Como era de esperar un
débil gobierno de coalición entre socialistas y comunistas-populistas,
minoritario en el Parlamento y sustentado en el respaldo de nacionalistas de
derechas o de izquierdas, secesionistas y abertzales, para sacar a duras penas
sus propuestas, no es el más adecuado para afrontar la gobernabilidad del
Estado y menos aún en momentos de galopante crisis sanitaria, social y económica,
necesitada, sí o sí, del apoyo de la UE, donde estos experimentos
gubernamentales social-comunistas son “rara avis”. Por ello ahora el Gobierno
de Sánchez se abre a “modular” el pacto PSOE-UP, elegido libremente por ellos,
para ganar apoyos y poder, entre otras cosas, aprobar unos Presupuestos, con el
visto bueno de Europa, que obviamente intentará que las ayudas y apoyos
financieros que España necesita estén a buen recaudo y alejados de despilfarros
y gastos demagógicos desorbitados respecto a los ingresos para reducir un
exagerado déficit cada vez menos asumible. En efecto, Sánchez, desbordado por
la crisis galopante, es consciente por fin de las debilidades de su Gobierno, y
lanza así un guiño al PP, advirtiendo a Podemos, su socio preferencial, de que
tendrá que adaptar su programa a las circunstancias para aprobar una cuentas
que no cuadran con las recetas del populismo-comunista, pues ya no se puede
seguir gobernando con los Presupuestos del popular Montoro, como ha sucedido hasta
ahora. Casado, por su parte, recoge el guante del Presidente a medias, pues
exige que se rompa la coalición y se busquen otras fórmulas de gobernabilidad
aunque se muestra dispuesto a alcanzar pactos sanitarios y económicos (como en
turismo o industria), mientras barones del PP le piden que negocie y busque
acuerdos a largo plazo con el Gobierno. Al final, superado el estado de alarma
y la situación de excepcionalidad, Sánchez se ve obligado a preparar la
alternativa a Iglesias para negociar los Presupuestos, asumiendo que necesitará
nuevos compañeros de viaje para salir airoso de las cuentas que, sin duda,
dictará la UE. Por su parte el PP, mientras debate el coste de un “no” en
asuntos económicos, asume que la UE le pedirá que apoye los Presupuestos y es
consciente de que Bruselas quiere un acuerdo en el que no esté Podemos…..y
Ciudadanos advierte de que es muy difícil aprobar las cuentas con los de
Iglesias. De entrada, populares y socialistas chocan frontalmente por el fondo
europeo, temiendo el Ejecutivo que la actitud del PP, apoyando un previsible
férreo control sobre el plan, perjudique a España. Por su parte los grandes
empresarios reclaman consenso a los políticos y piden estabilidad y seguridad jurídica,
aportando iniciativa frente a ideología en una cubre empresarial. Desde dicha
cumbre empresarial mandan un claro mensaje al Ejecutivo para relanzar el país a
base de mejor fiscalidad, estabilidad, acabar con el caos regulatorio y apostar
decididamente por el empleo; un clamor empresarial para exigir seguridad
jurídica, pues quienes han de invertir sus dineros no pueden depender de
caprichosas iniciativas demagógicas, ni de bandazos legislativos irresponsables
que pongan en riesgo sus fortunas, menos aun cuando..... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista,
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jueves, 18 de junio de 2020
lunes, 15 de junio de 2020
SOLUCIONES COMUNISTAS
Cuando ya estamos
controlando la epidemia del coronavirus y esperando que nuevos rebrotes no
vuelvan a hundirnos en el agujero de un nuevo confinamiento, nos toca afrontar
la pandemia económica, no vaya a ser que en vez de morirnos a causa del virus
fallezcamos de hambre y miseria. Pero salir de la galopante crisis económica en
la que estamos inmersos requiere de amplios consensos políticos, de un gobierno
sólido y fuerte, del apoyo imprescindible de la UE y de planteamientos realistas
y viables frente a demagogias populistas radicales que, en el mejor de los
casos (imaginen en el peor de los casos), sólo traen pan para hoy y hambruna para
mañana, como sucedió en los regímenes comunistas de la antigua URSS y como
sucede en aquellos lugares donde el neo-comunismo populista, rancio pero
disfrazado de modernidad, sigue gobernando. Pues bien, mientras el Partido
Popular Europeo, el grupo mayoritario en la UE, exige, como es lógico, duros
controles a España por las ayudas que tenga que prestar y, como es lógico, los populares
españoles se suman a la propuesta de su familia ideológica europea, la
izquierda española acusa por ello al PP de trabajar “contra España y Europa” en
Bruselas, mientras el Ministro Alberto Garzón saca a relucir sus recetas
comunistas como solución, manifestando “no he cambiado de opinión por ser
ministro: el comunismo sigue teniendo vigencia”, “hay que ver las
nacionalizaciones caso por caso”, “habrá que evaluar el impuesto a la banca,
que tiene una deuda patriótica con el país” y “tendremos que reducir el déficit
pero vía ingresos, no recortando gastos”. Ya ven, gastar y gastar más, en vez
de gastar menos y mejor, como si el dinero fuera infinito y no tuviéramos que
pedirlo o sacarlo vía impuestos a una ciudadanía económicamente maltrecha.
Mientras tanto el Gobierno de Sánchez, del que forma parte Garzón, lleva al
Presupuesto lo esencial de su pacto con Podemos, y mantiene las principales
subidas de impuestos a las empresas, aunque suavizará algunas medidas,
conociéndose que de momento, el Presidente renuncia a reestructurar el
Ejecutivo pues “sería ir a elecciones” y que agradece el “balón de oxígeno” de
Arrimadas ya que con los variopintos socios del gobierno de coalición
“paseábamos al borde del abismo”. Al efecto, como si se tratara del líder de la
oposición, Ciudadanos es recibido en Moncloa a bombo y platillo para aprobar
los PGE, mientras los socios del Gobierno ya recelan de los planes del
Presidente para el nuevo escenario post-Covid, en tanto que el Vicepresidente
Iglesias redacta un plan para nacionalizar (concepto sagrado del comunismo) las
residencias tras la polémica sobre la gestión de las mismas y llevará al
Congreso una proposición para “limitar” la gestión privada, una “expropiación”
con un coste de unos 10.000 millones para el Estado. Por su parte Garamendi,
presidente de la CEOE, explica el contenido de una cumbre de empresarios en la
que más de cien líderes de las principales empresas (generadoras de riqueza y
puestos de trabajo rentable en una economía de mercado frente a la economía
estatalizada de los regímenes comunistas) aportarán sus ideas para afrontar el
futuro, pues, según él, “estamos aquí para empujar la recuperación de España”;
y por su parte, Luis de Guindos, Vicepresidente del BCE, manifiesta que “el
Gobierno debe buscar el consenso con la oposición si se quiere salir de la
crisis” y añade: “espero que los países hayan entendido qué significa rescatar
a grandes empresas, sobre todo que se trata de una medida temporal”. Ya ven,
con las..... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista,
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jueves, 11 de junio de 2020
INDECENTE ESPECTÁCULO POLÍTICO
Mientras, a trancas y
barrancas, intentamos alcanzar la “nueva normalidad” en medio de una preocupante
crisis económica galopante, nuestros políticos, tanto los que gobiernan como
los que están en la oposición en los distintos ámbitos territoriales, incluido
el ámbito nacional español, nos brindan sucesivos indecentes espectáculos
políticos, preñados de descalificaciones mutuas y salidas de tono, cada vez
menos digeribles por la ciudadanía, que espera soluciones a los infinitos
problemas que padece en vez de refriegas propagandísticas con fines
electoralistas que sólo conducen a aumentar la incertidumbre y la inestabilidad
política tan perjudiciales para España en estos momentos. En efecto, en este
irresponsable proceder de unos y otros, en vez de buscar soluciones
consensuadas, sólidas y solventes, se busca el insulto y la descalificación
gratuita del oponente, envuelto en mentiras o medias verdades, para echarse
irresponsable y cínicamente en cara la culpa de los efectos trágicos de la
pandemia, incluidas las muertes, incluso olvidando que en el territorio
autonómico vecino, donde cuecen las mismas habas, es tu opción política la que
gobierna; en definitiva, un indecente comportamiento que hace imposible
cualquier necesaria y saludable investigación de posibles errores de unos u
otros en la gestión de la crisis con arreglo a las competencias que cada uno
tenga encomendadas. De ahí que, mientras en Francia o Italia las Fiscalías
correspondientes, sí investigan a sus gobiernos con absoluta normalidad, en
España cualquier investigación al respecto se convierte en una verdadera
odisea, al extremo de que aquí tanto la Abogacía del Estado como la Fiscalía se
oponen, por ejemplo, a la investigación sobre presuntas responsabilidades del
Delegado del Gobierno en Madrid sobre la permisividad de las manifestaciones
del 8-M, al extremo de que la jueza instructora, Carmen Rodríguez-Medel, ha de
plantarse ante las trabas de la Fiscalía rechazando suspender la comparecencia
del Delegado, imputado en principio por prevaricación, y teniendo que señalar
las “reticencias” del Gobierno a entregar la documentación solicitada por el
juzgado de forma reiterada o teniendo que defender el informe del forense (o el
de la Guardia Civil) ante los irresponsables ataques de la Abogacía del Estado
y la Fiscalía, quienes piden el archivo de la causa cuando debieran ser los más
interesados en esclarecer los hechos, pues “es clave a efectos de valorar si se
dictaron resoluciones a sabiendas de su injusticia” o no se dictaron. Un
informe del forense que, en principio, desarma a Illa y Simón, considerando que
“la hecatombe se veía venir” y acusándoles de “subestimar la gravedad” de la
epidemia y su “fulminante desarrollo” pese a las alertas, pues “las
declaraciones de Simón no se corresponden con la realidad….la crisis era
previsible para quien sabe de epidemiología” por lo que Illa debió aconsejar
cancelar las “reuniones masivas ya el 3 de marzo”. Obviamente la jueza, alabada
cuando instruía los “masters” supuestamente regalados a Casado o Cifuentes
mientras ahora la critican, acusa al Gobierno de entorpecer la investigación y
toma declaración al Delegado del Gobierno quien manifiesta que ni vio “riesgo”
en el 8-M, entre otras manifestaciones permitidas en esos días, ni nadie del
Ejecutivo le avisó al respecto, asegurando que “no había elementos para
prohibir el ejercicio de un derecho fundamental”, pese a las...... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista,
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lunes, 8 de junio de 2020
NEPOTISMO DEDOCRÁTICO
Basta echar un vistazo a
las hemerotecas para concluir que el uso y abuso de la “dedocracia” o nepotismo
dedocrático, es decir, el nombramiento a dedo o “trato de favor hacia
familiares o amigos, a los que se otorgan cargos o empleos públicos por el mero
hecho de serlo, sin tener en cuenta otros méritos”, es un endémico y despreciable
comportamiento político (cuando no ilegal y siempre poco ético) entre nuestros
gobernantes del signo ideológico o ámbito territorial que sea. Es bien fácil
encontrar noticias como, en junio de 2014: “escándalo mayúsculo en el Tribunal
de Cuentas: el 10% de su plantilla son familiares de altos cargos” (“el hermano
de Aznar, la esposa de Trillo….en la lista de parientes colocados”; “esposas,
cuñadas, primos carnales, hermanos, sobrinos, hijos, nueras, yernos y hasta
amigos de la infancia” forman parte de “la lista de supuestos enchufados”); como,
en marzo de 2017: “el gobierno cesa a la sobrina de Guindos enchufada en
Washington”; como, en septiembre de 2019; “hijos, hermanos, tíos…enchufismo en
el PSM” tras el escándalo del enchufe y posterior cese de la hermana de la
alcaldesa socialista de Móstoles; o como, octubre de 2019: “el PP denuncia el
enchufismo y la compra de votos del PSOE en Andalucía y le urge a dar ya
explicaciones”…… Son sólo unos cuantos ejemplos de la interminable lista de
casos de nepotismo democrático practicado por aquellos partidos cuando
gobiernan, ya sean PP, PSOE u otros evidenciando que el nepotismo democrático
es un mal sin ideología que todos denuncian cuando están en la oposición y
todos practican cuando gobiernan, haciendo gala de una hipocresía indecente que
los ciudadanos debiéramos recordar a la hora de ir a las urnas, aun a riesgo de
quedarnos sin opciones políticas dónde elegir, en vez de aplicarnos el viejo
refrán de “mal de muchos, consuelo de tontos” y rendirnos a la resignación.
Sánchez, actual gobernante y último jefe de la oposición, prometía en 2014 que
“el enchufismo y la endogamia van a acabar” ya que es necesario “descolonizar
todas las instituciones” y así “prestigiar la democracia”, mientras criticaba
la práctica de las “puertas giratorias” o movimientos de altos cargos entre el
sector público y el sector privado y viceversa pues “puede ser legal” pero la
política “tendría que ir dos pasos por delante de la legalidad y dar ejemplo”;
y en 2017 apostaba por crear “un nuevo partido socialista” diciendo “al PSOE le
vamos a dar la vuelta, lo vamos a renovar, vamos a hacer un nuevo Partido
Socialista” para que “prime la meritocracia y no el enchufismo”. Sin embargo
hoy, ya en el Gobierno, el “dedócrata” Sánchez, culmina, contra lo que
prometía, su larga lista de “enchufados” (casi cien y 30 de ellos denunciados)
troceando una Dirección General para fabricar a medida un puesto casi sin
competencias para su amigo de la infancia Iñaqui Carnicero, pues, según el
Gobierno, no había ningún funcionario capacitado para el cargo. A Sánchez, como
al resto de gobernantes, le viene muy bien que la Ley disponga que para los
puestos de Director General sean nombrados funcionarios de carrera con el nivel
requerido, salvo que se establezcan excepciones a esa norma por decretos
ministeriales que justifiquen esa decisión en puestos concretos. Es el
coladero, pues ya ven, la justificación es obvia: entre todos los funcionarios
del Cuerpo de Arquitectos de la Hacienda Pública no hay ninguno tan idóneo como
Carnicero, que no es funcionario pero sí el amigo del alma de Sánchez, para
ocupar la recientemente creada Dirección General. Y ahora además, desde el.......(sigue leyendo en Blog Mi punto de vista,
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jueves, 4 de junio de 2020
LA POLICÍA PATRIÓTICA DE SÁNCHEZ
Que el Ministro Marlasca
ha mentido en sede parlamentaria es una obviedad manifiesta, especialmente
desde que, filtrado o no, se publica una nota oficial interna de la Dirección
General de la Guardia Civil enviada al Secretario de Estado de Seguridad en la
que la Directora General, María Gámez, le propone “el cese del destino del
coronel Don Diego Pérez de los Cobos como Jefe de la Comandancia de Madrid por
pérdida de confianza de esta Dirección General y del Equipo de Dirección del
Ministerio del Interior por no informar del desarrollo de investigaciones y
actuaciones de la Guardia Civil en el marco operativo y de policía Judicial con
fines de conocimiento” (fin de la cita, que diría Rajoy). El ministro, ante el
escándalo por el cese de clara apariencia irregular, incluso antes de conocerse
la citada nota interna, manifiesta en sede parlamentaria y en los medios que
dicho cese nada tiene que ver con actuaciones relacionadas con el 8-M, cuyo
informe por parte de la Benemérita es igualmente filtrado a los medios, y
sostiene que el cese “es sencillamente una política normal de redistribución de
nuevos equipos”, “un cambio de equipos, un proceso natural de sustitución
basado en la confianza” y “no tiene ninguna otra razón” (fin de la cita).
Argumentos, más o menos discutibles, que, finalmente, saltan por los aires tras
conocerse el citado escrito interno, demostrando que el Ministro ha mentido
descaradamente, lo que avala una petición de dimisión o cese del mismo, como
sucedería en cualquiera de los países de la UE en caso similar, pues ministros
que mienten descaradamente y se les pilla con el carrito del helado no son
dignos de seguir detentando el cargo. Peor aún si además, en este caso, niega
expresamente cualquier injerencia o presión del Ministerio sobre el coronel, lo
que supondría, como se demuestra ahora, que al militar se le estaba pidiendo la
comisión de una ilegalidad ya que por expresa orden de la jueza le estaba
vedado informar, salvo a ella, de la investigación que, como Policía Judicial,
se estaba llevando a cabo, lo que sería susceptible de delitos graves por parte
de los responsables del Ministerio. Sin embargo, tras atrincherarse Marlaska en
el Senado, repitiendo que no piensa dimitir pese a la intolerable nota de su
subordinada, Sánchez le da además en el Congreso “todo su apoyo” pese a quedar demostradas sus
mentiras y las presiones desde el Ministerio al coronel, cesado de forma
fulminante por no someterse a la comisión de una ilegalidad, mientras la oposición
reclama su dimisión y los jueces denuncian su injerencia en una investigación.
Así Moncloa, insólitamente, arropa a Marlaska, que mintió en el Congreso y en
el Senado, mientras en la Benemérita, una de las instituciones mejor valoradas
por los españoles (salvo por secesionistas, nacionalistas y filoterroristas),
sostienen que “debe irse toda la cúpula para frenar el golpe”, pues Sánchez,
asumiendo el argumentario antisistema de Podemos en toda su plenitud, ya ve
“policía patriótica” en la Guardia Civil, que teme que el Gobierno les
desmilitarice. En efecto, Sánchez en el Congreso ya asume sin rubor alguno las
teorías de populistas e independentistas y asocia la destitución de Pérez de
los Cobos con las “cloacas” de Interior para salvar al Ministro, desacreditando
a la Benemérita pese a las evidencias documentales de que actuó de forma
correcta ante las presiones recibidas, mientras algunos ya acusan a la Guardia
Civil de usar ahora un “off the record” de Irene Montero sobre el 8-M (otro
asunto que no tiene desperdicio) para corregir errores del anterior informe
aunque manteniendo la tesis inicial. Por su parte...... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista,
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lunes, 1 de junio de 2020
UN JUEGO PELIGROSO
Desde hacía ya mucho
tiempo se habían disipado en España los fantasmas del golpismo, que ahora
resurgen de nuevo a instancias precisamente de la Vicepresidencia primera del
Gobierno y de su partido, UPodemos, de clara vocación por los llamados
“gobiernos autoritarios” o “democracias populares o populistas” de extrema
izquierda. Un juego peligroso por parte de los radicalismos extremos, ya sean
de izquierdas o de derechas, tan dañinos unos como otros, que son los primeros
interesados en que el golpismo tenga cabida en el debate y el ambiente
político, cuando en España, se mire como se mire, ninguna de las circunstancias
avala, hoy por hoy, la más mínima posibilidad de materializar un Golpe de
Estado, ni de extrema izquierda ni de extrema derecha, por más que algunos se
interesen en agitar los fantasmas del miedo aunque sólo sea para mantener
contentas y radicalizadas a sus clientelas. En este contexto cabe enmarcar las
acusaciones de golpismo por parte del radical Pablo Iglesias al radical
Espinosa de los Monteros (léase de UPodemos a Vox) en plena sesión
parlamentaria de la Comisión de Reconstrucción, reventándola tras el abandono
de éste al decirle el Vicepresidente en sede parlamentaria que a Vox le
gustaría dar “un golpe de Estado” mientras le acusaba de cobardía al añadir que
si no lo dan es porque “no se atreven”. ¿Está incitando Podemos a Vox a que
intente dar un golpe de Estado? Lo cierto es que, de momento, Iglesias,
olvidando sus responsabilidades como Vicepresidente de Gobierno y situándose en
el papel de líder populista radical de izquierdas, revienta en el Congreso la
Comisión de la Reconstrucción acusando a Vox de golpista y culpando a los
recortes del PP de los efectos de la pandemia…… y, ya se sabe, el golpismo
siempre requiere como caldo de cultivo el deterioro de las instituciones
democráticas y el malestar social y económico generalizado como sucede
desgraciadamente en estos momentos en España, es decir, el famoso “cuanto peor,
mejor”. Y por si no quedara claro, va posteriormente la Ministra Irene Montero,
compañera de Iglesias, y acusa a PP y Vox (mejor matar dos pájaros de un tiro)
de llevar “semanas llamando a la insubordinación del ejército” y de alentar “a
la rebelión”. En fin acusaciones muy graves, más aún si las hacen miembros del
Gobierno, que debieran tener cierta mesura por mera responsabilidad
institucional, mientras los Vicepresidentes Calviño e Iglesias exhiben sus
diferencias sobre los planes de reconstrucción, en este caso sobre la política
fiscal. Y es que Iglesias, más en su papel de radical líder populista de
izquierdas que en el de Vicepresidente del Gobierno, exhibe radicalismo extremo
para no perder su sitio protagónico en el Ejecutivo frente a sectores moderados
del mismo que minimizan su papel pues “lo suyo no es trabajar las medidas, es
la propaganda” aunque reconocen que su extremismo beneficia a Sánchez porque
así destaca su perfil más institucional….¡vamos, la estrategia del malo y el
bueno!. Todo ello en plena crisis de la Abogacía del Estado donde, según se
publica, miembros del cuerpo jurídico de élite relatan las presiones del
Gobierno con frases como “alzas la voz y te cortan la cabeza”, “se lanza el
mensaje de que al disidente se le purga y le quitan los complementos, hay
miedo”, “las presiones han existido con todos los gobiernos, pero nunca con
esta intensidad” ya que “se han atravesado todas las líneas rojas para seguir
los designios del Gobierno”. Entretanto algunos barones, tanto..... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista,
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jueves, 28 de mayo de 2020
DESMADRE ANTIDEMOCRÁTICO
Por si no tuviéramos
suficiente con la que está cayendo en plena pandemia y con la galopante crisis
económica que sufrimos, el Gobierno de Sánchez-Iglesias, tras el tormentoso y
polémico acuerdo con Bildu, nos brinda además un indecente desmadre antidemocrático,
en el fondo y las formas, con una flagrante injerencia del Poder Ejecutivo en
el Poder Judicial, por parte, en este caso, del Ministerio de Interior, que,
por desmentida y matizada que sea en boca del ministro, es más que evidente. En
efecto, aunque el Ministro lo niegue en el Congreso de los Diputados, el
Ministerio dirigido por Grande-Marlaska atenta contra la separación de poderes
del Estado y contra la consecuente independencia judicial, básica en el Estado
Democrático de Derecho, al cesar al Jefe de la Guardia Civil en Madrid, el
Coronel Pérez de los Cobos, por negarse éste, como es su obligación, a
entregarle un informe confidencial sobre el 8-M que la jueza instructora del
caso le había encomendado al Instituto Armado en calidad de Policía Judicial,
con la advertencia expresa de que el equipo encargado de elaborarlo sólo debía
entregárselo a ella, tal como es preceptivo en estos casos. Los hechos hablan
por sí solos: Marlaska usa a tres superiores del coronel para presionarle,
pues, al parecer, un teniente general y un general llaman a Pérez de los Cobos,
con una inmaculada hoja de servicios, para preguntarle si la Policía Judicial
había dado informes a la jueza sobre la actuación del Delegado del Gobierno en
Madrid el 8-M, recibiendo como respuesta del coronel que era un asunto judicial
y que él desconocía los detalles, y, ante ello, la Directora General de la
Guardia Civil le insiste en que es un tema “muy sensible” para el Ejecutivo,
pero al recibir idéntica respuesta se produce el fulminante cese del coronel,
provocando, ante semejante afrenta, la dimisión del “número dos” del Cuerpo, el
Teniente General Laurentino Ceña y, acto seguido, el cese del “número tres”, el
general Fernando Santafé porque “no está conforme” con el nombramiento del
nuevo “número dos”. Una purga en toda regla se mire como se mire, mientras los
juristas, con toda la razón, afirman que el ministro pidió al coronel que
cometiera un delito. Por su parte un Marlaska acorralado, ante el escándalo
provocado, niega cualquier injerencia apelando al manido recurso de una
remodelación normal dentro del Ministerio, a la que obviamente tiene derecho,
por haber perdido la confianza en el Coronel De los Cobos, mientras, para
aplacar los ánimos, anuncia, como si fuera obra suya, una subida salarial a la
Guardia Civil que ya estaba pactada en 2018 por el anterior Gobierno y los
sindicatos policiales, provocando con ello más críticas contra el Ministro al
considerar el Instituto Armado que “el honor no se compra” tras el “cese
político” del coronel, quien, para negarse a entregar el informe al Ministro,
esgrimió, tal como procede, la “rigurosa reserva” a la que está obligada la
Policía Judicial, en este caso bajo su mando pero dependiente exclusivamente
del juez instructor, en este caso la jueza que investiga los posibles delitos,
si los hubiere, cometidos por permitir la multitudinaria manifestación del 8-M,
mientras dicha jueza advierte que actuará contra Interior si se demuestra que
el cese del coronel ha sido por obediencia. En fin, blanco y en botella, leche.
Marlaska desata en la Guardia Civil la mayor crisis desde el famoso caso
Roldán, mientras mandos policiales creen que el “autoritario” cese del coronel
es un aviso a navegantes. Entretanto..... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista,
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