jueves, 16 de julio de 2020

HACIA UN NUEVO CONFINAMIENTO

                        En medio de un desbarajuste competencial y legislativo por el que el Gobierno central ha pasado de ser el único protagonista con el estado de alarma a no pintar casi nada en esta “nueva normalidad”, los españoles, salvo que alguien lo remedie, estamos condenados a volver a un nuevo confinamiento ya que, de forma preocupante, los rebrotes de contagio no dejan de crecer sin que haya un plan B coherente para atajarlo para toda España. Y es que el vacío legal tras la alarma, sin otra alternativa que el caos variopinto de que cada autonomía proceda como mejor entienda o quiera entender, frena sin duda la lucha contra estos nuevos brotes, mientras se desencadena un conflicto jurídico-político, como el protagonizado por Torra, desobedeciendo al juez y confinando Lérida por decreto, en tanto que los epidemiólogos temen que la falta de herramientas normativas provoque nuevos contagios, pues el virus no entiende de competencias, de territorios o de intereses políticos y simplemente avanza mientras quienes tienen que atajarlo se entretienen en el quién, cómo y dónde hay que hacerlo. Así las cosas, el caos político de la Generalitat de Cataluña complica el control del coronavirus, insistiendo Torra en recluir a Lérida a pesar de la prohibición judicial, Aragón devuelve a Zaragoza y Huesca a la fase 2 y, como otras CCAA, obliga a llevar mascarillas, mientras Simón, él único y todopoderoso actor durante la alarma, se limita ahora a manifestar que “la epidemia es diferente, ahora afecta a menores de cincuenta y a niños” y Sanidad rechaza el estado de alarma sin plan B ante los rebrotes activos que van surgiendo por toda España y que ya son 123, mientras el Gobierno se pone de perfil y no diseña una alternativa jurídica para la actual “nueva normalidad” y sólo actuaría si la propagación de la pandemia afectara a varias comunidades autónomas limítrofes. Torra se otorga a sí mismo plenos poderes para confinar y, con el aval de Moncloa y en contra de la Justicia, cierra Lérida y el Segriá con un nuevo e improvisado marco jurídico sin tener que aplicar el estado de alarma, mientras el ministro Illa rechaza que invada competencias y avala el texto para evitar que acabe de nuevo ante los tribunales y se materialice con pequeños retoques que lo hagan más digerible. La cruda realidad es que los contagios de Covid se disparan en España, especialmente por Cataluña y Aragón, que los ambulatorios de L´Hospitalet de Llobregat ya rozan el colapso, que Barcelona triplica sus casos y estudia ampliar las restricciones, que el ejército se despliega en Huesca por la transmisión entre los temporeros o que en Madrid se produce el misterio de tener muchos casos pero pocos brotes detectados. La única esperanzadora noticia es que en el mundo más de veinte vacunas para el virus ya están en fase de pruebas con humanos que esperemos estén pronto al alcance de todos. Y mientras Sanidad, cargando contra la iniciativa privada, culpa a los laboratorios del gasto en medicinas y pide que devuelvan 8.000 millones, estalla la guerra Colau-Torra en Cataluña pues el virus pone cerco a Barcelona, la segunda ciudad de España, afeando la alcaldesa al President la falta de efectivos para seguir los contagios…..y es que...... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/). 

lunes, 13 de julio de 2020

LOS REBROTES QUE NO CESAN

                        Los rebrotes de contagios por coronavirus no dejan de crecer en España, que registra ya más de setenta brotes activos….. y lo preocupante ya no es esta previsible reactivación contagiosa tras el final del estado de alarma, sino la presunta incapacidad sanitaria para controlarla y atajarla con éxito, por lo que el fantasma de los peores momentos de la pandemia, con los hospitales desbordados, sigue amenazando de forma inexorable. La trágica realidad es que Sanidad no tiene un plan nacional para afrontar un repunte masivo del Covid-19, mientras diecisiete CCAA, unas más afectadas que otras y con las competencias sanitarias (y educativas) transferidas, hacen lo que pueden o quieren, cada una por su lado, sin el más mínimo interés de aunar esfuerzos coordinados por el Gobierno de España, no vaya a ser que ello derive en menoscabo de sus sacrosantas competencias y dé alas a una odiada recentralización política según los nacionalistas. Los rebrotes destapan en definitiva la falta de gestión y de medios ante otra oleada, mientras los sanitarios denuncian errores en la detección y el rastreo de los casos contagiados, y los expertos piden imponer los PCR para volar a España, en tanto que el Gobierno valora ahora la demanda de los epidemiólogos ante la inevitable llegada de infectados pese a los controles, a todas luces insuficientes, y seis autonomías estudian obligar a llevar mascarillas (algunas de ellas ya lo han impuesto), en medio de un caos normativo impuesto por cada Comunidad Autónoma o Ayuntamiento, lo que hace imposible que los ciudadanos sepan a qué atenerse en cada circunstancia territorial. Al parecer el 40% de los focos del virus se origina en reuniones familiares, mientras las infecciones diarias suben a 333 por picos en Cataluña y Aragón, donde el 60% de los afectados son jóvenes asintomáticos, aunque la atención se centra especialmente en Galicia y Euskadi, donde la celebración de elecciones autonómicas ha generado un nuevo debate sobre la conveniencia o no de suspenderlas, sumiendo en la incertidumbre la jornada electoral, después de que los gobiernos gallego y vasco hayan decidido a última hora prohibir a los infectados que ejerzan el voto, mientras los expertos cuestionan esta prohibición de ir a ejercer su derecho a votar. Y mientras la Generalitat Valenciana busca cancelar el contrato de la residencia con 73 muertos, previendo devolver el centro de Alcoy a la gestión pública, Torra, que tarda una semana en tomar medidas de confinamiento en Lérida con más casos que en marzo (el 27 de junio tenía un 50% más de contagios que en el pico de la epidemia), viendo que los casos se multiplican en varias localidades catalanas, decide confinar en sus casas a unos 160.000 ciudadanos de Lleida, pues el descontrol del brote de coronavirus en la comarca de Segriá es evidente y muy preocupante, devolviendo así la zona a la prohibición de salir de casa salvo causa justificada, mientras el regreso a esta especie de Fase 0 en Lérida es puesto en cuestión por la Justicia, ya que Fiscalía se opone al citado encierro ordenado por la Generalitat, entre otras cosas porque “es competencia estatal” (maldito concepto para los separatistas). Es la consecuencia lógica de ..... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)

jueves, 9 de julio de 2020

UN GOBIERNO A LA ALEMANA

                        Dice Feijóo, probablemente con razón, que “a España le iría muy bien un gobierno a la alemana”, lo que en nuestro país equivaldría a un gobierno de coalición PSOE-PP, que, con amplia mayoría parlamentaria tendría la solvencia necesaria para afrontar esta grave situación de crisis social, política, sanitaria y económica que estamos atravesando. Sin embargo, todo indica que estamos muy lejos ni siquiera de plantear dicha solución, ya que nuestros políticos en general están más por la labor de ir cada uno a la suya para seguir tirándose los trastos a la cabeza y ver si con ello ganan algún puñadito de votos para mantenerse y mantener con ello una situación políticamente inestable con unas Cortes Generales atomizadas cada vez más crispadas e insostenibles que sólo satisfacen la estrategia de “dejarte ciego aunque yo me quede tuerto”. En efecto, ni la pandemia, ni la crisis generalizada, ni las discrepancias manifiestas internas del actual gobierno minoritario de coalición PSOE-Podemos (apoyado según conviene por nacionalistas, secesionistas y abertzales) han inclinado a Sánchez, principal responsable como Presidente del Gobierno, a un acercamiento con la derecha popular para buscar una solución fiable, prefiriendo mantenerse en el filo de la navaja y consolidando su temeraria estrategia de descartar una coalición con el PP (única solución sólida de gobernabilidad, salvo elecciones anticipadas) pues jamás tuvo la mano tendida a los de Casado, a quienes, por otra parte, no les viene nada mal mantenerse en una frontal oposición sin verse obligados a tener que decidir qué respuesta darían en caso de que, como en Alemania, el partido mayoritario gobernante les retara a mojarse ofertándoles la solución de gobernar en coalición con ellos dada la relación de fuerzas en el Parlamento. Por tanto, todos los políticos contentos, cada uno de ellos cómodo en su sillón, mientras los ciudadanos estupefactos sufren el caos en que les han metido sin certeza alguna de que sus gobernantes estén interesados en dejarse algún pelo en la gatera en la búsqueda de una solución viable, sólida y estable para sacarles de este maldito infierno. Al contrario, desde el Gobierno, que es el principal responsable de la situación, son incapaces de afrontar con seriedad las graves discrepancias internas, creyendo Moncloa que la “fragilidad” de Iglesias afianza la coalición, mientras el Vicepresidente sigue a la suya atacando a la prensa, exhibiendo su machismo congénito y su populismo demagógico y aprovechando las presuntas conductas delictivas de Don Juan Carlos para arremeter contra el modelo de Estado acordado en 1978, la Monarquía Constitucional actual, con la pretensión de que en medio del caos se introduzca en el peor momento para España un debate público sobre Monarquía o República que inevitablemente conduciría, en el mejor de los casos, a una reforma constitucional de envergadura que, en todo caso, para tener éxito requeriría una mayoría parlamentaria cualificada imposible de materializarse con el actual atomizado Congreso de los Diputados, y en el peor de los casos nos llevaría a un enfrentamiento político y social de imprevisibles consecuencias, muy inconveniente en el actual escenario de crisis que vivimos y cuando no son capaces nuestros gobernantes de ponerse de acuerdo ni siquiera para intentar solventar conjuntamente la salida de una enorme crisis, que, entre otras cosas requiere...... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/).

lunes, 6 de julio de 2020

LAS CLOACAS DE PABLO IGLESIAS

                        Con un discurso antisistema contra el modelo democrático y a favor de dictaduras populistas como la venezolana, se abre paso el actual partido Unidas Podemos, surgido en definitiva del conocido Movimiento 15-M o “de los indignados” de 2011, que, aprovechando el descontento generalizado de la población, acampa y ocupa las plazas de diferentes ciudades españolas para promover, según ellos, una democracia más participativa, que se aleje del bipartidismo PP-PSOE, del dominio de bancos y corporaciones, para instaurar una “auténtica división de poderes” y, en definitiva, mejorar el sistema democrático. Los distintos colectivos participantes en aquel movimiento y en una España sumida en plena crisis desde 2008, venían a sostener en sus distintos lemas “no somos marionetas en manos de políticos y banqueros” y apostaban por “democracia real, ¡ya!, no somos mercancía en manos de políticos y banqueros”, dejando bien claro su aversión por la política y la banca y su rechazo a nuestro sistema por no ser verdadera democracia, mientras, paradójicamente, se iban formando desde el movimiento nuevos partidos, como Podemos en 2014, con el objetivo de finiquitar nuestro sistema, dominado por la “casta” (es decir, todos los instalados en el sistema), y sustituirlo por otro auténticamente democrático, sin especificar exactamente en qué se trataría, aunque las simpatías de sus dirigentes por populismos autoritarios, como el venezolano, dejaban claro por donde irían los tiros. Un hábil y demagogo Pablo Iglesias con un grupo de colaboradores se hace con el liderazgo del partido, que alcanza cierto éxito electoral, y, tras depurar a quienes no comulgan con su discurso, es hoy el indiscutible dirigente de Unidas Podemos. Hoy, instalado plenamente en la “casta” y en el “sistema democrático” que quería destruir, atraviesa, como Vicepresidente del Gobierno, sus peores momentos, a causa del ya famoso “caso Dina” (investigación del robo de una tarjeta de móvil de su excolaboradora), al haber pasado Iglesias de ser perjudicado a posible investigado en el “caso Villarejo”, cuando en campaña electoral denunciara una trama orquestada por las cloacas del Estado para evitar que UPodemos llegase al poder. Y es que, a medida que avanza la investigación sobre el robo de la tarjeta de Dina, lo que más parece es que las cloacas no están en el Estado, sino que las cloacas están en el mismísimo Pablo Iglesias, quien ahora, al salirle el tiro por la culata en el “caso Dina”, sostiene que las cloacas del Estado, que en caso de ser ciertas no impidieron su acceso al Gobierno, lo que tratan es de echarlo del Ejecutivo. Lo cierto es que, para tramar la estrategia de Iglesias en el “caso Dina”, según conversaciones telefónicas entre abogados de Podemos, “en el  partido quieren montar la película del robo del móvil; estamos locos” y que aunque su responsable jurídico quiso evitarlo no pudo, pues “ha visto en el caso Tanden la gallina de los huevos de oro para abrir una causa general contra el Estado”. Y es que ahora resulta que la tarjeta robada la tenía el propio Iglesias. Para colmo, el hoy Vicepresidente justifica su actuación en el “caso Dina” en que la eurodiputada era “una mujer de veintipocos años” a la que tenía que proteger, traicionándole, una vez más, su subconsciente machista disfrazado de feminismo radical, lo que ha generado malestar entre las ministras del PSOE, sus compañeras de Gabinete, lamentando sectores del mismo “la carga de machismo que hay detrás” de sus palabras y que “Iglesias transmite una imagen sórdida que a la gente le desagrada”. No obstante...... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)

jueves, 2 de julio de 2020

HACIA UN PACTO IMPOSIBLE

                        El Banco de España, en sintonía con las tendencias pesimistas de otros organismos nacionales e internacionales, retrasa dos años la recuperación económica de España, propone un ajuste con alza de impuestos (subir el IVA reducido, impuestos especiales y ambientales….), pide un plan plurianual para bajar el déficit y la deuda, eleva el desplome económico al 15% del PIB (el primer trimestre cae un 5´2%, el mayor desplome desde que hay registro) y, en el peor de los escenarios, apunta a que se llegaría a una tasa de paro del 24% el próximo año, mientras la Bolsa española cierra su peor semestre con una pérdida del 24%. Un catastrófico panorama agravado además por la existencia de un Gobierno débil y minoritario, cuando para despejarlo se requiere de un Gobierno fuerte y, en todo caso, fortalecido mediante pactos, sólidos y solventes, con otras fuerzas políticas que garanticen apoyos mayoritarios fiables en el Congreso. Por tanto Sánchez, quien como presidente de este Gobierno está en el ojo del huracán, tiene que decidir entre seguir apostando por el variopinto elenco de fuerzas a su izquierda y los nacionalistas, poco fiables dentro y fuera del país, o cambiar el rumbo y apoyarse en las fuerzas situadas ideológicamente a su derecha, más acordes con las tendencias mayoritarias en Europa. Pero pactar, supone optar y, obviamente, negociar, con los costes que ello suponga de cara al electorado, pues pretender parchear la situación de debilidad actual con apoyos coyunturales tanto de izquierdas como de derecha, sumando partidos irreconciliables entre ellos, es, de entrada, ir hacia un pacto imposible y, en todo caso, poco estable, justo lo contrario de lo que necesita la caótica situación por la que atraviesa España. Sin embargo Sánchez se empeña en mantener su gobierno de coalición con Podemos, sumando los apoyos de Ciudadanos, además de ERC y el resto de fuerzas que le apoyaron en la investidura, cuando tanto Podemos como ERC no están por la labor de que se pacte con los naranjas, y cuando el PP ya ha dicho por activa y pasiva que para sentarse a negociar un acuerdo global, que no sólo sectorial, de gobernabilidad habría de liquidarse primero la alianza PSOE-Podemos y estudiar otra fórmula más estable, mientras el mangoneo del secesionismo pone la guinda para invalidar el pacto. No obstante Sánchez, pone a prueba a los de Arrimadas asegurando que va a reanudar la mesa de negociación con los soberanistas, a pesar del riesgo que ello supone para el diálogo con Ciudadanos, que, contra lo que han venido diciendo, mantienen su relación con Sánchez, pese a anunciar éste la polémica mesa con Torra, con el argumento de que tienen “todos los canales de comunicación abiertos” para negociar con el Gobierno y tildan de “bluf” la negociación con los soberanistas, confiando en que no se celebre. Y mientras PSOE y Ciudadanos reafirman su alianza con vistas a los Presupuestos, ERC en la mesa de reconstrucción ya avisa a Sánchez de que no apoyará las cuentas “que le vote Casado”, en tanto que el PP, dando por hecho un pacto con el Gobierno para la UE y Sanidad, se suma a los acuerdos con Sanidad y, por su parte, Podemos boicotea un gran pacto social. En efecto, en este tablero de postureos, PSOE, Podemos, PP y Ciudadanos pactan al fin reforzar la sanidad, salvando la comisión de reconstrucción con la promesa de más medios y retribuciones a profesionales de la salud. Al menos, mientras..... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)

lunes, 29 de junio de 2020

IMPRESCINDIBLE PACTAR

          Sacar a España del agujero económico en que está metida ni es tarea fácil ni se puede conseguir a base de ocurrencias ideológicas de unos u otros o, mejor dicho, de unos contra otros, por lo que pactar es imprescindible ahora más que nunca y así parece ser que lo ha entendido el PP al dar tregua al Ejecutivo apoyando finalmente el decreto de la “nueva normalidad”, que insólitamente ha sido aprobado en el Congreso por amplia mayoría, tras aceptar el Ejecutivo la petición de los populares de que se tramite como ley para permitir enmiendas, con lo que, al final, sólo Vox y el independentismo han votado en contra. Es obvio que la aguda crisis económica aminora el margen de oposición del PP, obligado por la presión interna y externa a votar con Sánchez, quien afianza la vía Cs-PNV y neutraliza el poder de ERC y Podemos, sus actuales valedores. Pero, a su vez, pactar no va a ser tarea fácil a causa del avispero en que está metido el Ejecutivo, apoyado hasta ahora por un variopinto grupo de opciones ideológicas, muchas de ellas contradictorias entre sí. Ya de entrada, la posibilidad de pactar los Presupuestos (verdadera prueba de fuego para el Gobierno de coalición) con Ciudadanos, aprovechando la debilidad de su socio Iglesias por el “caso Dina”, divide al Ejecutivo, pero también genera dudas a los naranjas, quienes suavizan sus planes fiscales e incluso parecen estar dispuestos a aceptar la mesa con Cataluña. De un lado, la Ministra de Industria, Comercio y Turismo, Reyes Maroto, proclama que “los empresarios deben ser un pilar en la reconstrucción tras la crisis” (dando protagonismo empresarial, lo que pone de los nervios a los populistas); y de otro lado Edmundo Bal, portavoz adjunto de Ciudadanos, manifiesta que “si el Gobierno reúne la mesa de la vergüenza, será difícil seguir negociando”, que “el PP se tiene que sentar para hablar de los Presupuestos; esa es la responsabilidad de un partido de estado que ha gobernado España” y que “la gestión del Ejecutivo ha sido muy mala, pero nosotros hicimos lo correcto al pactar”. Imprescindible pactar, ya ven, pero no cualquier cosa, sino aquello que vaya realmente a favor de superar la crisis, como ha sucedido con el acuerdo para prorrogar los ERTEs hasta el 30 de septiembre, aceptando la patronal in extremis el decreto del Gobierno. No en vano José Vicente de los Mozos, Director Mundial de Fabricaciones y Presidente de Renault-España, advertía que “si los ERTEs acaban en junio habrá 8 millones de parados” y añadía que “no es hora de subir impuestos, hay que sacar al país adelante” y que “hay que elaborar un plan de optimización del gasto público”. Tareas contrarias al ideario podemita y todas ellas imposibles de conseguir sin previos pactos entre los agentes sociales, económicos y políticos con el Gobierno. Y todo ello cuando la quiebra de empresas se triplica tras el fin del estado de alarma. Entretanto España da la espalda al carbón y cierra la mitad de sus térmicas, pues siete de las quince centrales que dependen del combustible fósil dejarán de funcionar al ser inviables por el mercado y por la normativa europea. Por otro lado..... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)

jueves, 25 de junio de 2020

O GOBIERNO, U OPOSICIÓN

                        Gobernar con solvencia requiere grandes dosis de prudencia, coherencia y compromiso no ya entre los miembros del propio Gobierno, sino además con los ciudadanos, quienes con sus votos han posibilitado dicha gobernabilidad, bien apostando directamente en las urnas de forma mayoritaria por una de las opciones políticas y su programa electoral, bien a través de un posterior acuerdo mayoritario indirecto en el Parlamento en caso de que ninguno de los partidos haya alcanzado en las urnas la suficiente mayoría parlamentaria para gobernar en solitario. En el primero de los casos la solvencia gubernamental queda garantizada al tratarse de un gobierno monocolor mayoritario, elegido directamente por los ciudadanos y con el suficiente respaldo parlamentario para llevar a cabo su proyecto político; en el segundo de los casos, tan legítimo como el caso anterior, la solvencia depende de la solidez del obligado acuerdo alcanzado para conformar un gobierno de coalición con mayoría parlamentaria suficiente o un gobierno minoritario, monocolor o de coalición, con variable e inestable respaldo parlamentario, negociado con la oposición para sacar adelante cada una de las propuestas de Gobierno. Pues bien, en España, en términos de solvencia y estabilidad gubernamental, se ha optado por la peor de las opciones, obviamente legítima, al apostar por un minoritario gobierno de coalición en el que además el componente minoritario del mismo, UPodemos, actúa, tanto dentro como fuera del Consejo de Ministros, como si formara parte de la oposición, al extremo de que el componente mayoritario, el PSOE, tiene que votar en no pocas ocasiones con la oposición y contra su socio gubernamental, como acaba de suceder, entre otros, con el asunto de la investigación de los GAL en que los socialistas votan, para frenarla, con PP y Vox y contra Podemos, que se suma a la iniciativa de los partidos nacionalistas para iniciar pesquisas sobre los vínculos de Felipe González con la trama, ya depurada en su día y por la que fueron condenados, entre otros destacados socialistas, José Barrionuevo o Rafael Vera, beneficiarios curiosamente poco después de un indulto parcial otorgado por el gobierno de Aznar. Al margen de la conveniencia o no de hurgar en oscuros asuntos de hace más de veinte años, ya depurados tanto en el ámbito judicial como político, ni PSOE ni Podemos entienden que o se está en el gobierno o en la oposición, pero no en ambos lugares a la vez, pues es inaceptable que, siendo ambos parte del gobierno, cada uno actúe como mejor interese políticamente a sus respectivas formaciones partidarias, ya que en el Gobierno no se puede estar a la vez repicando y en misa como pretende hacer Iglesias con el interesado beneplácito de Sánchez que, entre otras cosas, calla ante el ataque de sus socios a Felipe González (pero vota en contra de que se le investigue) con el único interés de imponer el “sanchismo” en el PSOE, aunque para ello haya que denostar el llamado “felipismo” que, con sus luces y sombras, destacó durante tantos años en beneficio de la paz, el progreso y la libertad de nuestro país en momentos mucho más delicados que los actuales, salvo que nos empeñemos entre todos en lograr que sean estos tiempos actuales los más delicados y preocupantes para el futuro de España. Con estas peligrosas dosis de imprudencia, incoherencia y falta de compromiso entre los socios del minoritario gobierno de coalición, no extraña que....... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/).