sábado, 9 de julio de 2016

ENREDO EN EL PSOE


                        Vamos a ver; vaya por delante que el PSOE, como el resto de partidos políticos, es totalmente libre para adoptar la postura que considere oportuna de cara a la investidura gubernamental en el Congreso de los Diputados. Al final, como con el resto de partidos, serán los ciudadanos quienes juzguen su acierto o error en lo que haga tal como ha hecho en las elecciones celebradas el 26-J. Y precisamente para tomar decisiones al respecto se reúne hoy el Comité Federal Socialista (máximo órgano del partido entre congresos), esperando que su decisión, en el sentido que sea, al menos, obedezca a un planteamiento coherente. Es lo mínimo que se puede pedir. Si, como apuntan los medios, por un lado el Comité Federal se reúne para decir “no” al PP, mientras los barones presionan para que evite otras elecciones (así lo han manifestado reiteradamente varios dirigentes socialistas) y, por otro lado, Ferraz descarta que Pedro Sánchez intente la investidura tal como hizo después del 20-D…. si todo ello sucede a la vez, simplemente pondrá en evidencia el tremendo enredo en que el PSOE está inmerso, ya que las tres cosas a la vez suponen actuar como el perro del hortelano que ni come ni deja comer. No es posible ser oposición si no hay gobierno, ni investir presidente sin colaborar a que gobierne el partido más votado, siendo tú el segundo, y, a la vez, no presentarte a ser investido; pero si además pretendes no repetir las elecciones, el cacao mental está servido. Por tanto, salvo que al final se trate de una escenificación del “no” a Rajoy y, por activa o pasiva, finalmente se facilite su investidura, o salvo que el PP consiga otros apoyos suficientes fuera del PSOE para ser investido, los socialistas, guste o no guste, tendrán que bajarse del burro de alguno de su trío de “noes” si no quiere ser el mayor responsable de lo que suceda finalmente, pues sólo él, porque así lo han querido los españoles, tiene la llave de la gobernabilidad en estos momentos: o facilita que gobierne el PP, o se presenta de nuevo a la investidura o hay nuevas elecciones. Esa es la cruda realidad, pues aunque Ciudadanos esté dispuesto a negociar sobre la política del próximo Gobierno, y aunque Rivera busque en la reunión con Rajoy un acuerdo que le dé influencia en el programa sin entrar en el Ejecutivo o entrando en él, ya que Rajoy le ofrecerá algunos ministerios para un pacto más allá de la investidura, y aunque incluso CC esté dispuesto a apoyarla, si el resto de partidos dice “no” a la misma, dicha investidura es imposible. No vale pues decir que en la Cámara Parlamentaria hay una mayoría de derechas o de izquierdas ya que... (sigue leyendo en
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viernes, 8 de julio de 2016

FELIPE GONZÁLEZ, LA SENSATEZ


                        Mientras el PNV rechaza apoyar a Rajoy con la vista puesta en las autonómicas y alegando que sin agenda vasca nada de nada (supongo que haría lo mismo con cualquier otro candidato que no se la concediera), Felipe González, ante las paranoias de algunos en el PSOE, propone públicamente a los socialistas que acepten negociar con Rajoy, excluyendo la coalición, pero apoyando que “en caso de necesidad” no obstaculicen la formación de un Gobierno minoritario. En definitiva, Felipe González, viene a poner ciertas dosis de sensatez ante el desmadre en las filas socialistas, donde ha bastado que el astuto Pablo Iglesias deje caer de nuevo que estaría dispuesto a apoyar la investidura de Sánchez para que algunos barones (especialmente los que gobiernan en alianza con Podemos y, ¡cómo no!, el catalán Iceta) entren al trapo y propongan reeditar el bochornoso espectáculo del 20-D que le hizo perder al PSOE de Sánchez cinco escaños el 26-J, sin reparar en que, si entonces fue un flagrante fracaso (las matemáticas no fallan salvo que se metan en el acuerdo toda la sopa de letras), ahora, con menos apoyos, en caso de lograrlo (imaginen en caso de no conseguirlo), no sólo sería un fracaso sino un verdadero desastre. Así pues, sensatez y esencia democrática, que tan escasas están en nuestros días, es lo que viene a proponer González. Por tanto, a la espera de lo que decida el inminente Comité Federal del PSOE, los socialistas mantienen por ahora el “no” a un Gobierno de Rajoy, mientras los dirigentes que rechazan la propuesta de Felipe, así como la propia cúpula dirigida por Sánchez y los tertulianos afines, se crecen y argumentan que la mayoría de los españoles no han votado a Rajoy, lo cual es cierto (no ha obtenido mayoría absoluta), pero no reparan en que con ese argumento para avalar una hipotética investidura de Sánchez, éste ha sido votado incluso por menos mayoría aún, perdiendo votos y escaños respecto al 20-D, lo que le deslegitimaría más todavía para ser investido. Y además, como argumentan que los votantes socialistas votaron para que gobierne Sánchez y no Rajoy, salvo que consideren que todos los que votaron al resto de partidos lo hicieron para que gobernara Sánchez en vez de sus respectivos líderes, incurren en el absurdo de... (sigue leyendo en
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jueves, 7 de julio de 2016

Y COMIENZAN LAS CONSULTAS


                        Rajoy inicia las consultas de cara a su investidura con los líderes de los demás partidos políticos y lo hace, a diferencia de diciembre, de menor a mayor con el objetivo de que tanto PSOE como Ciudadanos reflexionen y se tomen tiempo para decidir definitivamente al respecto. Rajoy, que utilizará las exigencias de Bruselas para presionar al PSOE y quiere pactar límites a la reforma de la Constitución, quiere sumar a CC y PNV para no ir solo a la investidura, intentando visualizar que el PP no está aislado y así presionar a PSOE y Ciudadanos para una abstención que le permita ser investido y además negociará la próxima semana el reparto de poder en el Congreso con Sánchez y Rivera. Pero Urkullu liga el apoyo a Rajoy a pactar sobre los presos de ETA, viendo el respaldo a Rajoy muy difícil “sin debate sobre la agenda vasca”, mientras Podemos admite que corre el riesgo de quedar diluido en la oposición parlamentaria. Por su parte Sánchez, tras pasar unos días de vacaciones con su familia, reaparece y comienza a hablar con los barones socialistas para tratar una posible abstención aunque no hablará hasta el Comité. Así pues, PP y PSOE, descartando acuerdos gubernamentales más sólidos, intentan despejar el camino para una investidura “in extremis”, con lo que los socialistas, que ratificarán su negativa a Rajoy en primera votación, están decididos, al igual que C´s, a que no haya otras elecciones y por tanto no actuarán de bloqueo, lo que, inevitablemente, conduce a cambiar aquel “no es no” rotundo por un “no pero…” que da alas a la esperanza de una posible gobernabilidad del Estado. Cuestión distinta para unos y otros es como se vende la operación ante la opinión pública y, al parecer, los socialistas, que mantendrán el sábado su negativa a facilitar un gobierno del PP, no descartan otro Comité Federal para replantear la decisión definitiva. Hay que tener presente que el PSOE de Sánchez no lo tiene fácil y parece ser que una especie de conjura de los barones, en clave de sucesión, apunta a que Sánchez asuma el coste de que gobierne el PP, pues no entienden que el actual Secretario General no haya dimitido ya tras los dos.. (sigue leyendo en
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