lunes, 18 de enero de 2021

EL PERRO DEL HORTELANO

                             Cuando un viernes negro, otro más, con 40.197 contagiados y las UCIs al borde del colapso, pone en evidencia que no podemos seguir así, que hay que hacer algo distinto para intentar contener la pandemia, ya que la famosa “cogobernanza” inventada por el Gobierno para la inhibición de éste, sólo sirve para que las CCAA, limitadas en su actuación, den diecisiete respuestas distintas e insuficientes ante la ausencia de un mando único, que cada vez reclaman más los expertos, el Ejecutivo de Sánchez y su Ministerio de Sanidad, decide actuar como el perro del hortelano, que ni come ni deja comer….en este caso, que ni gobierna ni deja gobernar, mientras el descontrol de la pandemia nos aboca a una situación hospitalaria límite y preocupante ante la incapacidad manifiesta para darle la vuelta a la situación. En efecto, las CCAA, dentro de las competencias que les deja el Ejecutivo con este estado de alarma de la “cogobernanza”, van endureciendo como pueden las medidas y, desamparadas, ante la pasividad del Ejecutivo, cada vez son más las que piden que Illa, entretenido como candidato a presidir la Generalitat catalana, salga de su parálisis como ministro contra el virus pues ya más de la mitad de las autonomías, incluida alguna del PSOE, ve desbordado y obsoleto el actual estado de alarma que decretó y, por ello, le reclaman restricciones que lo exceden mientras, impotentes, contemplan como España alcanza un record de contagios e incidencia sin que ellos puedan hacer algo más y, por tanto, ya que el Gobierno no toma las riendas ni permite medidas más drásticas (como posibles confinamientos domiciliarios o ampliación del toque de queda), exigen a Sánchez que, al menos, les dé herramientas legales para confinar a la población, si lo consideran oportuno e imprescindible, dentro de una nueva cobertura legal o, en caso contrario, le piden un confinamiento estricto que no tiene por qué ser como el anterior y que en todo caso, como hacen en otros países, debiera contemplar ayudas directas no sólo a los trabajadores sino también a las empresas para que éstas puedan sobrevivir al caos. Pero la respuesta de Simón, el vocero cualificado del Gobierno, dice que “ahora mismo no es necesario el confinamiento, sabíamos que iba a pasar”, mientras Illa manifiesta que “las autonomías ya pueden imponer lo que otros países llaman confinar” y el Gobierno recurre la decisión de la Junta de Castilla y León de adelantar el toque de queda a las 20 horas porque queda fuera del horario establecido en el decreto, con lo que la decisión de la Junta Castellanoleonesa excedería sus competencias. Ya ven, ni gobierno, ni dejo gobernar, cuando los datos de infecciones y de UCIs desmienten al ministro de Sanidad y justifican un confinamiento que, según los expertos, sería lo más eficaz para atajar la pandemia aunque sería lo más lesivo en términos económicos. Al final, ¿quién será el responsable de este desaguisado normativo y funcional? En todo caso, la Junta de Castilla y León, con el aval del PP, se subleva contra la inacción de Illa y mantiene el toque de queda a las ocho de la tarde, mientras Fernández Mañueco, Presidente de la Junta, deja bien claro que “Castilla y León no ha abierto un frente contra el Gobierno sino contra el virus” y añade que “la calle ha respondido a nuestro toque de queda” y que “queremos proteger la salud con el menor daño a la economía…..confiamos en la Justicia”. Mal asunto en definitiva que en esta absurda cogobernanza los supuestos cogobernantes tengan que dilucidar sus diferentes criterios mediante la Justicia para resolver problemas tan graves y urgentes (la gente se está infectando y muriendo, con el sistema sanitario cada vez más colapsado) que no pueden esperar ni un día más. ¿Tan difícil es en esta absurda España de las Autonomías que el Gobierno coja el toro por los cuernos de una vez por todas y diseñe un mando único ya que el problema es de todo el país? O, en todo caso, ¿tan difícil es que delegue la gestión de la pandemia en su totalidad a las CCAA dotándolas de cobertura legal para que cada una de ellas adopte las medidas que considere pertinentes, si es que no quiere apostar por el mando único? Lo incomprensible y absurdo es que, mientras la pandemia arrasa en esta tercera ola, más agresiva incluso que las dos anteriores, las instituciones se enreden en absurdas controversias por todo, lo que, al final, nada resuelve sino que empeora el problemón con la agravante de diluir en definitiva las responsabilidades en un océano de confusiones, reproches e incompetencias manifiestas. Es el resultado deplorable de...... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)

 

jueves, 14 de enero de 2021

ELUDIENDO RESPONSABILIDADES

                             Con todo lo que está cayendo en nuestro país es absolutamente inasumible e inaceptable que nuestros gobernantes en los diferentes ámbitos territoriales se dediquen a eludir sus responsabilidades, que libremente asumieron al acceder a sus cargos, y lo hagan aprovechando el guirigay competencial existente entre las distintas instituciones del Estado y abusando de la cínica demagogia sobre las competencias individuales de cada uno de los cargos concretos que conforman el gobierno de cada institución. La responsabilidad no puede quedar diluida en un confuso marco normativo de competencias ni en un escaqueo demagógico de intereses personales, que, inevitablemente, nos llevaría a la irresponsabilidad más absoluta, teniendo en cuenta que, tanto para lo bueno como para lo malo, al final, la última responsabilidad a nivel estatal es y debe ser del Gobierno de la nación y tanto entre sus miembros como en el de los gobiernos territoriales es y debe ser una responsabilidad colegiada con el Jefe de los mismos como máximo responsable ya que él, en todo caso, tiene la capacidad de cesar a quienes, como miembros de su gobierno, no se ajusten a las decisiones colegiadas que se tomen y además tiene la capacidad de clarificar legislativamente, como jefe del partido mayoritario en el Congreso, aquellas normas que peligrosamente sean confusas sobre las competencias de otros gobiernos en ámbitos territoriales. Por ello no cabe que en la gestión de la pandemia o del temporal, que desgraciadamente asola buena parte de nuestros territorios, unos y otros se vayan pasando la pelota para eludir la responsabilidad que, en definitiva, siempre será del Gobierno Nacional, ni cabe que dentro de dicho gobierno, como en el resto de gobiernos territoriales, algunos de sus miembros pretenda eludir sus responsabilidades, como hace Podemos, alegando sus ministros que son una minoría dentro del mismo cuando saben que la decisión es siempre colegiada y no se puede personalizar, según les convenga, para escaquear el bulto en aquellas cuestiones que no les conviene y arrogarse el protagonismo de aquellas otras que le puedan aportar ventajas de cara a su electorado. Es el Gobierno en su conjunto quien lo hace mal o bien y, por tanto, es el responsable del éxito o fracaso de su gestión. Para bien o para mal, las decisiones del Gobierno, ya sea monocolor o de coalición, son siempre responsabilidad colegiada de todos sus miembros al margen de que pertenezcan, en caso de coalición, al sector mayoritario o minoritario del mismo, teniendo en cuenta que quienes consideren inaceptable las decisiones tomadas tienen la posibilidad de dimitir, al margen de la potestad que tiene el Presidente del Gobierno de cesarlos si lo considera oportuno, pues, en definitiva, es el máximo responsable de todo. Y si no dimiten, ni son cesados, cada uno de ellos ha de asumir la parte de responsabilidad que le corresponda como miembro de dicho gobierno, al igual que es responsable el partido político al que pertenezca. No cabe pues, como hace Podemos y sus ministros en el gobierno de Sánchez, inhibirse de la gestión del temporal y desaparecer de la gestión de la nevada, alegando que sus ministros carecen de competencias al respecto; ni cabe optar por la presión al PSOE con la subida de la luz o la reforma de las pensiones, alegando que su modelo es otro y que por ello no apoyará en el Congreso que se eleve a 35 años el cómputo para calcularlas, mientras el ministro Escrivá lo considera necesario. Y no cabe semejante demagogia ya que, si este Gobierno, del que forman parte, no consigue bajar la tarifa de la luz (ya más cara que durante la crisis de Rajoy, al que tanto PSOE como Podemos calificaron de “cómplice”), si gestiona mal la pandemia o el temporal o si aumenta el cómputo para calcular las pensiones, etc, etc, serán corresponsables de ello como miembros del mismo pues son libres de asumir dicha responsabilidad o dimitir para no asumirla. Lo indecente, cínico, demagógico e irresponsable es pretender repicar la campana y estar en misa al mismo tiempo, haciendo ver a la ciudadanía que ellos nada tienen que ver con los errores o malas políticas que, según ellos, cometa el Gobierno al que pertenecen por ser minoritarios en el mismo. Te vas y punto si no quieres ser responsable del desaguisado. Y no es de recibo que incluso dentro del sector....... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)

 

lunes, 11 de enero de 2021

ESPAÑA, ZONA CATASTRÓFICA

                             Por si en España no tuviéramos suficientes catástrofes económicas, sanitarias, laborales, políticas y sociales viene “Filomena”, una devastadora borrasca, a ponernos la puntilla dejando más de media España incomunicada, especialmente Madrid y todo el centro peninsular, con nevadas históricas que han sembrado el caos por doquier y, por si fuera poco, tras su paulatino alejamiento de la Península deja tras de sí una oleada de frío descomunal que hace más difícil todavía el auxilio a los principales damnificados y la reparación de los daños causados. En definitiva, en pleno auge de la pandemia, España se congela bajo la nieve, batiendo el record de temperatura más baja, hasta 35´8º grados bajo cero, y dejando miles y miles de vehículos tirados en las carreteras, muchas ciudades y pueblos aislados e incomunicados, convirtiendo en un gélido infierno gran parte de nuestro territorio, colapsando Madrid y poniendo en alerta a media España, con lo que ya se considera como la nevada del siglo. Con más de cuarenta provincias en alerta por la borrasca y con Madrid bloqueada (decenas de carreteras cortadas, Barajas cerrado y servicios ferroviarios suspendidos), Toledo se ve obligado a pedir ayuda al Ejército mientras cada vez se hace más factible acumulaciones de nieve superiores a los veinte centímetros de espesor y las cadenas se iban haciendo obligatorias para intentar desplazarse por las carreteras, repletas de coches y camiones en las cunetas. El temporal más intenso en más de medio siglo, que se ceba en el centro y este peninsular y que nos deja varios muertos y considerables destrozos, teniendo que ser rescatadas más de 1.500 personas, desbordando los planes de emergencia, con un Gobierno minimizando los efectos y escudándose en la cogobernanza, cajón de sastre dónde cabe todo para eludir unos y otros las responsabilidades, y delegar en las CCAA, que piden ayuda para afrontar de la mejor forma posible semejante desastre. Al efecto, Madrid, que va recuperando el pulso y reabre vías para los servicios esenciales, mientras una red de voluntarios se afana en el rescate de enfermos y personas vulnerables, estudia, según su alcalde, pedir el estado de “zona catastrófica” para salir del caos, en tanto que el Gobierno, que minimiza el impacto de la borrasca y relativiza el daño, lo descarta, según Marlaska, sin ni siquiera haber evaluado los daños causados. El Gobierno, que garantiza el reparto de suministros y de la vacuna del Covid para continuar con el ya retrasado proceso de vacunación, rechaza de entrada declarar Madrid “zona catastrófica”, cuando, si globalizamos todas las catástrofes que padece España últimamente y en todos los terrenos, lo que se debería hacer es declarar todo el país como “zona catastrófica” con la exigencia de que, por encima de diferencias ideológicas y territoriales, todas las instituciones del Estado se pusieran a trabajar al unísono para salir de esta caótica situación en que estamos inmersos en vez de tirarse los trastos a la cabeza unos a otros según su conveniencia particular. Pero ya ven, aquí, en nuestro país, este consenso necesario es inútil y cada uno busca dejar ciego al contrario aunque él se quede tuerto, pues el compromiso colectivo y la altura de miras es algo ajeno a nuestros políticos en general, más preocupados por sus intereses particulares de corto recorrido que de los intereses generales de largo alcance. Y en medio de esta catástrofe colectiva el Presidente Sánchez, tras dos días de colapso, reaparece públicamente para informarse mientras el PP le acusa, una vez más, de lavarse las manos y su líder, Casado, Jefe de la oposición, declara: “Sánchez llega tarde pero le apoyaré ante la ola de frío”, añadiendo “no voy a permitir nunca un Poder Judicial Frankenstein, ya se lo he dicho al presidente”, “Vox siempre ha defendido a Trump, los extremismos cometen los mismos excesos”, “me enteré por la prensa de la intención del Gobierno de regular la Corona por ley”. Y es que son tantas las discrepancias insalvables en temas esenciales entre Gobierno y oposición que, hoy por hoy, se hace impensable e imposible llegar al imprescindible mínimo consenso que requiere al menos la solución de asuntos esenciales de Estado……imaginen lo que sucede para aquellos otros asuntos de menor envergadura, pero no menos importantes para la mayoría de los ciudadanos, hartos ya de tanta incompetencia y demagogia que sólo sirve para empeorar la situación. Es más, hasta la subida del...... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/).

 

jueves, 7 de enero de 2021

AVISO A NAVEGANTES

                             Como cualquier populista, sea de izquierdas o de derechas, que asume el gobierno con el respaldo popular, aunque su ideología no sea genuinamente democrática, el Presidente norteamericano Donald Trump a la hora de dejarlo se aferra al poder cuando el pueblo, libremente, decide dejar de apoyarle, pues para semejantes sujetos la democracia sólo tiene valor si les es favorable, ya que su objetivo es el poder por el poder para aplicar sus demagógicas e iluminadas propuestas contra viento y marea, ya que, en definitiva, se consideran salvadores de la patria y de los pueblos a los que en realidad consideran más bien súbditos que ciudadanos libres. Es el riesgo que corren los pueblos cuando erróneamente apuestan por estos iluminados de pacotilla que, en realidad, son dictadores disfrazados de demócratas que se creen poseedores de la verdad absoluta. En efecto, Trump, desde que perdiera las elecciones no ha dejado de maniobrar a la desesperada para perpetuarse en el poder como sea y sin importarle romper las reglas del juego democrático, que le llevaron al poder, a pesar de que los diez exsecretario de Defensa le advierten de que no recurra al Ejército y a pesar de que no han prosperado sus legítimas pero infructuosas demandas de cambiar los resultados electorales, que considera fraudulentos, incluido el de Georgia que, tras ser revisado, da definitivamente a los demócratas de Biden la mayoría en el Senado, cuyo control le será muy útil para gobernar.  Así y a pesar de todo, Trump presiona a Pence para que no proclame al triunfador Biden y, aunque de momento no recurre al Ejército, instiga una revuelta contra la confirmación del vencedor de las elecciones que se materializa con el asalto violento al Capitolio por parte de varios cientos o miles de sus iluminados seguidores que irrumpen en las Cámaras y se enfrentan a la Policía Nacional, obligando a que Pence, quien se niega a obstruir la ratificación del ganador, sea evacuado junto a los congresistas, y a que la Guardia Nacional intervenga, mientras se declara el toque de queda en la capital de EEUU. Un esperpéntico espectáculo con tiroteos incluidos, mientras el líder republicano después de tres horas de inquietante situación recupera un rayo de mínima lucidez obligada y pide por fin a sus fanáticos seguidores que se marchen, dejando así de impedir la inevitable ratificación del resultado electoral del vencedor Biden, quien, con toda razón manifiesta “esto no es una protesta, es una insurrección”, hasta que, horas después, los congresistas, evacuados en el sótano para evitar linchamientos, consiguen finalmente reanudar la sesión, tras dejar un trágico balance de varios muertos. Ya ven, un comportamiento intolerable por parte de un Jefe de Estado de una República Federal, como es el caso, que debiera servirnos como aviso a navegantes y que contrasta con la coincidencia en el tiempo del ejemplar proceder de otro Jefe de Estado, en este caso el de una Monarquía Constitucional, como es España, donde el Rey Felipe, una vez más, hace un discurso genuinamente democrático con motivo de la celebración de la Pascua Militar recordando, como Jefe del Ejército, a los militares el compromiso con la Constitución, siempre garantía de las libertades ciudadanas, y haciendo un llamamiento al respeto y a la observancia de la Carta Magna pues “todos estamos incondicionalmente comprometidos con la Constitución”. En definitiva, un Rey ejemplar, un Jefe de Estado ejemplar, cuya labor, según SigmaDos, eleva a veinte puntos la ventaja de los favorables a la Monarquía Constitucional, puesta en entredicho demagógicamente por los populistas y secesionistas españoles, frente a los partidarios de una República (las repúblicas, según ellos, siempre son democráticas, honradas, inmaculadas y transparentes por el mero hecho de ser repúblicas), aprovechando demagógicamente el caso del anterior Jefe de Estado, Don Juan Carlos, cuya mala salud reabre el debate sobre su regreso a España, que la mayoría de españoles desea, y que preocupa a su entorno cuando se cumple su 83 aniversario. Menos mal que, al menos, contra lo que dio a entender Sánchez hace unos días, el Gobierno español aleja de momento una ley sobre la Corona y opta por reformas concretas que mejoren la institución, aunque su socio gubernamental, el populista Podemos, sí defiende dicha ley…..y es que los socialistas temen que ello abra, como pretenden sus socios populistas, un...... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)

 

lunes, 4 de enero de 2021

CATALUÑA COMO OBJETIVO

                             Sánchez, que recurre para ocultar su uso del Falcon alegando ante la Audiencia Nacional que es el “líder de la Seguridad Nacional” para no cumplir la sentencia sobre sus viajes privados, quiere, sin duda, seguir disfrutando de semejante estatus y, para ello, liga su futuro a Cataluña sabiendo que su estabilidad depende de que su ministro Illa, que dejará el Ministerio de Sanidad a finales de mes, sea la llave para la gobernabilidad de la Generalitat. Al efecto, el todavía ministro y candidato a las autonómicas catalanas por el PSC inaugura con premura su precampaña electoral con un acto en el que llama a terminar con las “cómodas trincheras” del “procés” y reivindica el “diálogo con todos” para superar una “década perdida”. Por su parte el líder del PP catalán, Alejandro Fernández, afirma que “Illa ha convertido la mentira en un elemento fundamental de su trayectoria” y cree que el ministro ahora “va a Cataluña a pactar con los independentistas” y no, como afirma, de que “su aspiración es derrotar al independentismo” ya que los pasos que están dando es “para pactar con ellos”. En definitiva, en sintonía con lo que Sánchez hace a nivel nacional. Entretanto Puigdemont, en la antesala de la precampaña electoral catalana, se queda solo en la reivindicación de la independencia unilateral ya que de las diez principales candidaturas catalanas la CUP desea forzar al Estado a aceptar un referéndum pactado; ERC a que admita el derecho de autodeterminación pero con “diálogo”; el PDeCat defiende también que el Gobierno español consienta el referéndum; el PNC de Marta Pascal plantea que la independencia no es prioritaria; En Comú Podem busca una república plurinacional federal; Vox reivindica “la libertad de millones de catalanes oprimidos por el separatismo”; y PSC, Ciudadanos y PP coinciden en que hay que superar la etapa de gobierno independentista, aunque con notables matices entre ellos. Ya ven, un variopinto mosaico de propuestas, todas pivotando sobre la política territorial (el resto de políticas, como la económica y social, pueden esperar mientras duermen el sueño de los justos y Cataluña se arruina), que, al final, apuntan a que, si se dan los números para reeditar el nefasto tripartito de Maragall y Montilla, que trajo estas consecuencias a base de cesiones indecentes al separatismo, será lo que finalmente hagan ERC, PSC y En Comú Podem, lo que obviamente afianzaría el gobierno de coalición Sánchez-Iglesias con el respaldo de los secesionistas de Esquerra ahora camuflados pero sin dejar sus exigencias secesionistas al Gobierno de que admita un “derecho de autodeterminación” pero con “diálogo”, lo que, a todas luces sería una manifiesta ilegalidad salvo que se reformara la Constitución radicalmente al efecto, para lo que los partidos proponentes carecen de mayoría suficiente. Más de lo mismo pues en Cataluña, si no lo remedian los catalanes en las urnas, y más de lo mismo en España, si no lo remedian los españoles. En efecto, según SigmaDos, aunque Casado se sitúa a menos de tres puntos de Sánchez con Podemos en retroceso, los resultados electorales serían PSOE 27´9%, PP 25´2%, Vox 13´5%, UP 10´8% y Cs 7´7%; y, según NCReport, serían PSOE 26´2% y entre 110-112 escaños, PP 24´3% y 102-104, Vox 15´2% y 51-52, UP 11´7% y 30-31, Ciudadanos 6´7% y 10-11, y ERC 3´5% y 13-14 (nótese el desequilibrio entre escaños y porcentaje de votos de ERC con respecto a Cs). Así las cosas, aunque el bloque de derechas se acerca a la mayoría absoluta y Casado recupera por  primera vez desde el verano los 100 escaños, y aunque la coalición Sánchez-Iglesias se deja hasta 15 diputados en un año, la izquierda seguiría en Moncloa gracias a los secesionistas catalanes y vascos, más aun si Illa consigue ser la clave de la gobernabilidad en Cataluña y propiciar el citado tripartito con ERC a la cabeza. Cataluña es pues el objetivo de Sánchez para su propia estabilidad como gobernante y a ello se debe la operación Illa, cuando, según SigmaDos, dos de cada tres votantes del PSOE se oponen a Bildu y los indultos, pues el 67% de los electores socialistas rechaza el pacto con los abertzales, sólo los seguidores de Podemos apoyan el perdón a los presos del “procés” y la mayoría se opone al acercamiento de etarras, mientras el años 2020 acaba con un centenar de ellos más cerca del País Vasco. Estas son las...... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/).

 

jueves, 31 de diciembre de 2020

UN AÑO PARA OLVIDAR

                             Finaliza el 2020, un año para olvidar, no sólo en España sino en el resto del mundo, que ha zarandeado (y zarandea todavía) nuestras vidas a su antojo castigándonos cruelmente con confinamientos desesperantes, virus, crisis económica, angustia social y muerte, que nos obligaron (y nos obligan todavía) a vivir con distanciamiento social y restricciones en un excepcional estado de alarma, casi permanente, que cercenaba (y cercena todavía) las libertades y costumbres más arraigadas en nuestra sociedad, impidiéndonos incluso abrazar y besar a nuestros seres queridos o acompañarles a la hora de su muerte para despedirnos de ellos hasta la Eternidad. Un año, sin duda, para olvidar, que pasará a los anales de la historia con la denominación de “annus horribilis” engrosando así el nefasto grupo de anteriores “años horribles” pero con la agravante de que, en este caso, sus dimensiones devastadoras son globales y afectan a toda la Humanidad sin excepciones, sembrando de ruina, sufrimiento y muerte todos los lugares de la Tierra, llevándose de ella un millón ochocientas mil personas y siendo España uno de los países más golpeados. Es el año de la pandemia de Covid19, el origen de todos nuestros males. Por eso ningún gobernante cuyo territorio haya sido afectado por dicha pandemia, que son prácticamente todos, debiera sentirse satisfecho de su gestión por buena que fuera, ya que, ni en el mejor de los casos, se puede estar satisfecho cuando la ruina, la desolación y la muerte es el denominador común en los territorios que gobierna, cierto que en algunos peor que en otros. No se entiende pues que en España, uno de los países más afectados, el Presidente Sánchez, al despedirse de tan nefasto año, haga un balance positivo, casi idílico, de su gestión en su rueda de prensa en Moncloa, cuando, como gobernante, ha sido incapaz de concitar el más mínimo acuerdo con la oposición para afrontar tan caótica situación con mayorías cualificadas, prefiriendo imponer a trancas y barrancas las decisiones de su gobierno de coalición minoritario, no exentas de polémicas y contradicciones entre sus propios socios de gobierno, y, para poder sacarlas adelante, a base de peligrosas concesiones a quienes le apoyan desde fuera, sus socios externos, con posicionamientos políticos radicales, ultranacionalistas e incluso secesionistas, cuyo objetivo es sencillamente finiquitar el Estado español tal como está diseñado en la Constitución, coincidiendo con los socios de Gobierno comunistas y antisistema. Un improcedente balance de gestión propagandístico en una España casi rota en el que anuncia una “hoja de ruta” para la Monarquía del siglo XXI, asegurando que está en contacto con Zarzuela para impulsar una modernizadora Ley de la Corona, mientras Casado, jefe de la oposición, único que podría garantizarle la suficiente mayoría para hacerlo, se abre a apoyar dicha ley siempre que sea para reforzar la institución y no para cargársela, tal como pretenden los socios de Sánchez con el objetivo de establecer una República. ¿Apostará Sánchez finalmente por un necesario consenso con Casado para reforzar la Corona frente a sus socios, que pretenden todo lo contrario, o seguirá optando por apuntalarse en éstos para conseguir escasas mayorías a cambio de cesiones incluso peligrosas para la estabilidad del Estado de Derecho? De momento de lo que se tiene certeza es de su apuesta por indultar a los líderes del ilegal “procés” secesionista, dando a entender en su idílico balance de gestión, que los indultará, allanando el camino con el argumento de que “nadie está libre de culpa en Cataluña” con lo que, al final, coincidiendo con las tesis de Podemos y los secesionistas, va a resultar que todos somos los culpables de que unos pocos, saltándose la legalidad vigente, decidan finiquitar el Estado de Derecho imponiendo unilateralmente la independencia de parte de su territorio. Cierto, como dice Calvo, que la decisión de indultar es sólo del Gobierno y que puede ir en sentido contrario al informe fiscal, pero también es cierto que para ello se establece al menos el arrepentimiento expreso de quienes han de ser indultados, medida de gracia que, en todo caso, debiera ser excepcional y no aplicable por conveniencia política del gobernante de turno, cuando, por el contrario, escandalosamente, como recuerda el socialista García-Page, inquieto por el asunto como otros barones socialistas, no sólo no hay arrepentimiento sino que incluso Oriol Junqueras reaccionó diciendo “que se metan el indulto por donde les quepa”, advirtiendo el líder manchego de que si los indultados “volvieran al mismo camino”, como es previsible, sería un “ridículo histórico” del PSOE, cuando la propia...... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/).

 

lunes, 28 de diciembre de 2020

LA VACUNA DE LA ESPERANZA

                             Mientras las denuncias a residencias de ancianos por su actuación en la crisis sanitaria avanzan en los juzgados, se pone en marcha, precisamente en una residencia de Guadalajara, la campaña de la vacuna de la esperanza que pueda atajar o al menos paliar los estragos que está causando no ya sólo en España sino en el resto del mundo. Es el inicio esperanzador de la mayor inmunidad colectiva de la historia de nuestro país, con la llegada de las primeras vacunas, custodiadas por la Guardia Civil hasta entregarlas al Ejército, y el posterior inicio de la vacunación con el objetivo de que en primavera ya estén vacunadas cerca de 2´3 millones de personas y el de que el 70% de la población quede inmunizada antes del verano. El Gobierno de Sánchez, a la cola en gestión de la pandemia y a la cabeza en propaganda, usa la vacuna para hacer autobombo, pese a que en los rankings internacionales España ocupa los últimos puestos en desempleo sanitario y económico contra la covid, y, al efecto, se apropia del medicamento colocando el sello gubernamental en las cajas y protagonizando un cierto “show” al poner en marcha un aluvión de propaganda política para rentabilizar la campaña, mientras desde la oposición le piden que sea equitativo y eficaz a la hora de facilitar el medicamento a las diferentes CCAA, quienes en definitiva son las encargadas de poner en práctica todo el proceso de vacunación. En todo caso, y al margen de la parafernalia de unos u otros para sacar rentabilidad política de la vacuna, la realidad es que, a la espera de que lleguen otras, como la de Moderna, además de la de Pfizer, el primer día de vacunación se salda con más de 9.000 vacunados en los diversos territorios de España y la predisposición de administrar durante las próximas doce semanas 350.000 dosis semanales, encarando así el principio del fin de esta pesadilla infernal que nos azota a todos. Dice el Ministro Illa, contento pero preocupado, que “quedan meses por delante, no bajemos la guardia” ya que el virus sigue a sus anchas, mientras desde las residencias los pioneros en la vacunación, ancianos residentes y sanitarios, sostienen que “si el virus vuelve que no sea por mí” exhibiendo su valentía por ser los primeros en vacunarse y alentando a que todo el mundo, como ellos, se administre la vacuna que será gratuita y voluntaria. Entretanto, Madrid confirma cuatro positivos de la cepa británica, que se va extendiendo por otras zonas, y Ayuso carga contra el Presidente del Gobierno por el “coladero” de Barajas de una cepa más contagiosa que, según la Presidenta regional, entró por dicho aeropuerto, aunque las autoridades sanitarias investigan otros casos sospechosos justo el día histórico en que empieza el proceso de vacunación, no sólo en España sino también en la mayoría del resto de países miembros de la UE, por lo que Úrsula von der Leyen destaca el “emocionante momento de unidad” al arrancar semejante operativo sanitario sin precedentes, coincidiendo con la buena noticia de que por fin la UE y Reino Unido sellan el acuerdo comercial del Brexit, evitando así un divorcio salvaje con este compromiso de última hora, que permite el libre comercio sin aranceles a cambio de ciertas garantías, aunque queda pendiente que el acuerdo sea ratificado por todos los estados miembros de la Unión, lo que, de entrada, se da por hecho. Así las cosas y en plena lucha sin cuartel contra la pandemia sanitaria en toda Europa (y en el resto del mundo) la UE y el Reino Unido ultiman su divorcio el uno de enero, por el que la UE podrá adoptar represalias en 20 días si Londres incumple lo pactado, fijando un mecanismo ágil frente a la competencia desleal, aunque las “divergencias” pueden hacer “que cambien las circunstancia del pacto”, siendo el sector pesquero el peor parado pues la UE tendrá que ceder el 25% de los derechos de pesca en aguas británicas. Y mientras los países de la UE inician a marchas forzadas el proceso de ratificación del acuerdo, Europa establece una nueva frontera que separará la UE de Reino Unido, poniendo fin a cinco décadas de tortuosa relación entre ellos, con no pocos desencuentros. Un Brexit que....... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)