertidumbre”, en tanto que los médicos relatan la situación crítica de los hospitales ante el pico de la tercera ola pues “es aterrador, ingresamos tres Covid a la hora en UCI” y las CCAA apuestan por un confinamiento de hecho (de derecho no se lo permite el Ejecutivo) y asumen que con la nueva ministra seguirá el veto a confinar al menos hasta después del 14-F, en que por fin se conocerá la verdadera dimensión del ansiado “efecto Illa” en las elecciones catalanas (entretanto la pandemia puede esperar). Al final, la salida de Illa se reduce a un cambio de sillones, más un premio a Iceta (el ideólogo del estado plurinacional) por los servicios prestados. Entretanto, Illa dice que deja Sanidad porque se siente “más útil” en Cataluña (lo que no debe interpretarse como un auto-reconocimiento de inutilidad en su gestión sanitaria, ni como una acusación a la inutilidad de Iceta como candidato del PSC en Cataluña) y añade “no me arrepiento de nada de lo que he hecho” (lo que no debe interpretarse con que esté satisfecho con los resultados que arroja su gestión), mientras en el acto de traspaso de poderes a Darias (una de las peor valoradas del Ejecutivo) en Sanidad le asegura “te va a encantar el trabajo”, cuando los fallecimientos continúan al alza (492 muertes ayer), la incidencia se acerca a los 900 por 100.000 habitantes y cuando las CCAA critican con dureza la inacción del Gobierno a pesar de estas catastróficas cifras; un Gobierno que, por cierto, viola la ley electoral al impulsar la campaña de Illa desde las instituciones del Estado, mientras el ministro afronta una querella por homicidio y lesiones por su gestión de la Covid, lo que, a mi juicio, tiene poco recorrido jurídico-penal. Y mientras Sánchez entrega la política territorial al PSC en vísperas de las elecciones catalanas, con lo que Iceta negociará con las CCAA en plena crisis independentista, la UE pide aislar zonas con la incidencia de casi toda España (plantea impedir viajes no esenciales si la tasa supera los 500x100.000, con lo que sólo Canarias, Navarra y la cornisa cantábrica eludirían las restricciones) mientras la salida repentina de Illa indigna incluso a sus socios (y obviamente a la oposición) por evitar su última comparecencia prevista en el Congreso y el sector sanitario tumba la gestión del ministro por sus errores y por la politización. Por su parte Darias....... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)

lunes, 25 de enero de 2021

CON CATALUÑA EN EL HORIZONTE

                             Aunque con la que está cayendo no estamos ni para distracciones ni para demagogias baratas o especulaciones innecesarias, es inevitable dejar de tener a Cataluña en el horizonte ya que, aunque con la pandemia, el problemón del secesionismo catalán totalitario está temporalmente algo eclipsado sigue estando ahí, vivito y coleando, pues, al igual que sucede en España, parece que los ciudadanos no están por la labor de dar un giro copernicano y prefieren que el desmadre gubernamental siga siendo lo que guíe nuestro futuro hasta donde podamos aguantar. En efecto, aunque Arrimadas ofrece a Illa, el ministro-candidato, una coalición para evitar la reedición de un tripartito, mientras el PP se desmarca y sólo apoyaría un pacto sin el candidato socialista (lo que es prácticamente imposible), según NCReport, todo intento de cambiar la situación política en Cataluña será en vano pues el famoso “efecto Illa”, buscado por el PSOE incluso a costa de descabezar el Ministerio de Sanidad en plena ola de la pandemia, no llega al nivel de poder lograrlo y, menos aún, con la estrepitosa caída de Ciudadanos, lo que abocaría de nuevo a otro gobierno soberanista, que, sin duda, pasada la refriega electoral, se llevaría a efecto, pues ya Puigdemont elude criticar demasiado a ERC y arremete contra Illa, al que califica, no exento de razón, como “uno de los peores ministros de Sanidad de la UE”, mientras Iglesias, vicepresidente del Gobierno español, eleva al prófugo ex president a la categoría de exiliado, equiparándole con los exiliados republicanos españoles y, obviamente, generando una lógica polémica, pues, entre otras cosas, en un estado democrático, como es el caso, quienes no comparecen ante los tribunales de justicia o no acatan sus decisiones, no son exiliados, sino prófugos de la Justicia, que debieran estar en busca y captura y repudiados obviamente por el Gobierno democráticamente elegido en las urnas. Pero ya ven, en España es diferente, y el Vicepresidente del Gobierno, con el beneplácito del Presidente, que lo ha nombrado y no lo cesa, se permite considerarle como exiliado político a pesar de haber encabezado un totalitario “procés” frustrado por el que sus compañeros totalitarios, que sí tuvieron la decencia al menos de comparecer ante los tribunales están pagando penas de no pocos años de prisión por sus delitos cometidos y probados. En efecto, según NCReport, el no “efecto Illa”, mejoraría los resultados del PSC pero no lograría cambiar el escenario político en Cataluña, pues los resultados serían: ERC 20´5% de votos y 33 escaños, frente al 21´4% y 32 de 2017; JxC 19´2% y 32, frente al 21´7% y 34; PSC 18´7% y 25, frente al 13´9% y 17; Ciudadanos 11´1% y 14, frente al 25´4% y 36; Comunes de ECP 7´3% y 8, frente al 7´5% y 8 del CEC; PP 6´7% y 8, frente al 4´2% y 4; CUP 6´1% y 8, frente al 4´5% y 4; y VOX 6% y 7, que se estrenaría como fuerza parlamentaria en el Parlament de Catalunya. De acertar más o menos la encuesta, está claro que los catalanes siguen optando por no dar ese giro copernicano que llevaría a Cataluña a la necesaria normalidad constitucional en vez de apostar por soluciones totalitarias radicales. Y en estas condiciones Cataluña encara la campaña electoral sin saber ni siquiera qué día se va a votar, aunque los jueces mantienen de momento la fecha del 14 de febrero (el Tribunal Superior prevé dictar la sentencia definitiva como tarde el 8 de febrero). Illa, que según Iceta dimitirá antes del 29 de enero, se compromete a dejar el cargo de ministro cuando empiece la campaña, mientras los jueces abren la vía a retrasar el 14-F si hay más restricciones, aunque por “interés público” mantienen esta fecha. Por su parte Pere Aragonés, Presidente en funciones de la Generalitat, sostiene que “para evitar sospechas de ilegitimidad lo mejor es retrasar el 14-F” y su partido, ERC, resucita el “frente común” con el prófugo Puigdemont para evitar el “efecto Illa”. Mientras tanto se conoce que el Tribunal Constitucional respaldará al Supremo sobre el “procés”, debatiendo los magistrados el primer recurso por las condenas, con lo que el Alto Tribunal apoyaría la competencia del Supremo en el famoso 1-O para “dar una respuesta ante Europa”, rechazando el recurso de la ex consejera de Gobernación Maritxell Borrás y escenificando así firmeza ante Bélgica, que dio la razón a Puig y puede dársela a Puigdemont…… Peliagudo asunto que......  (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)

 

jueves, 21 de enero de 2021

QUE SIGA EL DESMADRE

                             La tercera ola de contagios del coronavirus se desboca en plena bronca entre Gobierno y CCAA sobre las medidas a tomar para intentar atajar la pandemia; las comunidades reclaman margen para adelantar la hora del toque de queda, algunas ya lo imponen por su cuenta y con la incertidumbre de si es legal o no, y el Gobierno se plantea facilitar el cambio si se adopta por consenso. Entretanto las hospitalizaciones y las muertes se disparan, con 455 fallecidos y 84.287 nuevos contagios (el peor dato tras un fin de semana), en pleno cerco de las CCAA al estado de alarma de Sánchez, que recurre el adelanto del toque de queda en Castilla y León, mientras la presión de los barones obliga a Illa a exigir al menos ese imposible consenso regional para modificarlo, mientras varias autonomías se van sumando a la iniciativa castellano-leonesa. En definitiva, un SOS autonómico en el sentido de que “hay que confinar antes de una semana”, al margen del adelanto del toque de queda, pues presidentes autonómicos, tanto del PP como del PSOE y de otras formaciones políticas, piden urgentemente al Gobierno endurecer las medidas, pero Sánchez descarta ir al Congreso para modificar el estado de alarma que lo permita. Así las cosas, sigue el desmadre, pues hasta quince CCAA piden a Illa adelantar el toque de queda o poder confinar, mientras los sanitarios de hospitales están ya al límite “agotados, desgastados, aburridos y enfadados” con una alarmante tasa de contagios y hospitalizaciones “in crescendo” que sitúan a España en un nuevo record de incidencia en la pandemia de 714´21 contagiados por cada 100.000 habitantes. Sin embargo, insólitamente, Sanidad rechaza el adelanto del toque de queda que formalmente reclaman finalmente nueve autonomías, mientras la mayoría de consejeros avisan, “Ministro Illa, cuanto más tarde más muertos habrá”, y urgen al Gobierno a mejorar sus competencias frente al virus, quejándose de que “no podemos hacer más con lo que tenemos” y lamentando que Illa, el ministro y candidato a Presidente de Catalunya, imponga la inacción a las CCAA pese al pico alarmante del covid y no les dote de una cobertura legal, diáfana y precisa, que les permita, ya que él no las toma, imponer en sus respectivos territorios aquellas medidas que consideren oportunas para frenar esta locura de contagios, muerte y ruina que nos invade peligrosamente. Entretanto prosigue la campaña de vacunación, mientras Sanidad y las CCAA ultiman un plan (veremos a ver en qué queda) para inmunizar en los centros de salud por grupos de edad a partir de los setenta años con el objetivo de que a partir de marzo más de seis millones de mayores queden vacunados. Una campaña de vacunación que lamentablemente queda algo empañada por determinados comportamientos de algunos gobernantes  en distintos ámbitos territoriales (consejeros autonómicos, alcaldes, directores de centros sanitarios, etc) que descaradamente deciden vacunarse sin guardar el turno que marca el protocolo de vacunación, como, entre otros, el Consejero de Sanidad de Murcia que tras colarse en la vacunación se ha visto obligado a dimitir, al parecer, presionado por el Presidente murciano, ejemplo que, al menos, debieran seguir aquellos otros personajes que indecentemente han obrado como el consejero murciano. Por lo demás, en el tema sanitario, cabe citar que el hospital Isabel Zendal de Madrid, que iba a estar vacío, ya ha tenido que atender a 801 pacientes, mientras seis CCAA ya superan el 40% de ocupación de las UCIs y, como pueden y les dejan, van endureciendo las restricciones, aunque Ayuso, que suele ir por su cuenta, se desmarque de la unidad del PP para el toque de queda, cuya ampliación horaria enfría el Gobierno, cuando, curiosamente, se conoce el dato de que nuestros diputados gastaron más en taxis en 2020 pese a no tener que acudir al Congreso con normalidad a causa de la pandemia. Y, a causa de la pandemia precisamente, Moncloa anticipa “seis meses muy duros para la economía”, asumiendo el Gobierno el empeoramiento de sus propias previsiones y descartando que España “vuelva a ser una potencia turística” a medio plazo, mientras la “movilidad del virus” desborda su estrategia sanitaria y en la....... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/).

 

lunes, 18 de enero de 2021

EL PERRO DEL HORTELANO

                             Cuando un viernes negro, otro más, con 40.197 contagiados y las UCIs al borde del colapso, pone en evidencia que no podemos seguir así, que hay que hacer algo distinto para intentar contener la pandemia, ya que la famosa “cogobernanza” inventada por el Gobierno para la inhibición de éste, sólo sirve para que las CCAA, limitadas en su actuación, den diecisiete respuestas distintas e insuficientes ante la ausencia de un mando único, que cada vez reclaman más los expertos, el Ejecutivo de Sánchez y su Ministerio de Sanidad, decide actuar como el perro del hortelano, que ni come ni deja comer….en este caso, que ni gobierna ni deja gobernar, mientras el descontrol de la pandemia nos aboca a una situación hospitalaria límite y preocupante ante la incapacidad manifiesta para darle la vuelta a la situación. En efecto, las CCAA, dentro de las competencias que les deja el Ejecutivo con este estado de alarma de la “cogobernanza”, van endureciendo como pueden las medidas y, desamparadas, ante la pasividad del Ejecutivo, cada vez son más las que piden que Illa, entretenido como candidato a presidir la Generalitat catalana, salga de su parálisis como ministro contra el virus pues ya más de la mitad de las autonomías, incluida alguna del PSOE, ve desbordado y obsoleto el actual estado de alarma que decretó y, por ello, le reclaman restricciones que lo exceden mientras, impotentes, contemplan como España alcanza un record de contagios e incidencia sin que ellos puedan hacer algo más y, por tanto, ya que el Gobierno no toma las riendas ni permite medidas más drásticas (como posibles confinamientos domiciliarios o ampliación del toque de queda), exigen a Sánchez que, al menos, les dé herramientas legales para confinar a la población, si lo consideran oportuno e imprescindible, dentro de una nueva cobertura legal o, en caso contrario, le piden un confinamiento estricto que no tiene por qué ser como el anterior y que en todo caso, como hacen en otros países, debiera contemplar ayudas directas no sólo a los trabajadores sino también a las empresas para que éstas puedan sobrevivir al caos. Pero la respuesta de Simón, el vocero cualificado del Gobierno, dice que “ahora mismo no es necesario el confinamiento, sabíamos que iba a pasar”, mientras Illa manifiesta que “las autonomías ya pueden imponer lo que otros países llaman confinar” y el Gobierno recurre la decisión de la Junta de Castilla y León de adelantar el toque de queda a las 20 horas porque queda fuera del horario establecido en el decreto, con lo que la decisión de la Junta Castellanoleonesa excedería sus competencias. Ya ven, ni gobierno, ni dejo gobernar, cuando los datos de infecciones y de UCIs desmienten al ministro de Sanidad y justifican un confinamiento que, según los expertos, sería lo más eficaz para atajar la pandemia aunque sería lo más lesivo en términos económicos. Al final, ¿quién será el responsable de este desaguisado normativo y funcional? En todo caso, la Junta de Castilla y León, con el aval del PP, se subleva contra la inacción de Illa y mantiene el toque de queda a las ocho de la tarde, mientras Fernández Mañueco, Presidente de la Junta, deja bien claro que “Castilla y León no ha abierto un frente contra el Gobierno sino contra el virus” y añade que “la calle ha respondido a nuestro toque de queda” y que “queremos proteger la salud con el menor daño a la economía…..confiamos en la Justicia”. Mal asunto en definitiva que en esta absurda cogobernanza los supuestos cogobernantes tengan que dilucidar sus diferentes criterios mediante la Justicia para resolver problemas tan graves y urgentes (la gente se está infectando y muriendo, con el sistema sanitario cada vez más colapsado) que no pueden esperar ni un día más. ¿Tan difícil es en esta absurda España de las Autonomías que el Gobierno coja el toro por los cuernos de una vez por todas y diseñe un mando único ya que el problema es de todo el país? O, en todo caso, ¿tan difícil es que delegue la gestión de la pandemia en su totalidad a las CCAA dotándolas de cobertura legal para que cada una de ellas adopte las medidas que considere pertinentes, si es que no quiere apostar por el mando único? Lo incomprensible y absurdo es que, mientras la pandemia arrasa en esta tercera ola, más agresiva incluso que las dos anteriores, las instituciones se enreden en absurdas controversias por todo, lo que, al final, nada resuelve sino que empeora el problemón con la agravante de diluir en definitiva las responsabilidades en un océano de confusiones, reproches e incompetencias manifiestas. Es el resultado deplorable de...... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)

 

jueves, 14 de enero de 2021

ELUDIENDO RESPONSABILIDADES

                             Con todo lo que está cayendo en nuestro país es absolutamente inasumible e inaceptable que nuestros gobernantes en los diferentes ámbitos territoriales se dediquen a eludir sus responsabilidades, que libremente asumieron al acceder a sus cargos, y lo hagan aprovechando el guirigay competencial existente entre las distintas instituciones del Estado y abusando de la cínica demagogia sobre las competencias individuales de cada uno de los cargos concretos que conforman el gobierno de cada institución. La responsabilidad no puede quedar diluida en un confuso marco normativo de competencias ni en un escaqueo demagógico de intereses personales, que, inevitablemente, nos llevaría a la irresponsabilidad más absoluta, teniendo en cuenta que, tanto para lo bueno como para lo malo, al final, la última responsabilidad a nivel estatal es y debe ser del Gobierno de la nación y tanto entre sus miembros como en el de los gobiernos territoriales es y debe ser una responsabilidad colegiada con el Jefe de los mismos como máximo responsable ya que él, en todo caso, tiene la capacidad de cesar a quienes, como miembros de su gobierno, no se ajusten a las decisiones colegiadas que se tomen y además tiene la capacidad de clarificar legislativamente, como jefe del partido mayoritario en el Congreso, aquellas normas que peligrosamente sean confusas sobre las competencias de otros gobiernos en ámbitos territoriales. Por ello no cabe que en la gestión de la pandemia o del temporal, que desgraciadamente asola buena parte de nuestros territorios, unos y otros se vayan pasando la pelota para eludir la responsabilidad que, en definitiva, siempre será del Gobierno Nacional, ni cabe que dentro de dicho gobierno, como en el resto de gobiernos territoriales, algunos de sus miembros pretenda eludir sus responsabilidades, como hace Podemos, alegando sus ministros que son una minoría dentro del mismo cuando saben que la decisión es siempre colegiada y no se puede personalizar, según les convenga, para escaquear el bulto en aquellas cuestiones que no les conviene y arrogarse el protagonismo de aquellas otras que le puedan aportar ventajas de cara a su electorado. Es el Gobierno en su conjunto quien lo hace mal o bien y, por tanto, es el responsable del éxito o fracaso de su gestión. Para bien o para mal, las decisiones del Gobierno, ya sea monocolor o de coalición, son siempre responsabilidad colegiada de todos sus miembros al margen de que pertenezcan, en caso de coalición, al sector mayoritario o minoritario del mismo, teniendo en cuenta que quienes consideren inaceptable las decisiones tomadas tienen la posibilidad de dimitir, al margen de la potestad que tiene el Presidente del Gobierno de cesarlos si lo considera oportuno, pues, en definitiva, es el máximo responsable de todo. Y si no dimiten, ni son cesados, cada uno de ellos ha de asumir la parte de responsabilidad que le corresponda como miembro de dicho gobierno, al igual que es responsable el partido político al que pertenezca. No cabe pues, como hace Podemos y sus ministros en el gobierno de Sánchez, inhibirse de la gestión del temporal y desaparecer de la gestión de la nevada, alegando que sus ministros carecen de competencias al respecto; ni cabe optar por la presión al PSOE con la subida de la luz o la reforma de las pensiones, alegando que su modelo es otro y que por ello no apoyará en el Congreso que se eleve a 35 años el cómputo para calcularlas, mientras el ministro Escrivá lo considera necesario. Y no cabe semejante demagogia ya que, si este Gobierno, del que forman parte, no consigue bajar la tarifa de la luz (ya más cara que durante la crisis de Rajoy, al que tanto PSOE como Podemos calificaron de “cómplice”), si gestiona mal la pandemia o el temporal o si aumenta el cómputo para calcular las pensiones, etc, etc, serán corresponsables de ello como miembros del mismo pues son libres de asumir dicha responsabilidad o dimitir para no asumirla. Lo indecente, cínico, demagógico e irresponsable es pretender repicar la campana y estar en misa al mismo tiempo, haciendo ver a la ciudadanía que ellos nada tienen que ver con los errores o malas políticas que, según ellos, cometa el Gobierno al que pertenecen por ser minoritarios en el mismo. Te vas y punto si no quieres ser responsable del desaguisado. Y no es de recibo que incluso dentro del sector....... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)