miércoles, 16 de agosto de 2017

MACHADO, ESPAÑOLISTA Y ANTICATALÁN


                        Mientras la CUP se hace con el control del proceso soberanista, efectuando los anuncios relevantes sobre el referéndum y exigiendo ceses en el Govern, pone la guinda el Ayuntamiento de Sabadell planteándose quitar una plaza a Antonio Machado, por ser, según un informe de un historiador impresentable, “españolista y anticatalán”, incluyendo además a otras relevantes personalidades, entre ellos Goya y Calderón, por ser propios de “un modelo pseudocultural franquista”… Menos mal que el alcalde, en un ataque inesperado de cordura, rectifica e “indulta” a Machado, evitando así la consolidación de semejante esperpento que, sólo por plantearlo en el citado informe, ya es impresentable. Entretanto el Parlament inicia un periodo de sesiones decisivo para el pulso soberanista al Estado de Derecho, poniendo Forcadell en marcha los trámites para la “desconexión” de Cataluña pero manteniendo oculta la ilegal ley del referéndum, mientras la CUP quiere aprobar una ley de ruptura antes incluso de que se celebre la consulta, y mientras el PP y el gobierno de Rajoy descartan aplicar el artículo 155 de la Constitución para evitar la consulta, alegando que no hay tiempo para emplear ese recurso constitucional, aunque el portavoz popular advierte de que se aplicarán “medidas más oportunas”. Esperemos, en todo caso, que al Gobierno, con apoyo o sin él de la oposición, no le tiemble el pulso para atajar este intolerable desafío totalitario. Y todo ello cuando, según NCReport, la mayoría de catalanes, el 56´5%, cree que el TC frenará a Puigdemont, el 48´6% se opone a que Cataluña se convierta en un estado independiente y los partidarios del secesionismo, descendiendo 3´5 puntos en el último mes, se quedan en el 41´5%, y el 57% considera que el President ha descuidado la gestión político-administrativa por la deriva independentista. Además, según la encuesta, Junqueras rentabiliza el “procés” en las urnas, ya que ERC se convertiría en la primera fuerza política del Parlament logrando el 50´8% de los votos de Junts pel Sí frente al 31´9% que obtendría el PDeCAT; en efecto, según la encuesta, en caso de celebrarse elecciones autonómicas, los resultados serían: ERC 23´9% y 40 escaños frente al 13´9% y 19 escaños del PDeCAT (actualmente Junts pel Sí, que engloba a ambos, tiene el 39´6% y 62 diputados); Ciudadanos 17´5% y 24 escaños (actualmente, 17´9% y 25); PSC 13´9% y 17 (actualmente 12´7% y 16); CSQP o la melé populista, 12´1% y 16 (actualmente 8´9% y 11); PP 9´5% y 12 (actualmente 8´5% y 11); y CUP 6´5% y 7 (actualmente 8´2% y 10). Basta echar un vistazo a los resultados para constatar que el soberanismo pasaría de los actuales 72 escaños (62 de Junts pel Sí y 10 de la CUP) a 66 (40 de ERC, 19 de PDeCAT y 7 de CUP), perdiendo por tanto la actual mayoría en el Parlament ya que el ascenso de ERC no compensa el hundimiento de PDeCAT y CUP, aunque siempre, teniendo presente lo que decidan los populistas de Cataluña Sí que se Puede, quienes son los más beneficiados hasta el momento pasando de sus actuales 11 escaños a 16 ( 5 escaños más, probablemente a costa de CUP, que pierde 3 y de Junts pel Sí que pierde otros 3), mientras el PSC ganaría un escaño (el que sobra del cálculo anterior) y el PP otro (el que pierde Ciudadanos). En fin, así sería el... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)

lunes, 14 de agosto de 2017

LA SEGURIDAD EN EL PRAT


                        Es obvio que no todos los trabajos son iguales, por lo que, en caso de huelga de los trabajadores, ésta no puede ser tratada igualmente debido al distinto impacto social que tenga al afectar distintamente a los derechos de los ciudadanos. Dicho de otra forma, garantizando obviamente el derecho de huelga de cualquier trabajador, no es lo mismo si lo ejercen los trabajadores de una fábrica de zapatos, por ejemplo, que si lo ejercen los trabajadores encargados de la seguridad de un aeropuerto. En el primer caso no hay colisión con otros derechos ciudadanos y, salvo que los huelguistas ejerzan la violencia, las autoridades no tienen por qué actuar; en el segundo caso, sí, para garantizar la seguridad y los derechos de otros ciudadanos, ajenos al conflicto laboral. Es lo que está sucediendo con los trabajadores de Eulen, la empresa contratada por Aena para garantizar la seguridad en el aeropuerto de El Prat en Barcelona, donde, fracasadas todas las negociaciones y tras varios días de paros intermitentes temporales, los vigilantes de El Prat van a la huelga indefinida y en pleno puente de mayo (están lógicamente en su derecho de hacerlo), cuando las aglomeraciones en el mismo aumentan el riesgo de inseguridad, por lo que el Gobierno, obligado a garantizar la seguridad ciudadana y el tráfico aéreo con todas las garantías, máxime si estamos en cierto nivel de alerta terrorista yihadista, decide que unos 200 guardias civiles asuman desde hoy los controles de seguridad del aeropuerto de Barcelona, tal como había advertido en el periodo de negociación entre la empresa y sus trabajadores. Lo insólito es que, desde algunos sectores políticos y sindicales, semejante advertencia gubernamental y su posterior decisión se considere como una coacción e intromisión en el derecho de huelga con la intención de amedrentar a los trabajadores. Este Gobierno, como cualquier otro gobierno responsable, hace sencillamente lo que tiene y debe hacer al destinar “los guardias civiles necesarios” para garantizar la seguridad en el aeropuerto, mientras acelera la designación de un árbitro independiente que dicte un laudo para acabar con el conflicto laboral, mientras, por su parte, la Generalitat también ofrece a los Mossos d´Esquadra para reforzar la seguridad. ¿Acaso el Gobierno debía quedarse con los brazos cruzados ante el riesgo de inseguridad manifiesta? ¡No quiero ni pensar qué dirían estos críticos a las decisiones gubernamentales si... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)

viernes, 11 de agosto de 2017

NO A LA NACIÓN DE NACIONES


                        Aunque sólo se trate de encuestas, según NCReport, los votantes del PSOE están contra la “nación de naciones” que promueve Pedro Sánchez y que rechaza Susana Díaz, pues a la pregunta de si España debe ser una “nación de naciones” el 77´1% dice “no”, el 13´8% dice “sí” y el 9´1% no sabe o no contesta. Imaginen los resultados si la encuesta fuese dirigida a todos los votantes y no sólo a los votantes socialistas. Es obvio pues que tan pintoresca propuesta de este “nuevo PSOE” no es el acicate que le hace subir cinco puntos en porcentaje de voto, según la encuesta del CIS, con tan escaso apoyo que semejante ocurrencia tiene entre los españoles, entre otras cosas, porque para conformar una “nación de naciones” es imprescindible que primero haya “naciones”, lo que no es el caso, salvo que, rizando el rizo, para crearlas, nos dediquemos a desmembrar primero la “nación española”, consolidada como tal a lo largo de los siglos (España y los españoles tienen entidad propia como tal, al igual que Francia y los franceses, Alemania y los alemanes, etc, etc)  para dar rango legal de nación a las CCAA que hoy la conforman y después esperar que éstas, ya independientes, decidan si componen la “nación de naciones” española… algo insólito se mire como se mire. Entretanto, se forma el primer gobierno PSOE-Podemos en la CA de Castilla-La Mancha (o de la nación castellano-manchega) como preludio de un futuro Gobierno de España, ya que Podemos presiona al PSOE para formarlo cuanto antes, con lo que el pacto gubernamental castellano manchego se convierte en un ensayo indiscutible al respecto, al extremo de que Echenique propone que el Ejecutivo social-podemita de Castilla-La Mancha “marque el rumbo” mientras pide a Sánchez que prepare cuanto antes una moción de censura a Rajoy, aunque, de momento, García-Page, que por activa y pasiva dijo que jamás habría una alianza gubernamental con los podemitas, mantenga que “a Rajoy hay que echarlo sacando más votos, no con pactos espurios” (teniendo en cuenta que García-Page no sacó más votos que el PP en Castilla-La Mancha y pactando con Podemos han echado a Cospedal, no se entiende bien a qué “pactos espurios” se refiere….seguro que al suyo, no, supongo yo). En todo caso, y hablando de pactos, justo un día antes de este pacto gubernamental de Page con Podemos, ya acordaron “sobresueldos” para los altos cargos, aprobando que los dirigentes que sean funcionarios tengan el nivel máximo de salario cuando vuelvan a la Administración (lo que va delante, va delante). Y, mientras la alianza gubernamental castellano-manchega divide a Podemos (los anticapitalistas, integrados en Podemos, lo critican y ponen a parir al PSOE, nuevo socio de Page, aireando todas su miserias pasadas como parte de “la casta”), Guillermo Fernández Vara, el presidente socialista de Extremadura (o de la “nación” extremeña) considera que... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)