Mientras la CUP se hace
con el control del proceso soberanista, efectuando los anuncios relevantes
sobre el referéndum y exigiendo ceses en el Govern, pone la guinda el
Ayuntamiento de Sabadell planteándose quitar una plaza a Antonio Machado, por
ser, según un informe de un historiador impresentable, “españolista y
anticatalán”, incluyendo además a otras relevantes personalidades, entre ellos
Goya y Calderón, por ser propios de “un modelo pseudocultural franquista”… Menos
mal que el alcalde, en un ataque inesperado de cordura, rectifica e “indulta” a
Machado, evitando así la consolidación de semejante esperpento que, sólo por
plantearlo en el citado informe, ya es impresentable. Entretanto el Parlament
inicia un periodo de sesiones decisivo para el pulso soberanista al Estado de
Derecho, poniendo Forcadell en marcha los trámites para la “desconexión” de
Cataluña pero manteniendo oculta la ilegal ley del referéndum, mientras la CUP
quiere aprobar una ley de ruptura antes incluso de que se celebre la consulta,
y mientras el PP y el gobierno de Rajoy descartan aplicar el artículo 155 de la
Constitución para evitar la consulta, alegando que no hay tiempo para emplear
ese recurso constitucional, aunque el portavoz popular advierte de que se
aplicarán “medidas más oportunas”. Esperemos, en todo caso, que al Gobierno,
con apoyo o sin él de la oposición, no le tiemble el pulso para atajar este
intolerable desafío totalitario. Y todo ello cuando, según NCReport, la mayoría
de catalanes, el 56´5%, cree que el TC frenará a Puigdemont, el 48´6% se opone
a que Cataluña se convierta en un estado independiente y los partidarios del
secesionismo, descendiendo 3´5 puntos en el último mes, se quedan en el 41´5%,
y el 57% considera que el President ha descuidado la gestión
político-administrativa por la deriva independentista. Además, según la
encuesta, Junqueras rentabiliza el “procés” en las urnas, ya que ERC se
convertiría en la primera fuerza política del Parlament logrando el 50´8% de
los votos de Junts pel Sí frente al 31´9% que obtendría el PDeCAT; en efecto,
según la encuesta, en caso de celebrarse elecciones autonómicas, los resultados
serían: ERC 23´9% y 40 escaños frente al 13´9% y 19 escaños del PDeCAT
(actualmente Junts pel Sí, que engloba a ambos, tiene el 39´6% y 62 diputados);
Ciudadanos 17´5% y 24 escaños (actualmente, 17´9% y 25); PSC 13´9% y 17
(actualmente 12´7% y 16); CSQP o la melé populista, 12´1% y 16 (actualmente
8´9% y 11); PP 9´5% y 12 (actualmente 8´5% y 11); y CUP 6´5% y 7 (actualmente
8´2% y 10). Basta echar un vistazo a los resultados para constatar que el
soberanismo pasaría de los actuales 72 escaños (62 de Junts pel Sí y 10 de la
CUP) a 66 (40 de ERC, 19 de PDeCAT y 7 de CUP), perdiendo por tanto la actual
mayoría en el Parlament ya que el ascenso de ERC no compensa el hundimiento de
PDeCAT y CUP, aunque siempre, teniendo presente lo que decidan los populistas
de Cataluña Sí que se Puede, quienes son los más beneficiados hasta el momento
pasando de sus actuales 11 escaños a 16 ( 5 escaños más, probablemente a costa
de CUP, que pierde 3 y de Junts pel Sí que pierde otros 3), mientras el PSC
ganaría un escaño (el que sobra del cálculo anterior) y el PP otro (el que
pierde Ciudadanos). En fin, así sería el... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)
miércoles, 16 de agosto de 2017
lunes, 14 de agosto de 2017
LA SEGURIDAD EN EL PRAT
Es obvio que no todos
los trabajos son iguales, por lo que, en caso de huelga de los trabajadores,
ésta no puede ser tratada igualmente debido al distinto impacto social que tenga
al afectar distintamente a los derechos de los ciudadanos. Dicho de otra forma,
garantizando obviamente el derecho de huelga de cualquier trabajador, no es lo
mismo si lo ejercen los trabajadores de una fábrica de zapatos, por ejemplo,
que si lo ejercen los trabajadores encargados de la seguridad de un aeropuerto.
En el primer caso no hay colisión con otros derechos ciudadanos y, salvo que
los huelguistas ejerzan la violencia, las autoridades no tienen por qué actuar;
en el segundo caso, sí, para garantizar la seguridad y los derechos de otros
ciudadanos, ajenos al conflicto laboral. Es lo que está sucediendo con los
trabajadores de Eulen, la empresa contratada por Aena para garantizar la
seguridad en el aeropuerto de El Prat en Barcelona, donde, fracasadas todas las
negociaciones y tras varios días de paros intermitentes temporales, los
vigilantes de El Prat van a la huelga indefinida y en pleno puente de mayo
(están lógicamente en su derecho de hacerlo), cuando las aglomeraciones en el
mismo aumentan el riesgo de inseguridad, por lo que el Gobierno, obligado a
garantizar la seguridad ciudadana y el tráfico aéreo con todas las garantías,
máxime si estamos en cierto nivel de alerta terrorista yihadista, decide que
unos 200 guardias civiles asuman desde hoy los controles de seguridad del
aeropuerto de Barcelona, tal como había advertido en el periodo de negociación
entre la empresa y sus trabajadores. Lo insólito es que, desde algunos sectores
políticos y sindicales, semejante advertencia gubernamental y su posterior
decisión se considere como una coacción e intromisión en el derecho de huelga
con la intención de amedrentar a los trabajadores. Este Gobierno, como
cualquier otro gobierno responsable, hace sencillamente lo que tiene y debe
hacer al destinar “los guardias civiles necesarios” para garantizar la seguridad
en el aeropuerto, mientras acelera la designación de un árbitro independiente
que dicte un laudo para acabar con el conflicto laboral, mientras, por su
parte, la Generalitat también ofrece a los Mossos d´Esquadra para reforzar la
seguridad. ¿Acaso el Gobierno debía quedarse con los brazos cruzados ante el
riesgo de inseguridad manifiesta? ¡No quiero ni pensar qué dirían estos
críticos a las decisiones gubernamentales si... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)
viernes, 11 de agosto de 2017
NO A LA NACIÓN DE NACIONES
Aunque sólo se trate de
encuestas, según NCReport, los votantes del PSOE están contra la “nación de
naciones” que promueve Pedro Sánchez y que rechaza Susana Díaz, pues a la
pregunta de si España debe ser una “nación de naciones” el 77´1% dice “no”, el
13´8% dice “sí” y el 9´1% no sabe o no contesta. Imaginen los resultados si la
encuesta fuese dirigida a todos los votantes y no sólo a los votantes
socialistas. Es obvio pues que tan pintoresca propuesta de este “nuevo PSOE” no
es el acicate que le hace subir cinco puntos en porcentaje de voto, según la
encuesta del CIS, con tan escaso apoyo que semejante ocurrencia tiene entre los
españoles, entre otras cosas, porque para conformar una “nación de naciones” es
imprescindible que primero haya “naciones”, lo que no es el caso, salvo que,
rizando el rizo, para crearlas, nos dediquemos a desmembrar primero la “nación
española”, consolidada como tal a lo largo de los siglos (España y los
españoles tienen entidad propia como tal, al igual que Francia y los franceses,
Alemania y los alemanes, etc, etc) para
dar rango legal de nación a las CCAA que hoy la conforman y después esperar que
éstas, ya independientes, decidan si componen la “nación de naciones” española…
algo insólito se mire como se mire. Entretanto, se forma el primer gobierno
PSOE-Podemos en la CA de Castilla-La Mancha (o de la nación
castellano-manchega) como preludio de un futuro Gobierno de España, ya que
Podemos presiona al PSOE para formarlo cuanto antes, con lo que el pacto
gubernamental castellano manchego se convierte en un ensayo indiscutible al
respecto, al extremo de que Echenique propone que el Ejecutivo social-podemita
de Castilla-La Mancha “marque el rumbo” mientras pide a Sánchez que prepare
cuanto antes una moción de censura a Rajoy, aunque, de momento, García-Page,
que por activa y pasiva dijo que jamás habría una alianza gubernamental con los
podemitas, mantenga que “a Rajoy hay que echarlo sacando más votos, no con
pactos espurios” (teniendo en cuenta que García-Page no sacó más votos que el
PP en Castilla-La Mancha y pactando con Podemos han echado a Cospedal, no se
entiende bien a qué “pactos espurios” se refiere….seguro que al suyo, no,
supongo yo). En todo caso, y hablando de pactos, justo un día antes de este
pacto gubernamental de Page con Podemos, ya acordaron “sobresueldos” para los
altos cargos, aprobando que los dirigentes que sean funcionarios tengan el
nivel máximo de salario cuando vuelvan a la Administración (lo que va delante,
va delante). Y, mientras la alianza gubernamental castellano-manchega divide a
Podemos (los anticapitalistas, integrados en Podemos, lo critican y ponen a
parir al PSOE, nuevo socio de Page, aireando todas su miserias pasadas como
parte de “la casta”), Guillermo Fernández Vara, el presidente socialista de
Extremadura (o de la “nación” extremeña) considera que... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)
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