domingo, 16 de julio de 2017

DEPURACIÓN SECESIONISTA


                        Tal como se venía rumoreando y según los deseos de Junqueras de querer implicar a todo el Govern en la ilegal consulta, para no comerse él solo el marrón por las consecuencias de asumir la ilegalidad, tal como pretendía Puigdemont, el Vicepresident de la Generalitat se sale con la suya y, con la estimable ayuda de la CUP, toma el control de un gobierno autonómico kamikaze a la desesperada obligando al President a hacer una purga en toda regla a los consejeros moderados para sustituirlos por otros más radicales que garanticen sin fisuras la imposición del pensamiento único secesionista totalitario. Junqueras quería implicar a todo el Govern en la consulta, proponiendo que, para empezar, la ilegal compra de urnas sea una decisión compartida para que todo el Gabinete asuma las consecuencias, y prácticamente lo ha conseguido. En efecto, los consejeros críticos han sido purgados y sustituidos por consejeros fieles a piñón fijo y probados independentistas radicales, que decidirán “de forma colegiada”, tras darles Puigdemont las consejerías de Presidencia, Interior y Enseñanza, claves para organizar la ilegal consulta, con lo que el nombramiento de Forn, Turull y Ponsati y la destitución de los consejeros tibios con el “procés”, asegura un tramo final hacia la ilegal consulta sin sobresaltos ni fisuras relevantes. Y, ante semejante vuelta de tuerca radical y totalitaria, impuesta por ERC y la CUP, por la que incluso los mossos quedan bajo el control de un radical secesionista (tras la purga del anterior consejero de Interior por su buena relación con Zoido), Rajoy, que ve imposible el diálogo tras “la purga y el triunfo de los radicales”, denuncia la “deriva autoritaria” de la Generalitat, “que rompe las leyes que nos hemos dado entre todos”, mientras PSOE y PSC ofrecen Poder Judicial, subir la inversión y anular el juicio a Companys… Además, Sánchez, que se cita con Iglesias para acordar una reforma constitucional, se dispone a proponer el reconocimiento a Cataluña de sus “aspiraciones nacionales” en la Constitución, mientras Rajoy, que cree que el líder socialista sólo busca protagonismo, sigue fiel a la igualdad de todos los españoles y vetará dichos cambios en la Carta Magna, si es que llegan a producirse (requerirían una mayoría cualificada en las Cortes), siempre que privilegien a los españoles de cualquier autonomía respecto al resto de las demás. Por su parte la Universidad de Barcelona respalda dividida un referéndum pactado (ilegal con las actuales reglas de juego democráticas), Ciudadanos frena el diálogo con el PSOE a la espera del referéndum, la Guardia Civil pide al Teatro Nacional que justifique quién pagó los actos del 1-O, los alcaldes que cedan el censo pueden ser multados hasta con 600.000 euros (vulnerarían la Ley de Régimen Local si entregan datos del padrón para fines ilícitos) y Juncker reitera que una Cataluña independiente se quedaría fuera de la UE. Y mientras Puigdemont, que amagó incluso con dimitir y convocar elecciones tras una fuerte discusión con Junqueras, hace esta huida hacia adelante, Zoido, el Ministro de Interior, cree que... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)

miércoles, 12 de julio de 2017

FIELES A LA CONSTITUCIÓN


                        Como era de esperar, a medida que se acerca la fecha de celebración del esquizofrénico referéndum independentista, los funcionarios se rebelan ante su manifiesta ilegalidad, que reconocen hasta algunos partidos que lo apoyan, por lo que secretarios e interventores municipales subrayan que serán “siempre fieles a la Constitución Española”, mientras los sindicatos exigen garantías de que los empleados públicos “no tendrán que acarrear con las consecuencias del 1-O”. Por su parte los políticos, salvo quienes nítidamente se ponen del lado de la Legalidad y, por tanto, de la Democracia (como PP y Ciudadanos), andan enredados en demagógicas propuestas que van desde el apoyo incondicional al totalitario referéndum (como la CUP, ERC o PDeCat) hasta su rechazo con matices y ambigüedades calculadas sobre el “procés” (como el PSOE-PSC), pasando por quienes demagógicamente lo apoyan como protesta pero no como referéndum (como los populismos incardinados en IUPodemos, Compromís, Mareas, el partido de Colau y compañía). En efecto, Sánchez, que rechaza el referéndum, se dispone, para contentar a los soberanistas y sobre todo al PSC, a presentar el viernes más dinero y una reforma constitucional, seguramente a la carta para el acomodo del catalanismo separatista, en una oferta a Puigdemont en tres fases a “corto, medio y largo plazo”, que incluirá más inversiones, mejor financiación y abrir la Comisión de la Carta Magna, pretendiendo convencer al totalitario independentismo con el argumento de que Alemania y Bélgica tienen “naciones sin Estado”, cuando saben, en todo caso, que la pretensión del catalanismo es crear precisamente un Estado propio desgajado del Estado Español. Por su parte, Colau cede definitivamente a las presiones y colaborará con el referéndum, poniendo el Ayuntamiento de Barcelona a su disposición y comprometiéndose a dar “todas las facilidades para que el uno de octubre tenga el máximo éxito”, en tanto que Iglesias la respalda y llama a los ayuntamientos catalanes a “facilitar por todos los medios” la votación ilegal. Y, mientras Rajoy invocará el Estatut para frenar a Puigdemont (la Abogacía del Estado defenderá ante el Constitucional que la Ley del Referéndum vulnera el articulado de la norma institucional catalana y, obviamente, la Constitución de la que emana), éste quiere que su vicepresidente, Junqueras, sea máximo responsable de la consulta… Pero, amigo mío, ¿quién le pone el cascabel al gato? La respuesta es obvia, Junqueras rechaza la generosa oferta de Puigdemont para que coordine el referéndum y sólo aceptaría a condición de implicar a los consejeros del PDeCat, en tanto que a ls que se les ha consultado exigen garantías de que no está en peligro su patrimonio. Ya ven, “la pela es la pela”. Y entretanto la Generalitat trata de evitar además que Artur Mas, quien junto a tres exconsejeros se enfrenta a una responsabilidad de 5´1 millones de euros, pague el gasto del esperpéntico 9-N mediante un escrito al Tribunal de Cuentas por el que atribuye a los funcionarios la autorización del coste de la consulta. Ya ven la calaña de estos... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)

lunes, 10 de julio de 2017

SÍ, PERO…


                        Sin lugar a dudas es una buena noticia que Mariano Rajoy y Pedro Sánchez hayan dado apariencia de normalidad a lo que en democracia es normal, como son los encuentros entre el Jefe de Gobierno y el líder de la oposición para tratar, especialmente, asuntos de Estado, que trascienden la dimensión ideológica partidaria y afectan a todos los ciudadanos. Y es buena noticia que lo hayan hecho en un distendido ambiente de cordialidad, tomándose el tiempo necesario y el sosiego suficiente para buscar puntos de encuentro imprescindibles, dejando atrás, ¡ojalá que para siempre!, la crispación y el evidente desencuentro de su anterior reunión, la del “no es no” del líder socialista, erróneo planteamiento que ningún líder democrático debiera utilizar jamás con rotundidad ya que, precisamente si se trata de asuntos de Estado esenciales para la salud democrática del mismo, la mayor discrepancia debiera ser, como mucho, un “sí pero”….aunque lo deseable en estos casos sea siempre un sí rotundo. Y, como era de esperar, en el presente encuentro, que duró casi dos horas y media frente al anterior que apenas llegó a veinte minutos, tomó gran protagonismo el mayor problema que tiene el Estado, que es, sin duda alguna, el esperpéntico referéndum ilegal totalitario que, sí o sí y cueste lo que cueste, pretende convocar el Govern de la Generalitat de Catalunya, asunto que, como ya había anunciado Sánchez, se zanja con el rechazo al mismo por parte del PSOE, alineándose obviamente con el Gobierno de Rajoy, con el PP, con Ciudadanos y con cualquier otro partido esencialmente democrático. Sí pues a garantizar al Presidente del Gobierno, como era de esperar, que “siempre va a tener el apoyo del PSOE en la defensa de la legalidad y la Constitución”. ¡Faltaría más! Es lo que espera cualquier demócrata ante el grotesco intento de un golpe de mano totalitario, que ambos interlocutores califican de “inaceptable”, por lo que, de entrada, es tranquilizador el... (sigue leyendo en Blog Ojo crítico, http://jcremadesena.blogspot.com.es/)