martes, 2 de junio de 2015

PACTOS QUE NO LLEGAN


                        Las pírricas victorias electorales y las derrotas por la mínima de unos u otros en los diferentes lugares en que se han celebrado comicios locales o autonómicos están propiciando un deplorable escenario en el que cada afectado pretende vender bien cara su derrota frente a los vencedores de los comicios o frente a quienes, derrotados como ellos, les sacaron una mínima ventaja. Al final una verdadera ceremonia de la confusión en la que parece que quien ganó perdió y viceversa, adobadas con las exigencias de los emergentes, incluso donde perdieron, que hacen peligrar los pactos necesarios para garantizar la gobernabilidad. El PSOE tiene problemas para lograr la presidencia en Valencia o Aragón, donde perdió, y el PP pelea por retener Madrid, donde ganó, son ejemplos que podrían resumir lo anterior. Así las cosas, nadie repara en vender su alma al diablo con tal de ganar el gobierno de su respectiva circunscripción sin importarle en exceso los principios de su programa electoral, ofertado en campaña. Ada Colau, sin ir más lejos, que ganó en Barcelona pírricamente, se vende al independentismo y se vuelve “una aliada real del proceso” separatista con tal de cumplir con las exigencias de los de Oriol Junqueras para apoyar su investidura con sus votos; Podemos entrega el gobierno de Pamplona a Bildu y el tripartito anti-PP sienta las bases para gobernar en Valencia. Otros, como Carmena, intentan fortalecer su imagen personal invitando a un desayuno en su casa al ex presidente uruguayo, Mugica, que tuvo el detalle de felicitarla por su derrota por la mínima frente a Esperanza Aguirre en Madrid. Y para poner el broche esperpéntico al deplorable espectáculo, unos cuantos fascistas (pero de los de verdad, no como aquí –caso insólito en toda Europa- que se tilda de fascista de forma torticera a cualquiera que sea simplemente de derechas), brazo en alto y cantando el Cara al Sol, se manifiestan ante la... (sigue leyendo en
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lunes, 1 de junio de 2015

UN "TONTO SUBNORMAL" NECESARIO


                        Aunque todo el mundo sabe que en política, con minúsculas, cabe todo y a veces se dan extraños compañeros de viajes, no está nada mal que, de vez en cuando, haciendo repaso de las ocurrencias del pasado, cada líder político revisara sus ocurrencias impresentables y pidiera disculpas por ello, bien a la ciudadanía, bien, en su caso, al o los ofendidos. Pues bien, mientras en esta semana clave Pablo Iglesias y Pedro Sánchez mantienen un pulso por liderar los pactos de izquierdas (al margen de que el socialista negocie con Ciudadanos para intentar que Gabilondo gobierne en la Comunidad de Madrid en detrimento de la ganadora popular Cifuentes) e Iglesias se burla sacando pecho de que Sánchez haya sacado el peor resultado electoral desde 1979, con lo que, aun perdiendo, el podemista se autoproclama como indiscutible líder de la izquierda (por más que añada, para disimular y obtener más rédito electoral, que no es ni de izquierdas ni de derechas), no está nada mal que, echando mano de videotecas o hemerotecas, sepamos con quienes nos estamos jugando los cuartos o, mejor aún, con quien se está jugando el futuro el PSOE, cuyos militantes debieran conocer el concepto, manifestado públicamente, que tiene Pablo de los socialistas y algunos de sus líderes. Cierto que aún Iglesias no era líder de Podemos (todavía no se había creado el partido como tal y éramos “casta” todos los políticos del sistema), pero en diciembre de 2013, siendo presentado como politólogo y director de La Tuerka, se permitió decir públicamente en una charla, sobre Carmona, que era diputado en la Asamblea de Madrid, “el otro día el tonto de Carmona, del Partido Socialista, dijo ´voy a hablar bien de los inspectores de Hacienda´, es como que subnormal”. No cabe imaginarse la reacción de Pablo y compañía si cualquiera de la “casta” le llamase a él o a cualquiera de ellos “tonto y subnormal” con las connotaciones que conlleva tan intolerable lenguaje usado despectivamente como es el caso. Hoy curiosamente el “tonto y subnormal” le es necesario para que la lista de Podemos gobierne Madrid sin haber ganado las elecciones, por más que en Barcelona, la candidata de Podemos reclame su derecho a gobernar por haberlas ganado en la ciudad condal. ¿Sigue pensando Iglesias lo mismo sobre Antonio Miguel Carmona? Convendría que lo aclarara cuando tanto lo requiere como socio, pues esperemos que no se trate ahora de considerarlo como un tonto útil (lo de subnormal, dada la superdotada inteligencia de Iglesias, supongo que con poco que reflexione, no lo mantendrá). Aunque nada debiera extrañarnos cuando... (sigue leyendo en
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“¡QUÉ HOSTIA!... ¡QUÉ HOSTIA!”


                        No se imaginaba Rita Barberá, supongo yo, la hostia que se avecinaba en el PP cuando, tras conocer los desastrosos resultados electorales, abrazada a Serafín Castellano, se lamentó esa misma noche, sorprendida por los mismos, con el comentario: “¡Qué hostía! ... ¡Qué hostía!”, resumiendo, en términos vulgares, el alcance del tremendo batacazo del PP en general y, muy en particular, del PP valenciano, a pesar de haber ganado las elecciones. Ni se imaginaba, supongo yo, que el abrazado, ex conseller y actual delegado del Gobierno en Valencia, sería, como acaba de suceder, detenido y puesto en libertad con cargos, lo que, en caso de haberse producido la detención días antes de las elecciones, la “hostia” hubiese sido mastodóntica, si es que con lo acaecido no lo es ya. Que el PP toca fondo en Valencia es un hecho irreversible, un nuevo golpe a la corrupción (mirado así hasta suena a positivo), el enésimo, que empieza a hacerse sentir electoralmente, pues, a todas luces, los chorizos, del signo que sean, no pueden seguir gobernando este país y, o bien los partidos toman medidas y los erradican de sus filas, o serán los ciudadanos, como ya se está viendo, quien erradiquen a dichos partidos de forma definitiva. El juez investiga a Castellano sobre posibles delitos de malversación, prevaricación y cohecho (los típicos delitos de los chorizos de cantimpalo junto a la apropiación indebida) en la adjudicación de contratos públicos, durante su etapa como Conseller. Se trata de cacerías, relojes, jamones y dinero a cambio de contratos por 33 millones que, el ex gerente (de nuevo los “ex”) de Avialsa, que así se llama la empresa afortunada, desvela a Anticorrupción de forma precisa: una diabólica mecánica que usaban para sobornarle (supongo que él se dejaba) con negociaciones para amañar las contrataciones “a tumba abierta” mientras se entretenían cazando (es decir, cada uno entretenido en cobrarse su propia pieza y todos contentos). Obviamente, tras este nuevo escándalo (que comenzó con el regalo de un rifle, pero que la UDEF cifra ahora en más de 750.000 euros), Rajoy ha... (sigue leyendo en