sábado, 3 de septiembre de 2016

RATIFICACIÓN DE LA INCOMPETENCIA


                        Como era de esperar, dada la manifiesta irresponsabilidad de buena parte de nuestros políticos, la segunda votación de la sesión de investidura en el Congreso de los Diputados simplemente sirvió para ratificar la incompetencia de nuestros diputados para desbloquear una situación insoportable de ingobernabilidad en España. Ni las supuestas presiones de los líderes regionales socialista pidiendo un debate interno en el Comité Federal para evitar nuevas elecciones, ni las del pacto PP-C´s-CC con sus 170 escaños, que le dejaban bien cerca de la solución, ni la esperanza de Rajoy de que el PSOE se moviera, confiando en que Susana Díaz cambiara la postura de Sánchez o que el PNV cambiara la suya, ni la presión mediática nacional e internacional, ni nada de nada, ha servido para enmendar el entuerto. La manifiesta incompetencia política parlamentaria ha quedado ratificada: 180 votos en contra frente a 170 a favor de la investidura son los culpables de que sigamos con un gobierno en funciones en vez de tener un gobierno que funcione. Pero hay más, ya no es que no avancemos, sino que incluso retrocedemos para situarnos de nuevo en el 20-D, como si el 26-J no hubiera existido. Rivera pide al PP un candidato “que tenga una investidura viable” para otro intento de investidura y Felipe González desde allende los mares pide a Rajoy, que deje paso a otro candidato, mientras Sánchez sugiere que intentará un acuerdo con Podemos y Ciudadanos, postulándose para una alternativa a Rajoy y descolocando al PSOE, al pedir, durante su definitivo discurso inmovilista del “no” al Presidente en funciones, a “las fuerzas del cambio”, que, según él, son todas menos el PP, “altura de miras y generosidad”, justo lo que a él le ha faltado desde diciembre. Ya ven, propuestas superadas y descartadas ya tras la fallida intentona de investidura de Sánchez que ahora se resucitan con menos escaños y con menos apoyos electorales para conseguir el más difícil todavía. Obviamente los populares cierran filas en torno a su líder, que ha ganado dos elecciones consecutivas incrementando apoyos frente a los demás y que ha sido capaz de entenderse con Rivera ofreciendo acuerdos a los socialistas para sacar a España de la parálisis. Sin embargo, tras dos meses de penumbra, Sánchez, que ha dicho por activa y pasiva que los españoles le han mandado a la oposición, resucita de nuevo el famoso gobierno del cambio, mostrándose dispuesto a... (sigue leyendo en
Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)

viernes, 2 de septiembre de 2016

FRUSTRACIÓN


                        Ya no sé si es mejor o peor que debates políticos, como el que acaba de finalizar sobre la investidura, no sean seguidos en directo por muchas personas que, a lo sumo, más bien se quedan luego con las versiones, siempre subjetivas, que emiten posteriormente los medios de comunicación, en especial los televisivos o radiofónicos, adobados debidamente por analistas y tertulianos, conocidos ya por la audiencia por sus sobradas mochilas de parcialidad partidaria. Y no lo sé porque quien haya tenido la paciencia de seguir en directo la larga sesión de investidura de principio a fin, desde el discurso del candidato hasta el inicio de la votación, inevitablemente ha debido de tener un sentimiento de frustración, como me sucede a mí, salvo que, poniendo sus intereses militantes o de alineamiento ideológico, se haya conformado con el mayor o menor acierto puntual de la intervención de su respectivo líder político preferido que, en términos generales, tampoco han sido como para tirar cohetes de alegría. Y ya no me refiero a la inevitable frustración porque por segunda vez consecutiva nuestros parlamentarios hayan hecho gala de su incapacidad supina para investir a un Presidente de Gobierno, que también, sino además porque, visto lo visto, vista la altura de miras de los mismos y vista la consistencia de sus argumentos, me temo que esto no tiene arreglo y que, si los españoles no tomamos la decisión de dar un claro vuelco electoral en el sentido que sea en las cada vez más probables elecciones navideñas, tampoco lo tendrá después de las mismas. Un Parlamento atomizado, como el nuestro, sólo es eficaz y útil si los respectivos grupos parlamentarios, si sus líderes, son capaces de dialogar, de buscar acuerdos, de negociar, de ceder proporcionalmente a su resultado electoral en sus postulados programáticos, de consensuar propuestas que mejoren la situación actual, en definitiva, de buscar solución a los problemas en vez de convertirse en un problema para las soluciones como.... (sigue leyendo en

jueves, 1 de septiembre de 2016

PORTAZO SIN ALTERNATIVA


                        El portazo a Rajoy sin alternativa alguna por parte de Pedro Sánchez aboca a los españoles casi irremediablemente a nuevas elecciones consecutivas para decidir sobre lo mismo, es decir, sobre la investidura de un Presidente de Gobierno. Esta es la triste realidad, al margen de las interpretaciones que hagan unos u otros y de las acusaciones de irresponsabilidad que unos u otros se hagan. Lo cierto es que Rajoy pierde por 180 votos afirmativos y 170 negativos la primera votación en el debate de investidura, mientras el PP descarta la remota posibilidad de conseguir mañana los apoyos necesarios por mayoría simple (más síes que noes), dado que, al margen de Ciudadanos y CC, nadie está dispuesto ni siquiera a abstenerse, que no a apoyarle, para permitir el inicio de una nada fácil gobernabilidad posterior en nuestro país. El PSOE (de los demás mejor ni hablar, pues ya se esperaba que cada uno fuera a lo suyo y la gobernabilidad de España les importa un pimiento), que es quien realmente tiene la llave del desbloqueo, cierra así la puerta a la abstención y a cualquier otra opción de formar Gobierno y así lo anunció ayer de nuevo. El apoyo responsable de Ciudadanos y de CC no es suficiente para conseguir el objetivo y, por tanto, tras el debate, estamos peor todavía de antes de iniciarlo. Con un duro discurso de Sánchez como respuesta al ponderado discurso inicial de Rajoy, que no rehuyó obviamente el reto que le lanzaba el socialista en su respuesta, quedó zanjada cualquier esperanza de que el resto del debate sirviera para algo. La ya conocida demagogia de los portavoces de Unidos Podemos, ERC, PNV, CDC, Bildu y compañía lo anegó todo y sólo sirvió para que Rajoy se luciera con sus respuestas cargadas de ironía y para que Iglesias le lanzara el regalo diabólico a Sánchez de que, para evitar las elecciones, siempre le quedaba la opción de apoyarse en Unidos Podemos, a la que se sumaban obviamente los independentistas catalanes de izquierdas y derechas, eso sí, siempre que les prometa garantizarles el ilegal derecho a decidir. Por lo demás, sólo destacar la intervención responsable de... (sigue leyendo en
Blog Mi punto de vista, http://jorgecremades.blogspot.com.es/)