jueves, 17 de diciembre de 2020

PARÁLISIS GUBERNAMENTAL E INSTITUCIONAL

                             La manifiesta incapacidad de este gobierno de coalición social-comunista presidido por Sánchez para entenderse y llegar a acuerdos internos entre sus propios miembros y, menos aún, con la oposición parlamentaria, está consolidando una preocupante parálisis gubernamental e institucional que pone en grave riesgo la convivencia social y política cuando ello debe ser básico para el buen funcionamiento del propio sistema democrático. En efecto, las múltiples discrepancias entre los ministros socialistas y los comunistas, arropados por radicales y secesionistas, están frustrando las expectativas de miles y miles de ciudadanos en plena crisis económica ya que exhibiendo múltiples batallitas internas y postureos demagógicos lastran la agenda social al chocar sendos grupos por asuntos importantes como el salario mínimo, las pensiones o los desahucios, mientras otros asuntos ya superados, como los ERTEs, o anunciados a bombo y platillo, como las ayudas a fondo perdido a las empresas obligadas a cerrar, no llegan con normalidad a sus destinatarios cada vez más cabreados por un Ejecutivo que a todas luces funciona de cara a la galería pero no para remediar los problemas reales que sufren los ciudadanos en su conjunto. Y, en efecto, el choque incomprensible entre Sánchez, que como Jefe de Gobierno tiene el deber de superarlo, y Pablo Casado, que como Jefe de la Oposición debe colaborar a ello, provoca una intolerable parálisis institucional ya que el entendimiento entre sus respectivos partidos, PSOE y PP, es imprescindible para desbloquear la renovación y funcionamiento de determinadas instituciones básicas del Estado como el GGPJ, el Defensor del Pueblo o RTVE que llevan demasiado tiempo en situación de interinidad o provisionalidad sin que se perciba el mínimo acercamiento político para que sus órganos de dirección sean renovados tal como exige la propia Constitución. En definitiva, parálisis gubernamental e institucional que está lastrando la higiene democrática en nuestro país, máxime cuando hasta la primera institución del Estado, la Jefatura, es puesta en entredicho desde el propio gobierno (o parte del mismo) pues el PSOE es incapaz de aplacar el ataque de Podemos a la Corona. Así las cosas, no extraña que Iglesias exija a Sánchez que desautorice a Calviño en el salario mínimo, respaldando a la ministra Yolanda Díaz contra el plan de congelación del SMI de la vicepresidenta hasta que acabe la pandemia, que critique la subida a 35 años la base del cálculo de pensiones propuesta por el ministro Escrivá, o que apriete a Hacienda para imponer su plan antidesahucios, asuntos todos ellos que duermen el sueño de los justos a la espera de que los propios ministros decidan al final al respecto o que Sánchez se incline por dar apoyo a las propuestas de los socialistas o las de los comunistas. Y, así las cosas, no extraña ya que Sánchez y Casado se dediquen durante 45 minutos a hablar por teléfono para constatar el bloqueo del CGPJ y que Moncloa pueda seguir dedicándose a criticar el obstruccionismo y el líder del PP reafirmarse en sus condiciones para renovar los vocales del Gobierno de los Jueces sin el concurso de Podemos y tal como siempre se hizo mediante el pacto PSOE-PP que es el que garantiza la mayoría cualificada requerida para hacerlo, sin necesidad de otros por más que éstos, socios en el Gobierno con el PSOE, le exijan a Sánchez su participación en las negociaciones y, ante semejante situación, PSOE y Podemos decidan acelerar el asalto a la independencia Judicial pidiendo tramitar por vía urgente una reforma que limite las funciones del CGPJ mientras que los jueces se preparan para responder a “una ofensiva sin precedentes” y desoyendo al Gobierno se dispone a nombrar los cuatro nuevos magistrados…..si el Gobierno de Sánchez en funciones actuó como le vino en gana ¿qué razón puede ahora alegar para que el Gobierno de los Jueces vea mermadas sus competencias por estar en funciones?. Lo grave es que el deterioro gubernamental e institucional es ya de tal envergadura que las grietas del Ejecutivo en materia socio-económica se visualizan y exhiben en los pasillos del Congreso de los Diputados con una tensa discusión entre Iglesias y Montero, al extremo de que la ministra de Hacienda le espetó al vicepresidente “no seas cabezón”, mientras en este último pleno del año el PP lanzaba en el Hemiciclo su ataque más duro al Gobierno y el Vicepresidente Iglesias se ausentaba visiblemente de su escaño y abandonaba la Cámara desairando a la ministra Laya quien....... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)

 

lunes, 14 de diciembre de 2020

OSCURANTISMO INDESEABLE

                             Un gobierno, cualquier gobierno, puede hacerlo bien, mal o regular pero lo que no puede ni debe hacer es ocultar su ausencia de proyectos tras una cortina de humo provocando un indeseable oscurantismo político a base de mentiras, demagogias, rectificaciones y contradicciones permanentes que sólo conducen al descrédito nacional e internacional más absoluto. Es lo que, lamentablemente, sucede frecuentemente con nuestro gobierno de coalición Sánchez-Iglesias incapaz de salir del embrollo permanente a causa de la inexistencia de un proyecto común de gobernabilidad, ya sea peor o mejor, que le condena a la indefinición permanente más absoluta y a pretender defender una cosa y la contraria como si fuese posible la cuadratura del círculo. Gobernar, para bien o para mal, es optar y, tras la opción, apechugar con las consecuencias derivadas ya que, normalmente, es sencillamente imposible contentar a todos a la vez, como pretende nuestro gobierno, por ejemplo, en plena crisis migratoria que obligadamente requiere la colaboración de Marruecos a quien obviamente, si buscamos su colaboración, no conviene enemistar demasiado en otros temas, como el asunto del Sahara, por ejemplo. El Gobierno, como hacen muchos otros, puede hacer la vista gorda o posicionarse a favor o en contra de que se celebre un referéndum en la antigua colonia española, en sintonía o no con las resoluciones al respecto de la ONU, pero no es de recibo que, mientras el gobierno español no manifiesta su posición oficial (es decir, intenta como otros, hacer la vista gorda por razones de conveniencia), su Vicepresidente Iglesias arremeta a nivel personal y de forma irresponsable contra la posición de Marruecos al respecto, provocando inmediatamente el aplazamiento por parte del Gobierno marroquí de la cumbre bilateral España-Marruecos a pocos días de su celebración y justo cuando la ausencia e indefinición de una política migratoria razonable desata un escándalo mayúsculo en España en pleno estado de alarma a causa de la pandemia. Al final el oscurantismo sobre un asunto crucial para nuestros intereses nos deja en el limbo más absurdo con todos los inconvenientes y sin ninguna de las ventajas de apostar decididamente por cualquiera de las posturas, a diferencia de lo que hacen otros, como EEUU, que, para bien o para mal, se posicionan al respecto de forma inequívoca. En efecto, Trump, cuando está ya a punto de marcharse, decide reconocer la soberanía de Marruecos sobre el Sahara, por lo que abrirá consulado en la ex colonia española, a cambio de que Mohamed VI normalice relaciones diplomáticas con Israel y lo hace ignorando sencillamente al indeciso y contradictorio Gobierno español, como si fuera un cero a la izquierda, en un pacto con Marruecos sobre el Sahara que deja debilitada la indefinida posición de España ante el país vecino que se posiciona aplazando la vital cumbre bilateral cuando la crisis migratoria requiere de una colaboración hispano marroquí. Una crisis migratoria que coincide con el dantesco suceso de un incendio en Badalona en una nave industrial abandonada y okupada desde hace doce años que deja varios muertos y una veintena de heridos ya que servía de infravivienda a centenares de inmigrantes, mientras la inacción de las instituciones (ayuntamiento, Generalitat y Gobierno Central) no se enteraban de nada….al parecer, el dueño del inmueble okupado jamás denunció la okupación (¡menuda excusa!) Y todo ello mientras los ministros Escrivá y Marlaska se lavan las manos por el aterrizaje semiclandestino de inmigrantes en la Península procedentes de Canarias, para que les suceda como a los de Badalona, a causa de la ausencia de una política migratoria clara y concreta que provoca un oscurantismo innecesario como sucede con otros tantos asuntos. En efecto, cuando Interior niega que traslade inmigrantes a la Península desde Canarias (convertida en un coladero inmigratorio desde Marruecos) mientras da luego un protocolo a los policías, documentos policiales confirman que se están produciendo vuelos de inmigrantes con pasaportes falsos y personas infectadas por covid, detectando la Policía Nacional, en Valencia por ejemplo, graves irregularidades en estos traslados desde las islas, algunos de ellos incluso por ferrys a Huelva. La cruda realidad es que la Policía desarticula una red que empadronaba en Granada a “sin papeles” llegados de las islas y que circulares internas de la Guardia Civil prueban cómo se han ido trasladando a los inmigrantes a la Península, además de los hacinados en campamentos improvisados en Canarias, mediante oscuros “vuelos-patera” evidenciando que los inmigrantes “están organizados” y tienen “tarjeta de embarque, lo que quiere decir que iban documentados”. Y ante semejante evidencia, la indecencia a causa de semejante oscurantismo migratorio es que Marlaska pase en unos días de afirmar que el traslado de inmigrantes de Canarias a la Península es “ilegal” a decir luego que no se ha producido ninguno y reconocer al final, como acaba de hacer, que sí hay vuelos, aunque añada que son “muy esporádicos” y para personas de “grupos vulnerables”. Y el problemón es que ya han...... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)

 

jueves, 10 de diciembre de 2020

ZAPATERO, CÓMPLICE DE MADURO

                             Cada vez se agranda más el misterio sobre las razones que tiene nuestro ex Presidente de Gobierno, Zapatero, para erigirse en defensor del dictador Maduro en Venezuela, cuando en la Europa democrática o en EEUU nadie apuesta por el autoritario régimen chavista, que no sólo ahoga las libertades en Venezuela sino que además condena al pueblo venezolano a la miseria y el hambre. Sólo desde postulados políticos populistas de izquierdas, como los de Podemos, filo autoritarios y antisistema, se puede entender el respaldo a un régimen como el impuesto en Venezuela por Maduro que acaba de erigirse en vencedor de unas elecciones sin oposición democrática y con una abstención masiva del 70% de la ciudadanía, cuyo resultado no reconoce la UE por falta de garantías, exigibles obviamente en toda nuestra cultura democrática occidental, mientras la oposición venezolana, que no participa en la farsa, lo ve como un repudio al régimen chavista. En efecto, Maduro, con una abstención record del 70%, se proclama como claro vencedor de una farsa electoral, sin concurrencia de la oposición, que le permitirá controlar la Asamblea, mientras el régimen, crecido por el indecente éxito fraudulento, desliza que va a por el Presidente encargado, Guaidó, quien denuncia el “fraude” a los cuatro vientos y, pleno de razones, acusa a Zapatero de ser “cómplice” del dictador por dar su aval “a un asesino de niños y violador de los derechos humanos”, mientras la UE, que no reconoce los resultados obviamente se da un mes de plazo para ver cómo actúa el dictador con la Asamblea saliente y con Guaidó, en tanto que  pide “elecciones libres y creíbles”. Para Guaidó, o para cualquier otra persona con mínima sensibilidad democrática, Venezuela le dio la espalda al dictador Maduro a pesar del chantaje o la amenaza previa de privar al pueblo de comida, trabajo o asistencia médica, con la compra de votos con bonos de cuatro euros, comida y gasolina para sacar adelante unas elecciones sin rival y si garantías de ningún tipo, salvo el aval de Zapatero, incomprensible desde cualquier punto de vista. ¿Acaso avalaría el ex Presidente español situación semejante en España? ¿Por qué lo que no vale para los españoles es válido para los venezolanos? Pero lo más grave no es ya la actuación personal de Zapatero, aunque como ex Presidente español debiera ser cuidadoso con algunas cuestiones en política exterior, que deben ser políticas de Estado; lo más grave y preocupante es que el Gobierno de España, en el que participa el filochavista Podemos, no denuncie estas fraudulentas elecciones en Venezuela, y, por el contrario, su ministra de Exteriores, Laya, pida incluso escuchar a Zapatero atentamente sobre Venezuela, sin censurar al insólito gran aliado de Maduro, afirmando que su apoyo al chavismo y los líderes populistas latinos “ni molesta ni interfiere” pues “no molestan en la UE”, que por cierto rechaza la validez de las fraudulentas elecciones. ¿Tendrá algo que ver en esto la presencia en el Gobierno del populismo podemita, conocido simpatizante y colaborador del chavismo? Ya sólo nos faltaba que a la preocupante existencia de dos diferentes gobiernos en uno en políticas internas, en las que siempre se impone Iglesias, España tuviera dos políticas exteriores distintas y contradictorias, pues nuestra carta de presentación a nivel internacional dejaría mucho que desear, dando como amigos a aquellos gobernantes de dudosa escrupulosidad democrática o simplemente dictadores declarados. No en vano hace unos días el líder de Podemos y Vicepresidente del Gobierno creó tensión con Rabat en torno al Sahara, por lo que ahora Sánchez se ve obligado a dejarle fuera del viaje oficial del Gobierno español a Marruecos, pues, al margen de las razones que se puedan tener para avalar moralmente algunos asuntos, como el del referéndum en el Sahara, que rechaza Marruecos, en política internacional son tales los intereses en juego que hay que ser muy prudentes desde los gobiernos para perjudicarlos innecesariamente salvo que se esté dispuesto a apechugar con las consecuencias de todo tipo que se deriven de las manifiestas imprudencias. Pero a Iglesias estas cuestiones le importan bien poco, pues cree que sus ministros, y él mismo, están bien blindados en Moncloa, recordando que, si hay cambios, sería Podemos quien decidiera sus carteras y no el Presidente del Gobierno, quien, por cierto, ve en EHBildu y ERC unos....... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)

 

lunes, 7 de diciembre de 2020

UNA NUEVA ERA

                             Sánchez cuenta en los Presupuestos con más votos que en su investidura pues con 188 votos a favor saca adelante las cuentas de 2021 con el mayor gasto social de la historia para afrontar la peor crisis sanitaria y económica que estamos soportando. Un éxito del Gobierno, sin lugar a dudas, al concitar más respaldos que los obtenidos cuando le auparon al poder, al margen de si estos Presupuestos son realistas o irreales, como sostienen algunos, ya que, de entrada, en una situación de crisis económica con un desorbitado incremento de gastos cuando se presume una disminución de ingresos (no cuadran las cuentas), cualquier economía se resiente pues no es cuestión de gastar más lo que no se tiene, sino de gastar mejor lo que se tiene y de acuerdo con las posibilidades reales de recaudación ya que cargar el peso en un incremento de impuestos a las empresas, mayoritariamente arruinadas ya, no es la solución obviamente.  Por ello no se entiende la euforia del Gobierno en el Congreso de los Diputados tras la aprobación de las Cuentas, ni la amenaza a la oposición, que las votó en contra, de que deberá tener paciencia y esperar mucho tiempo para materializar una alternancia en el poder, salvo que el objetivo sea configurar una sociedad subvencionada y clientelar, secuestrada por el poder y temerosa de que si se derribara el populismo en las urnas se acabarían los subsidios. Un modelo ya practicado lamentablemente en algunos países arruinados. En definitiva, unos Presupuestos en los que el gran protagonista es el populista Vicepresidente Iglesias, tal como se evidenció en el Hemiciclo, pues es el verdadero muñidor de buena parte de los acuerdos con las fuerzas más radicales, como Bildu y ERC, que, para sumarse al apoyo, han obligado al PSOE a ceder irresponsablemente en cuestiones básicas para sacar adelante unas cuentas nefastas para el país por su irrealismo manifiesto, con las que Sánchez encarrila la Legislatura atado inevitablemente a Podemos, el gran protagonista, y a los insaciables separatistas que no sólo arrancan un buen puñado de varios miles de millones de euros para satisfacer sus proyectos territoriales al margen del interés general, sino que además, lo más grave aún, arrancan una serie de compromisos políticos que en la mayoría de casos atentan contra la Constitución y la convivencia en paz, progreso y libertad de que gozamos los ciudadanos españoles. Mal asunto cuando unos Presupuestos, que se venden como progresistas, salen adelante con el variopinto apoyo, no ya de socialistas y populistas, que conforman el gobierno de coalición, sino además con el de todo tipo de radicales y separatistas tanto de izquierdas como de derechas, rompiendo así el eje ideológico izquierdas-derechas para sustituirlo por el de constitucionalistas-anticonstitucionalistas, mientras en el debate presupuestario se evidencia una profunda división del centroderecha español, roto no ya sólo por razones ideológicas de moderación-radicalización sino también por el egoísta paso de las derechas nacionalistas, como PNV o PdeCat, a las filas del izquierdismo radical nacionalista, priorizando el nacionalismo-separatismo sobre la ideología con lo que el tradicional equilibrio, casi al 50%, entre la izquierda y la derecha española, que ha venido alternándose en el poder a lo largo de estos años de democracia, queda roto para siempre al sumarse las derechas nacionalistas al bloque de izquierdas. ¿Se basa en esto la euforia del gobierno social-comunista cuando dice a la derecha española que pasará mucho tiempo para que se produzca una posible alternancia gubernamental? El problema no es ya el tiempo que pueda pasar para que se pueda producir dicha alternancia, el problema es que quienes se jactan de ello apuestan por un sistema sin alternativa de gobierno y, en definitiva, por un sistema antidemocrático. No en vano, tanto Bildu como ERC, socios del Gobierno sanchista, advierten al Ejecutivo por boca de Rufián, convertido ahora en un verdadero hombre de Estado, de que “arranca una nueva era”, asegurando que el Gobierno “debe pactar obligadamente con el independentismo de izquierdas vasco y con el independentismo de izquierdas catalán”, es decir con Bildu y ERC, mientras exigen, entre otras cosas, desterrar el castellano de las instituciones públicas, pactar un ilegal referéndum sobre la independencia o liberar como sea a los líderes secesionistas condenados por sedición a largas penas de cárcel. Por su parte Oskar Matute, portavoz de Bildu, se jacta de que...... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/).

 

jueves, 3 de diciembre de 2020

LAS PRESIONES DE PODEMOS

                             Mientras Iglesias presiona para indultar “lo antes posible” a los presos sediciosos del “procés” y el sector socialista del Gobierno no ve sencilla la operación, Europa niega haber pedido a Sánchez reformar el delito de sedición, desmintiendo así Bruselas al Ejecutivo de coalición español, al decir que ninguna institución de la UE ha sugerido cambios en el delito y recordar que ese tipo de “modificaciones en códigos penales es competencia nacional”, aunque el Parlamento Europeo estudia incluir en la euroorden los delitos contra la Constitución. No caben pues excusas ni apelaciones a la UE, si se reforma el delito de sedición, como pide Podemos, para que los delincuentes condenados por dicho delito salgan lo antes  posible de prisión, es pura conveniencia del Gobierno, dado que Podemos, parte del mismo, ya solicita, además de pedir el indulto, que la sedición no sea delito sin el uso de armas, con lo que, en caso de prosperar la propuesta, supondría la salida de los líderes secesionistas del procés, que es el objetivo de Iglesias y de los ministros podemitas (y el de algunos ministros sanchistas). En efecto, justo cuando se acaba de cerrar el acuerdo presupuestario con ERC, crece la necesidad de que los líderes del ilegal “procés” totalitario queden en libertad lo antes posible, bien por la vía del indulto, bien por la vía de reformar la figura del delito de sedición en el código penal. Y teniendo presente el éxito de Iglesias a la hora de doblegar a Sánchez (si no te doblegas  ya sabes, rompo la baraja y se acaba la fiesta de ambos) no es descabellado pensar que los Junqueras y compañía gozarán bien pronto de libertad a pesar de tener largas condenas por atentar contra el Estado de Derecho y de no estar arrepentidos siquiera de haberlo hecho sino más bien dispuestos a repetir su felonía. Podemos pide que salgan antes de las elecciones catalanas, es decir antes de febrero, y señala al Supremo por su “preocupante” retraso, mientras la Eurocámara aprueba incluir la sedición en la euroorden para evitar fugas como la de Puigdemont. Y es que ERC negocia ya el indulto a los presos a través de Iglesias, pues quieren que Sánchez dé la medida de gracia a Junqueras para hacer campaña en las elecciones catalanas, mientras Moncloa prefiere esperar (ya veremos si lo mantiene) y el Gobierno ya ha dado a Bildu cinco de los siete puntos de su programa. ¿Consecuencias del chalaneo para conseguir los apoyos de ERC y Bildu a los Presupuestos? Sin lugar a dudas. Y mientras Iglesias exige incluso a Sánchez saltarse pasos legales para excarcelar a Junqueras y compañía, pretendiendo eludir los informes preceptivos para los indultos y que se agilice la reforma del delito de sedición, ERC y Bildu, por si acaso, avisan de que serán “más exigentes” para avanzar en la independencia, advirtiendo la portavoz de los abertzales que “ya no hay excusas, el Gobierno tiene su Presupuesto”, así ambas formaciones secesionistas pasan la factura a Sánchez, exigiendo un imposible referéndum legal (para ello habría que modificar profundamente la Constitución con una mayoría muy cualificada que, de momento, no tienen) y advirtiéndole de que el “sí” a los Presupuestos pasa por una “solución histórica” pactada, mientras los de Otegi incluso se “jactan” en el Congreso de tener secuestrado al Gobierno con sus votos. Es el callejón sin salida en que se ha metido Sánchez, él solito, pactando con los radicalismos secesionistas y dejando que el populismo podemita, cada vez más protagonista, pivote las decisiones en temas de Estado tan delicados donde ya no sólo está en juego una mayor o menor eficacia gubernamental, sino además la pervivencia del Estado de Derecho democrático e incluso la supervivencia de la integridad de España como Estado, siendo el más antiguo de los Estados modernos europeos. No en vano Podemos presiona para que Felipe VI haga un guiño en el mensaje de Navidad y en plena campaña contra el Jefe del Estado exija que “debe rectificar el discurso del 3-O”, cuando se trataba de un espléndido discurso desde el punto de vista de la defensa de los valores democráticos…..lo más preocupante es que el sector sanchista del PSOE comparte que así, con la rectificación, Felipe VI “volvería a ser el Rey de todos”…..¡como si hubiera dejado de ser el Rey de todos y el Jefe de Estado de España alguna vez!. No extraña que...... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)

lunes, 30 de noviembre de 2020

UN MUNDO AL REVÉS

                             La alianza para aprobar los Presupuestos, salvados finalmente en 96 horas con dos reuniones discretas de vértigo entre el Gobierno y ERC y PNV, que marcaron la recta final de la negociación, nos vende un insólito escenario político de un mundo al revés en el que los partidos constitucionalistas moderados son señalados como fascistas y enemigos de la gobernabilidad, mientras los partidos radicales secesionistas y los nacionalistas vascos de derechas lo son como adalides progresistas y héroes responsables de la defensa de la gobernabilidad en España a la que, por cierto, quieren destruir. En definitiva, un mundo al revés, pivotado por Sánchez e Iglesias que para conseguir sus apoyos, obviamente no gratuitos, han tenido que hacer preocupantes e inquietantes concesiones a la derecha peneuvista, a los ahora socios secesionistas y a los abertzales de Bildu, aunque éstos por conveniencia estratégica hayan permanecido en la sombra de la negociación. Y en este insólito mundo al revés, caben obviamente todos los reveses e incongruencias posibles, entre ellas que ERC, ferviente defensor de la descentralización total, incluso de la política, para conseguir la independencia de Cataluña, se erija ahora en defensor del centralismo españolista más radical en lo referente a la armonización fiscal que él mismo ha exigido para dar su apoyo a los Presupuestos; que el PP, especialmente el de Madrid, principal afectado por la citada armonización, aparezca como eufórico defensor de la descentralización fiscal para seguir apostando por su política de bajada de impuestos; y que el PNV defienda cínicamente la armonización fiscal siempre que al País Vasco se le deje como está, es decir, con el privilegio del cupo, pues, según Urkullu “el cupo vasco no se toca”, mientras ERC, que lo que realmente quiere es contar en Cataluña con los mismos privilegios fiscales de Euskadi, no dice nada sobre el cupo vasco y navarro acerca de su apuesta por la armonización fiscal que sólo afectaría al resto de territorios españoles. Obviamente la reacción del PP no se ha hecho esperar, pues Madrid, gobernada por los populares, es la autonomía con más bajos impuestos autonómicos y, salvo que dicha armonización fiscal fuera a la baja, considera que el insólito objetivo centralizador de ERC, respaldado por el PSOE de Sánchez, lo que pretende es sabotear Madrid, obligando a su gobierno a renunciar a su política impositiva que económicamente le está dando muy buenos resultados, mientras Cataluña, cuya deuda es la única de España que las agencias de “rating” siguen calificando como “bono basura”, se sigue hundiendo en la miseria a causa de la política errática del secesionismo que propugna el Govern secesionista (más de 3.000 empresas fugadas de Cataluña tras el 1-O se han establecido en Madrid). Así las cosas en este mundo al revés, el PP se rebela enérgicamente contra el pacto de Sánchez con ERC, propulsora de la propuesta fiscal armonizadora, mientras las CCAA gobernadas por los populares respaldan a Ayuso y reivindican su modelo fiscal y Casado manifiesta “vamos a dar la batalla, seguiremos bajando impuestos”, mientras Ayuso deplora que el Gobierno quiera “enfrentar territorios”.  Curiosamente en la actualidad, mientras el País Vasco retiene todo lo que recauda, Cataluña retiene el 54% y Madrid el 22%, con lo que, en realidad, de las tres CCAA con más renta per cápita la de Madrid es la que se queda con menos dinero del que recauda en su territorio. Así las cosas, desde Ciudadanos, que finalmente votará en contra de los Presupuestos por las cesiones al separatismo, Begoña Villacís, vicealcaldesa de Madrid, manifiesta “haremos lo contrario que Sánchez para seguir siendo la locomotora” pues “es obsceno tener superávit y cobrar impuestos a quien lo está pasando mal”. Por su parte Cristóbal Montoro, ex Ministro popular de Economía, se pregunta “¿para qué hay autonomías si armonizan la fiscalidad?” y desmiente que él apostara por igualar los impuestos asegurando que “no deja de tener su aquel que digan que defiendo la armonización de Patrimonio y Sucesiones cuando fui yo quien los cedió”. Y mientras Ábalos ofrece a Podemos prohibir los desahucios durante la alarma y mientras se pone en riesgo el gran centro de escuchas del CNI en el norte con la cesión del cuartel de Loyola, otras de las exigencias del nacionalismo para apoyar los Presupuestos, el ex presidente Felipe González aparece en este mundo al revés y manifiesta que “Rubalcaba sí tenía un proyecto político” y que “si la pregunta es si yo estaría dispuesto a pactar con Bildu y ERC, la respuesta es no”, sentenciando que no está dispuesto a callar, guste o no su opinión en el PSOE y en el Gobierno…..Y es que en este mundo al revés, donde no...... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)

 

jueves, 26 de noviembre de 2020

POR FIN PRESUPUESTOS

                             Al margen de las valoraciones a favor o en contra que se pueda hacer sobre el contenido lo cierto es que para la estabilidad gubernamental es bueno, casi imprescindible, que haya unos Presupuestos para saber cuánto, cómo y en qué nos vamos a gastar nuestro dinero, siempre escaso, durante el año. Y el Gobierno de coalición Sánchez-Iglesias ha conseguido por fin poner en marcha los de 2021 con el apoyo de PNV, ERC y Bildu alejando así el apoyo de Ciudadanos, aunque Arrimadas siga dialogando hasta el final. Sin embargo, como quería especialmente Iglesias, los Presupuestos saldrán con el apoyo de quienes auparon la investidura, mientras el PSOE insiste en blanquear el pacto con Otegi y éste homenajea a la etarra extraditada que el juez envió a prisión, en tanto que Iglesias, que siempre se sale con la suya, elimina de los PGA el plan contra la pobreza para Canarias, y Casado, asumiendo ya que la legislatura será larga, abre contactos con PNV para la tramitación de enmiendas y ofrece “cambios” al PSOE, abriéndose a negociar con el Gobierno enmiendas sobre autónomos y pymes y buscando acuerdos con el nacionalismo vasco de derechas para “romper bloques”. Así las cosas, Sánchez se garantiza aprobar las Cuentas, prorrogadas desde 2018, con el apoyo del secesionismo catalán de izquierdas, con los abertzales vascos y con el nacionalismo peneuvista de derechas, conformando lo que llaman unos Presupuestos progresistas, y Ciudadanos, que desprecia el pacto PSOE-ERC porque “son dos miserias”, sigue negociando pese a que Esquerra, PNV y Bildu ya han pactado y a que Otegi retrate a Sánchez, que lo niega, manifestando el líder abertzale que “el pacto abre una ventana a la oportunidad” y reiterando su apoyo. Un pacto nada fácil por el que Sánchez se ha dejado pelos en la gatera a base de concesiones al nacionalismo a cambio de su apoyo, rematando la jugada con el compromiso con ERC de pactar una “comisión bilateral” para armonizar los impuestos autonómicos el próximo año, lo que entre otras cosas atenta contra la autonomía fiscal de Madrid, y con el acuerdo de levantar el control del gasto en Cataluña, lo que permite que la Generalitat, controlada por haber gastado de forma improcedente dinero para el procés, pueda volver a gastar de nuevo sin control alguno. Dos concesiones estrella para que ERC pueda exhibir en las inminentes elecciones catalanas: la primera obligaría a Madrid a subir los impuestos, pues Montero pretende armonizarlos fijando un  mínimo en patrimonio, sucesiones, donaciones y transmisiones para evitar la competencia fiscal a la baja, lo que obligaría a Madrid a subir algunos de sus tributos; la segunda volvería a dejar sin control el gasto de la Generalitat lo que permitiría de nuevo invertir en el ansiado procés secesionista. Obviamente los gobernantes autonómicos madrileños ponen el grito en el cielo, pues no hay que olvidar que Madrid da al Estado 23.000 millones más que Cataluña con menos impuestos, y arremeten contra el apoyo de Sánchez a lo que consideran un ataque de Rufián contra Madrid, advirtiendo Ayuso de que será la “peor pesadilla” de quien toque a sus contribuyentes. En definitiva, un acuerdo con ERC que dispara además un 75% las inversiones en Cataluña, por encima incluso de lo que prevé el Estatut, y con el PNV, que no se queda atrás y arranca la financiación de infraestructuras y el traslado de un histórico cuartel del Ejército, el de Loyola, fuera de San Sebastián, sorprendiéndose incluso los peneuvista de que Sánchez al entregar dicho cuartel, en cuyo lugar se planificarán los pertinentes negocios inmobiliarios, ni siquiera exigiera nada a cambio ya que se cerró la negociación sin que el Presidente exigiera ni una nueva ubicación del mismo, como esperaban los nacionalistas. En todo caso, Sánchez da por hecho que este apoyo nacionalista de vascos y catalanes le blinda en el poder al menos durante tres años y claudica ante Iglesias incluyéndole en la negociación y gestión de los fondos europeos, con lo que el “decreto definitivo” relega a “borrador” el intento de que fuera una comisión ministerial, sin presencia del Vicepresidente, la que lo gestionara……una vez más, la enésima, el Vicepresidente populista pone en aprietos al Presidente socialista que sabe que sin él todo el tenderete se le vendría abajo. Entretanto se desata un...... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/).