domingo, 9 de julio de 2017

PP-PSOE, BUENA SINTONÍA


                        El tono positivo del encuentro entre Rajoy y Sánchez, alberga la esperanza de que el Gobierno y el primer partido de la oposición, como es habitual en cualquier país democrático y civilizado, tengan relaciones cordiales y educadas, al margen de las discrepancias ideológicas que, obviamente, tengan. Positivo pues el encuentro entre el Jefe de Gobierno y el líder de la oposición, aunque Pablo Iglesias ande empeñado en desbancarlo como sea de semejante liderazgo. Y positivo que, oficialmente, Sánchez haya expresado el rechazo del PSOE, que todos esperábamos, al ilegal referéndum separatista catalán, aunque la postura de Sánchez deje algunas incógnitas, ya que, si de un lado, dice que prestará su apoyo al Gobierno en la lucha contra el separatismo y por la unidad de España, de otro lado, afirma que nunca apoyaría la aplicación del artículo 155 de la Constitución para evitarlo si llegara el caso. Por tanto, una “buena sintonía” entre Rajoy y Sánchez, pero con matices, ya que en el problema del independentismo catalán, el líder socialista, estando de acuerdo en lo esencial, acuerda un frente común para evitar la votación ilegal de la consulta, pero condiciona su aval al Gobierno a que se “busquen vías de diálogo” con la Generalitat, ofreciendo sólo un pacto de mínimos y negándole uno de los recursos constitucionales que tiene el Gobierno para impedir el totalitario “procés”, amenazando a Rajoy con “tomar la iniciativa” (sin aclarar qué iniciativa) frente al desafío secesionista, ya que el PSOE tomaría medidas políticas (sin aclarar qué medidas políticas) si no las impulsa el Gobierno, como si la esencial medida política no fuera, de entrada, aplicar la legalidad vigente (toda sin excepción, si llega el caso) para evitar el totalitarismo, mientras el TC catalán da un varapalo al Govern declarando que la reforma de la Ley de ruptura es inconstitucional (como todo el mundo, menos los independentista totalitarios, sabe perfectamente). ¡Qué hay que dialogar pues con quien no quiere diálogo sino romper la unidad de España como sea! ¿Acaso no han fracasado todos los intentos de dialogar salvo que se tome en consideración la posibilidad de independizar Cataluña? En fin, es el punto negro de la “buena sintonía” entre PP-Ciudadanos y PSOE al respecto. Y en plena discordia por el artículo 155, rechazado especialmente por boca de Margarita Robles, la portavoz del Nuevo PSOE, que, como juez debiera explicar qué problema legal hay en aplicarlo si llega el caso, el ilegal referéndum catalán divide incluso a... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)

jueves, 6 de julio de 2017

EL GOVERN A LA DERIVA


                        El empecinamiento del Govern de Catalunya en aferrarse al totalitarismo más rancio y antidemocrático le hace ir a pasos agigantados a la deriva en un turbulento mar que, sin duda, le conducirá hacia un abismo irreversible, arrastrando en su locura graves consecuencias para todos los españoles, incluidos especialmente los catalanes. Si, de un lado, el miedo al fracaso abre grietas en el separatismo (y prueba de ello es la destitución fulminante por parte de Puigdemont del consejero Baiget por admitir simplemente que la consulta ilegal no se celebrará), por otro se genera entre los dirigentes independentistas totalitarios el típico y lógico atrincheramiento suicida de todos los dictadores definitivamente acorralados en un callejón sin salida que en el mundo han sido, convirtiéndoles en más peligrosos, si cabe, por meras razones de supervivencia. Por ello, Puigdemont fulmina al primer consejero escéptico con el referéndum y reprime el cisma en la Generalitat con su destitución, tal como le exige la CUP, purgándole inmisericorde y por su cuenta, para imponer el pensamiento único de su delirio y, como aviso a navegantes, para sofocar la rebelión de la vieja guardia de Convergència, consciente de la grave situación y el gran error de haber dado el paso irreversible de un nacionalismo democrático a un soberanismo totalitario que conduce inevitablemente a la nada. Así pues el referéndum ilegal rompe el Govern de Puigdemont, pero la Generalitat dice que, aunque no hay censo, lo habrá aunque sea de forma ilegal (como todo el procés), mientras presenta en un teatro (lugar adecuado sin duda) una ley antidemocrática sin garantías, que le permitiría declarar la independencia en dos días si en la ilegal consulta, en caso de celebrarse, ganara el “sí” por un solo voto, argumentando que “rendirnos tendría un precio muy alto que pagarían las generaciones futuras”, cuando precisamente el regreso a la legalidad es la única garantía de un futuro en paz y libertad. En definitiva, un verdadero golpe de Estado, un jaque mate al Estado de Derecho, amparado en un delirante texto ilegal con apariencia de legalidad, viciado desde su origen al ser dictado por quienes carecen de... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)

lunes, 3 de julio de 2017

MIEDO AL PROCÉS INDEPENDENTISTA


                        Aunque, según NCReport, la mayoría de los catalanes rechaza un “Estado en forma de República”, el 54´1% cree que el referéndum no se va a celebrar y el 46% opta por una consulta pactada (imposible salvo que se cambie la Constitución) y no por la vía unilateral (ilegal a todas luces), Puigdemont se jacta ante los alcaldes independentistas de que el “procés” da “miedo” al Estado. Y no le falta razón pues cualquier intento de golpe de Estado suele dar miedo, sobre todo a que triunfe, aunque, obviamente, el Estado tenga en sus manos todos los resortes legales para hacerlo abortar, salvo que se llegue a una situación caótica. La realidad es que el 80% de los municipios de Cataluña avalan el ilegal referéndum, aunque en su mayor parte son localidades pequeñas que representan en su conjunto sólo el 43% de la población catalana (daría igual si representaran más), aunque cabe la posibilidad de que a ellos se sume el Ayuntamiento de Barcelona, pues Ada Colau definitivamente apoya el referéndum ilegal, como era de esperar, y pone en la encrucijada al PSC, que sostiene su gobierno municipal, con lo que al tomar partido por la consulta independentista la alcaldesa populista ahonda en la fractura de sus socios de gobierno socialistas, quienes en Barcelona se oponen a la mascarada del 1-O, aunque en otros municipios la amparan. Así pues, al votar Colau en contra de una moción del PP, que pedía no dar medios a dicha ilegalidad, la alcaldesa populista abre la puerta a que el Ayuntamiento barcelonés colabore en la ilegal consulta, sin provocar una reacción contundente por parte de sus socios socialistas. Y ante tanta ambigüedad calculada y tanta irresponsabilidad, el segundo borrador de la Ley de ruptura de la Generalitat diseña un foro de modelo bolivariano para hacer la Constitución catalana, cuyo texto saldría de un proceso asambleario dirigido por un foro social constituyente, con lo que la hipotética república independiente podría llegar a proclamarse sin pasar antes por las urnas y el llamado Presidente de la República asumiría también el cargo de Jefe del Gobierno….. y ¡por qué no, el título de Generalísimo!. Mientras tanto, Colau permite además presentar un libro que niega los crímenes de Stalin, mientras Iceta, el primer político que declaró su condición homosexual, bromea sobre el nuevo líder del PSOE, al que apoya claramente, diciendo que “ni Pedro Sánchez es mi tipo…ni acordará un referéndum” y asegura, ¡menos mal!, que “el futuro de Cataluña deben votarlo todos los españoles”, con lo que muchos españoles se preguntan qué hacen entonces algunos ayuntamientos catalanes dirigidos por socialistas apoyando el ilegal “procés”. Por su parte, alcaldes del PDeCat no firman ceder locales el 1-O, evidenciando un verdadero cisma soberanista, al negarse a suscribir el manifiesto del acto con Puigdemont de compromiso con el ilegal referéndum independentista por las consecuencias de la “autoridad judicial”. En fin, un... (sigue leyendo en Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)